CAYETANO REDONDO ACEÑA, alcalde de Madrid, REPUBLICANO, SOCIALISTA, FUSILADO por mercenarios franquistas en las tapias del Cementerio del Este en 1940

Cayetano Redondo word pressCayetano Redondo nació en Segovia en 1888, de familia humilde. En 1892 empezó a trabajar en una sastrería y en una imprenta en Madrid. En 1913 se casó con Asunción Martín, con quien tuvo 3 hijos y una hija. En 1904 estudió tipografía, fue alumno modelo en la Escuela de Aprendices Tipógrafos de la Asociación General del Arte de Imprimir, obteniendo siempre premios y felicitaciones del Jurado. En 1917 entró en el Ministerio de Fomento como oficial cajista de la imprenta. En 1931 fue oficial auxiliar de Artes Gráficas en el Instituto Geográfico Catastral y Estadístico.

En 1918 entró como redactor en “El Socialista”, era redactor-jefe en 1925, y director de 1930 a 1931. Ayudó a levantar un periódico sumido en una crisis profunda, tras los hechos revolucionarios de 1917 se vio reducido a una hoja con una tirada de 1.500 a 2.000 ejemplares, pero en 1925 llegó a 89.000 ejemplares. En El Socialista escribían Pablo Iglesias, Julián Besteiro, Antonio García Quejido, Indalecio Prieto. Escritores, filósofos o profesores como Ramón Pérez de Ayala, José Ortega y Gasset, Gregorio Marañón, Pedro Dorado Montero, Joaquín Dicenta.

Miembro del PSOE, inició su actividad sindical en UGT en artes gráficas, dirigía su Boletín en 1933. Fue presidente de las Juventudes Socialistas de Madrid y director de su órgano “Renovación”. Fue director de “El Trabajo” de la Sociedad de Albañiles, y de “La Edificación”, de la Federación Local de la Edificación de Madrid. Fue concejal de Chamberí (Madrid) en 1931, delegado de asistencia social y teniente de alcalde del distrito de Universidad. Fue diputado por Segovia por el PSOE en las Cortes Constituyentes de la II República. Mantuvo una posición política próxima al socialismo moderado, algo difícil en una época de grandes convulsiones sociales y de posturas radicales.

Aprendió francés y esperanto. Fundó en 1928 el Grupo de Trabajadores Esperantistas y presidió el IX Congreso de Español-Esperanto celebrado en Madrid en 1932. Andrés Saborit le describió como un “buen escritor y orador claro y profundo, sin latiguillos y arengas al viejo estilo, daba siempre una sensación de serenidad y un sentido de respeto para las ideas ajenas, que le granjeaban la estimación de propios y extraños. Se puede decir en justicia que nuestro querido compañero no dejó tras de si ni odio ni rencor, en todo fue bueno, cordial, humanitario y sentimental”.

En noviembre de 1936, Redondo fue elegido alcalde de Madrid, días después fallecía su hijo mayor, Paco, sargento con el coronel Mangada, durante los combates en el Puente de los Franceses de Madrid. En 1937 pasó a la Diputación Provincial, después impulsó la edición barcelonesa de El Socialista. En 1938 fue comisario del PSOE en el IX Cuerpo de Ejército en el frente de Andalucía, comandado por Francisco Menoyo y con cuartel general en Úbeda. Redondo atendía el Hogar del Combatiente de Jaén. En marzo de 1939 Jaén fue ocupada. Menoyo y Redondo exhortaron por radio calma y rendición a la población civil. Se entregó en la Comandancia Militar de Baza. Cayetano estuvo en su puesto hasta el fin de la guerra, aunque en los últimos  meses tuvo la oportunidad de salir de España ayudado por su hijo José.

Pasó 14 meses por las cárceles de Baza, Jaén y Torrijos (Madrid), donde no dejó de leer y estudiar, perfeccionaba su inglés y enseñaba a leer a otros presos. Su esposa también estuvo en prisión un tiempo, lo que dejó a su hija Julia, de 13 años, sin custodia. Acusado de “auxilio a la rebelión”, fue condenado a muerte en consejo de guerra. De nada sirvieron los testimonios a su favor de los concejales conservadores Francisco Antonio Alberca, Antonio Pelegrín y Aurelio Regúlez, a los que había protegido en los primeros meses del asedio de Madrid impidiendo su detención y depuración, ni de un grupo de funcionarios del Ayuntamiento de Madrid entre los que se encontraba el secretario general, Mariano Berdejo Casañal.

