Cuando el ESPANTO fascista se abatió sobre Salamanca. Parte 1, REPRESIÓN

Salamanca 1 word pressEn el golpe del 19 de Julio de 1936, los fascistas dispararon a discreción matando a 12 civiles en la Plaza Mayor de Salamanca: “El tiro de la plaza”. La provincia fue ocupada por los franquistas sin resistencia. Comenzó un riguroso, brutal, preconcebido y organizado trabajo de represión y eliminación de la población Republicana por los franquistas. Se ejerció principalmente contra jornaleros, cuyo máximo delito había sido pertenecer a la Sociedad de Trabajadores de la Tierra y participar en huelgas o mítines.

De inmediato fueron detenidos los principales dirigentes del Frente Popular y cientos de personas más en toda la provincia, llenando a rebosar las prisiones. Béjar y Ciudad Rodrigo, con una masa importante de obreros y jornaleros, ofrecieron resistencia, lo que supuso una posterior represión más contundente, con especial virulencia en Béjar, único núcleo industrial de la provincia, tras la caída del pueblo en manos de los golpistas.

La crueldad fue terrible, en muchos casos los encarcelados eran directamente “paseados”, los falangistas los sacaban de sus casas y los asesinaban directamente; a veces se producían “sacas”, con la excusa de ser trasladados de prisión eran asesinados con el conocimiento y beneplácito de los militares. En los “traslados” a la Prisión de Salamanca hubo 115 asesinados por saca. Además, 54 fallecidos por enfermedad y 168 ejecutados previa sentencia de muerte, total 337 defunciones.

Después comenzó una estrategia de consejos de guerra. Las listas de “elegidos” elaboradas por los elementos reaccionarios de cada localidad, denunciaban a las corporaciones municipales del Frente Popular, jefes sindicales, personalidades de izquierdas, más o menos activos (médicos, maestros, etc.), simples jornaleros, etc. Eran detenidos por falangistas o guardias civiles, llevados al cuartel, prisiones, donde eran apaleados, torturados, y finalmente a la prisión de Salamanca a la espera de ser juzgados; allí a veces esperaban meses en un limbo legal.

Los consejos de guerra eran meras falacias legalistas, en las que el acusado no tenía ninguna opción de defensa, todo estaba encarrilado hacia una sentencia preestablecida. Las acusaciones eran de excitación o auxilio a la rebelión y Rebelión militar, que suponían cadena perpetua o pena de muerte. Muchos Republicanos murieron en prisión debido a las lamentables condiciones de salubridad y asistencia sanitaria en las que vivían. La aglomeración de presos era tan deplorable que los contagios de tuberculosis, bronquitis o tifus eran frecuentes.

En Salamanca, La Orbada y las tapias del cementerio de la capital, los ‘grandes fusiladeros’, fueron asesinados cientos de Republicanos. La Asociación Salamanca Memoria y Justicia, ha realizado un memorial a los 142 hombres y una mujer, torturados y luego asesinados en las tapia del cementerio de Salamanca, «en cuyo suelo se sintió el golpe de los cuerpos tras ser fusilados: jornaleros, ferroviarios, sastres, labradores… gente humilde, con estudios, de la capital, de la provincia, con hijos y nietos que a día de hoy todavía lloran su muerte.

En la provincia hubo 1124 víctimas mortales, cifra aún no definitiva, de las que casi 1000 lo fueron por represión extrajudicial, que no descontrolada por grupos con sed de sangre y venganza, el sistema estaba muy bien definido desde instancias superiores. El bando de guerra otorgaba todos los poderes a la autoridad militar, entre ellos el judicial. Existía además la represión profesional o económica, las incautaciones de bienes fueron una forma de castigo y al mismo tiempo, de financiación de la guerra. La depuración de profesores fue también importante. La represión suponía la eliminación de la dignidad: “hacerle la vida imposible” a las familias de “los rojos” durante la posguerra. Problemas para trabajar, menosprecio a los hijos en la escuela, robos de niños, detenciones continuas, etc. prolongaron durante décadas el sufrimiento de estas familias de una forma premeditada.

Las víctimas siguen sumidas en el olvido, pero no olvidamos, no queremos olvidar y no debemos olvidar para que se cumplan los pilares en los que se basa el movimiento memorialista, y que son verdad, justicia y reparación.

Continúa en Parte 2, CRÍMENES

 


Documentos: Salamanca RTV al día (Daniel Sánchez Gutiérrez). Salamanca Memoria y Justicia (Crónica del tiro en la plaza). Farinatos por la memoria. Justicia y Memoria (Inés García Holgado). Fundación Pablo Iglesias. La linde arqueología (David Hernández Sánchez). El Norte de Castilla (Eva Cañas). Wikipedia. La Crónica de Salamanca. Represión franquista en Valladolid (Federico Bello Landrove). El diario.es (Justino Sanchón). Memoria antifranquista del Baix Llobregat, La Represión Franquista en Castilla y León: (La Represión Franquista en El S.O. de la Provincia de Salamanca Durante la Guerra Civil y la Posguerra, Ángel Iglesias Ovejero, pg 74; y Represión Franquista y Memoria Histórica en Salamanca, Severiano Delgado Cruz, pg 70). Imágenes de rtve.es, filmoteca española


Viva la República Española. Por el reconocimiento de los Soldados Republicanos Españoles, que sufrieron ejecuciones y exterminio tras su heroico combate contra el franquismo. En Europa se les honra por su lucha contra el nazismo, pero en España siguen olvidados, FIRMA Y COMPARTE AQUÍ