Tras la resaca de la borrachera de los 27 fusilamientos del 16 de mayo de 1940, la máquina asesina del régimen volvió a ponerse en marcha. Cayetano fue fusilado en las tapias del Cementerio del Este el 21 de mayo de 1940. Murió tranquilo gritando a pecho lleno ¡Viva el Socialismo! No se comunicó la muerte ni a su mujer ni a su hija, que se enteraron posteriormente y de forma humillante insultadas por la directora de la prisión de Ventas. Ese día también fueron fusilados Manuel Cantero San Julián, María del Rey Mansilla y Antonio Rodríguez Sanz.

Fue enterrado en una sepultura de caridad, pero sus restos fueron trasladados junto a los de José Gómez Osorio, último Gobernador Civil republicano de Madrid fusilado meses antes, gracias a la preocupación de la familia de este último, junto al lugar elegido para recordar a “Las Trece Rosas”. Queda pendiente el homenaje de la ciudad figurando en el memorial que el Ayuntamiento se comprometió a instalar en el cementerio de la Almudena. Desde 2006 en el barrio de Sanchinarro (Madrid) una calle lleva su nombre.


Documentación: Fundación Pablo Iglesias. Delbarrio.es (Antonio Marco,Toño del Barrio). Madripedia. Madrid1936. Nueva Tribuna (Fernando Olmeda). Sol y moscas (Florentino Areneros)


Viva la República, FIRMAD por el reconocimiento de los Soldados Republicanos Españoles, que sufrieron ejecuciones y exterminio tras su heroico combate contra el franquismo. En Europa se les honra por su lucha contra el nazismo, pero en España siguen olvidados, FIRMA Y COMPARTE AQUÍ

Anuncios

La FOSA de Benamahoma (Cádiz), donde los franquistas MATARON a más de 50 REPUBLICANOS de agosto a septiembre de 1936

Benamahoma word pressLa memoria avanza y vence al terror superando décadas de olvido e impunidad: La búsqueda de los restos del medio centenar de víctimas arrojadas a una fosa en el pequeño pueblo gaditano, donde no hubo guerra civil. La plaza cayó rápido en manos rebeldes, como la mayor parte de la provincia y el suroeste peninsular. Pero los fascistas pusieron en marcha la estrategia de aniquilación del adversario social y político.

Los golpistas de la zona iniciaron la represión de inmediato. Los asesinos fueron los falangistas “los leones de Rota”. Las tapias de la iglesia muestran aún hoy un reguero de impactos de bala. Los cuerpos inertes de los ejecutados acabaron arrojados a fosas abiertas en el antiguo cementerio local, unos metros ladera abajo. La crónica genocida del régimen de Franco la narra el historiador y arqueólogo director de los trabajos en el antiguo cementerio de Benamahoma, Jesús Román: “Ejecuciones y asesinatos, detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, saqueos, violaciones, amenazas, coacciones, torturas…”.

La fuente fundamental para conocer “cómo funcionó todo el aparato represivo” está en uno de los capítulos del libro “La Justicia de Queipo” de Francisco Espinosa Maestre. Las terroríficas hazañas del cabo de la guardia civil Juan Vadillo con el animoso soporte de la centuria falangista ‘leones de Rota’ liderados por Fernando Zamacola Abrisqueta consistieron en el asesinatos de personas menores de edad, varias de ellos mujeres, con el exclusivo fin de violación, y saqueos e incautaciones con el solo objeto de lucro. Zamacola fue posteriormente condecorado por los fascistas.

Es la historia que todos repiten en el pueblo, las secuelas del terror y la barbarie. Los falangistas ejecutaron a una mujer “recién parida”. Yacía tirada a los pies de la iglesia, junto a un grupo de víctimas, la mujer estaba viva, se arrastraba calle abajo como una alimaña malherida. Los fascistas siguieron el rastro rojizo dibujado en el suelo. Dicen que la remataron. Otros refieren que el sepulturero la encontró y la remató dándole con la pala en la cabeza. Cuentan “que la sangre se le mezclaba con la leche” de aquella mujer “recién parida”.

Al padre de las hermanas Ana y María Sarmiento lo arrastraron a Benamahoma desde el vecino pueblo de El Bosque: “Nunca le hemos visto la cara a nuestro padre”, dicen las hermanas a escasos metros de la fosa abierta. Tienen 83 y 81 años. No se atreven a asomar los ojos encharcados al agujero excavado. No son capaces de ver los huesos. Alguna de esas personas pudiera ser Antonio Sarmiento, su padre. “Tengo una cosita, como nervios por dentro”, dice María. “Yo sí estoy muy nerviosa”, interrumpe Ana. Ya saben “dónde están”, en mitad de “una extraña mezcla de alegría y tristeza”.

El inicio de los trabajos de localización y exhumación ya ha deparado la aparición de los primeros restos óseos. Las tareas de campo y científica en la sierra gaditana están dirigidas por el historiador y arqueólogo Jesús Román y el antropólogo Juan Manuel Guijo. Como el resto de proyectos exhumatorios, 57 aprobados entre los años 2016 y 2017, están coordinados desde la Dirección General de Memoria Democrática de la Junta. 


Documentación en Eldiario.es (Juan Miguel Baquero). Diario de Cádiz. Imagen original de Diputación de Cádiz


Viva la República, FIRMAD por el reconocimiento de los Soldados Republicanos Españoles, que sufrieron ejecuciones y exterminio tras su heroico combate contra el franquismo. En Europa se les honra por su lucha contra el nazismo, pero en España siguen olvidados, FIRMA Y COMPARTE AQUÍ

El alférez de la guardia civil de Ubrique (Cádiz) MARCELIANO CEBALLOS GONZÁLEZ, fue FUSILADO en 1936 por los fascistas por mantenerse leal a la República

Marceliano Ceballos word pressUna semana antes del golpe militar, había tomado posesión del cargo de alcalde de Ubrique Manuel Arenas Guerrero, de Izquierda Republicana, que abogó por defender “los derechos personales de todos los ubriqueños, amparando y ayudando a la clase trabajadora”. Pero no pudo poner en práctica tales principios, el golpe del 18 de Julio obligó al alcalde a solicitar ayuda a la comandancia de carabineros y de la guardia civil, desde donde se nombró comandante de la plaza al alférez de la benemérita Marceliano Ceballos.

El 23 de julio se constituyó un Comité de Defensa de la Villa de Ubrique para organizar la resistencia Republicana. Estaba compuesto por Marcos León López y José Marín Gómez (socialistas), Andrés García Fernández ( UGT), Antonio Núñez Pérez y Pedro Jiménez Sánchez (CNT), Manuel Casillas Aguilera (sargento de la Guardia Civil) y Francisco Martín Rebolledo (guardia civil). El Comité asumió el “gobierno y defensa de la población sin perjuicio de las atribuciones que competan a cada autoridad”, estableció medidas para evitar una situación caótica, asegurar el abastecimiento de alimentos y demás productos de primera necesidad. Garantizó la no alteración del “régimen de abastos”, previno contra la especulación de los precios, aseguró los servicios médicos del pueblo en previsión del inicio de “la lucha con los rebeldes”.

Ceballos nació en Burguillos del Cerro (Badajoz). En 1885 llegó a Ubrique con 51 años, ya viudo. Tenía 2 hijos. Las circunstancias iban a hacer de él pieza clave en el desarrollo de la vida política local en los confusos momentos del inicio de la guerra civil. El 19 de julio, el sargento de la Guardia Civil Manuel Casillas comunicó a Marceliano Ceballos, que acababa de recibir un telegrama del teniente coronel primer jefe de la Comandancia de Cádiz, plaza ya ganada por los sublevados, en el que anunciaba que había declarado el estado de guerra y le instaba a hacerse cargo de la comandancia militar de la población. Ceballos le expresó por escrito al alcalde que: “..me hago cargo de la Comandancia Militar de esta plaza..”, pero lo hizo manteniéndose fiel a la legalidad republicana.

El domingo 26 de Julio a las 14 horas, guardias civiles y de asalto, falangistas y presos sacados de la cárcel de El Puerto, se enfrentaron a las fuerzas leales de Ubrique compuestas por 17 guardias civiles y 5 carabineros además de un grupo de vecinos. Los rebeldes tuvieron que desistir, pero el 27 llegó al pueblo, enviados por Queipo de Llano con la intervención de Bohorquez Vecina, el Grupo de Regulares de Infantería de “Ceuta nº 3” al mando del Capitán Gómez Zamalloa, y un grupo de falangistas al mando de Mora-Figueroa, que gracias a la amenaza de bombardeo y al uso de ametralladoras pudieron finalmente entrar en el pueblo, donde Ceballos y otros guardias y carabineros serían detenidos.

Cientos de personas huyeron por el monte en dirección a la zona de Málaga. Fuerzas de regulares transportaron hasta Jerez en un camión a Ceballos y las fuerzas a su mando, y el 28 fueron llevados al Castillo de Santa Catalina de Cádiz. Ceballos quedó sometido a las redes de la administración de justicia de los sublevados, que implantaron “la justicia al revés”, inculpando a quienes se mantuvieron leales al régimen constitucional entonces vigente. El fiscal jurídico militar hizo explícitos los cargos contra Ceballos y su fuerza en un informe emitido desde Sevilla el 19 de agosto. Se les acusaba de “haber desobedecido el bando de guerra” publicado por las fuerzas sublevadas. El 21 de agosto, se celebró en el cuartel del regimiento de Artillería de Costa número 1 de Cádiz el consejo de guerra, en el que Ceballos fue acusado paradójicamente de “rebelión militar”.

El tribunal condenó a muerte a Marceliano Ceballos. Al día siguiente, el auditor de guerra y el jefe del Ejército del Sur, Queipo de Llano, daban su visto bueno a la condena a muerte de Ceballos. El comandante militar de Cádiz ordenó a Ceballos “entrar en capilla” el 23 de agosto. A las 5 de la tarde un piquete de Carabineros fusiló a Marceliano Ceballos en el castillo de San Sebastián de Cádiz. Su cuerpo fue enterrado el 24 de agosto en el cementerio de Cádiz.


Documentación original: IU-Ubrique. La voz digital (Jesús Nuñez). Memoria Pública (Fernando Sigler). Imagen de Zumaya mecánica


Viva la República, FIRMAD por el reconocimiento de los Soldados Republicanos Españoles, que sufrieron ejecuciones y exterminio tras su heroico combate contra el franquismo. En Europa se les honra por su lucha contra el nazismo, pero en España siguen olvidados, FIRMA Y COMPARTE AQUÍ

SALVADOR VILA HERNÁNDEZ, rector de la Universidad de Granada, FUSILADO por elementos franquistas en 1936

Salvador Vila word pressSalvador Vila nació en Salamanca en 1904. Cursó brillantemente bachillerato obteniendo la Beca de San Bartolomé para realizar la carrera universitaria, doctorado, y ampliación de estudios en el extranjero. Se licenció en Filosofía y Letras y Derecho en la Universidad de Salamanca donde tomó contacto con el arabismo, y fue alumno de Miguel de Unamuno al que le uniría desde entonces una gran amistad.

Tras doctorarse en Madrid con máximas calificaciones, durante el curso 1928/29 amplió sus estudios en la Universidad de Berlín. Allí conoció a Gerda Leimdörfer de 20 años, hija del redactor-jefe del principal periódico judío de Berlín, el Berliner Zeitung am Mittag, muy relacionado con el Canciller Alemán Gustav Stresemann, Premio Nobel de la Paz 1926. Salvador de familia católica y Gerda judía laica, se casaron en Berlín en 1932 y al año nació su hijo Ángel. Salvador se introdujo y se enriqueció de la vida cultural e intelectual berlinesa.

De vuelta a España fue catedrático de Literatura Española en Baeza, profesor en la Facultad de Letras de la Universidad de Madrid, en 1933 obtuvo la cátedra de Cultura Árabe e Instituciones Musulmanas de la Universidad de Granada, en 1934 era profesor de la Escuela de Estudios Árabes de Granada, encargado de la sección de Derecho e Instituciones Islámicas, y en 1935 director de la Escuela de Estudios Árabes de Madrid. Vila se relacionaba con grandes intelectuales de la época, como Wenceslao Roces, Manuel de Falla y los arabistas Miguel Asín o Emilio García Gómez. Tenía un futuro intelectual prometedor en el ámbito de la educación y la cultura española.

En abril de 1936 fue nombrado rector interino de la Universidad de Granada por el Gobierno del Frente Popular. Con el golpe de estado, el gobernador civil franquista de Granada José Valdés Guzmán, cesó a Vila y repuso inmediatamente al rector anterior, el reaccionario Antonio Marín Ocete. Al iniciarse la sublevación Vila se encontraba en Salamanca, donde paseaba por la calles con Miguel de Unamuno como si nada sucediese a su alrededor, pero el 7 de octubre de 1936 una pareja de la Guardia Civil detuvo a Salvador y a Gera, que fueron trasladados a Granada y encarcelados. Ya no volvieron a verse.

Salvador Vila tenía 32 años cuando fue fusilado junto a otros 28 hombres, y arrojado a una fosa común en el Barranco granadino de Víznar en la madrugada del 22-23 de octubre de 1936, tras pasar la noche en la macabra finca Las Colonias al mando del capitán Nestares, donde los fusilados percibían el frío de la noche, el silencio monstruoso, la llegada de camiones con prisioneros. En la Universidad de Granada la represión fue sangrante. También fueran asesinados José Palanco, profesor de Historia de España; Joaquín García Labella, de Derecho Político; Rafael García Duarte Salcedo, de Pediatría; Jesús Yoldi Bereau, profesor de Química; y José Mejías Manzano, de Medicina. No era casualidad, en el claustro universitario del 7 de abril de 1936, los 5 catedráticos fusilados habían defendido al acceso a Vila al rectorado reprobando al saliente Marín Ocete, que en 1939 acusó a Vila de marxista.

Manuel de Falla salvó la vida de Gerda detenida en la cárcel, que como en los tiempos de la reconquista fue obligada a cambio de su libertad “a abjurar del judaísmo, aceptar el bautismo, abrazar la fe cristiana y cambiar su nombre de pila por el de la Patrona de Granada, María de las Angustias”. La trágica historia no acaba aquí. Sus padres se instalaron en el carmen de San Cecilio huyendo de la persecución nazi, pero “volvieron a sentir la tensión y el terror del fascismo sufrido en su país y la nostalgia de su mundo perdido”: Desde la ciudad de la Alhambra fueron deportados a Alemania y el padre fue rápidamente internado en el campo de exterminio de Dachau. Su familia ya había sufrido la persecución nazi en los primeros 30. Tanta desdicha diezmó a los Vila-Leimdörfer y arruinó las expectativas de los que quedaron vivos.

El 13 de diciembre, 2 semanas antes de su muerte, Unamuno se lamentaba así en una carta dirigida a su amigo Quintín de la Torre: “Los mastines, entre ellos algunas hienas, de esa tropa encarcelan e imponen multas, verdaderos robos, confiscaciones y luego juzgan y fusilan. También fusilan sin juicio alguno. Han asesinado sin formación alguna de causa a dos catedráticos de universidad, uno de ellos discípulo mío, y a otros. Qué cándido y que ligero anduve al adherirme al movimiento de Franco”.

Granada fue una de las primeras capitales en manos de los rebeldes y el terror que barría las calles tenía una finalidad ejemplificadora. El modelo del paredón fue seguido también por Federico García Lorca o el alcalde Montesinos. Finalizada la guerra, la difícil justificación de los asesinatos hizo que se optase por la desmemoria. La pérdida de centenares de intelectuales y científicos por exilio, sanción, asesinato, facilitó la entrada masiva de docentes franquistas que durante 40 años borraron el pasado. Sus herederos no están interesados en cuestionar aquellos hechos y la actual situación.

Ahora, una placa recuerda a Salvador Vila en el paraje bajo el que permanecen sus restos. Hasta la muerte de Franco no se colgó en el Salón de Rectores de la Universidad de Granada un retrato de Salvador Vila Hernández. Poco a poco se va recuperando la memoria de un hombre y un arabista ejemplar cuyos restos, entre los de tantos centenares de inocentes, yacen todavía en las fosas de Víznar.


Documentación: Libros: Mercedes del Amo, Salvador Vila: el Rector fusilado en Viznar. Juan Carlos Ferré Olivé, en un apartado de su obra Universidad y Guerra Civil. Jaume Claret, El atroz desmoche: La destrucción de la Universidad española por el franquismo, 1936-1945. Canal Sur (G. Cappa). El País (Ian Gibson, Fernando Valverde). Granada Hoy (Elena Llompart). CTXT (Miguel de Lucas)


Viva la República, FIRMAD por el reconocimiento de los Soldados Republicanos Españoles, que sufrieron ejecuciones y exterminio tras su heroico combate contra el franquismo. En Europa se les honra por su lucha contra el nazismo, pero en España siguen olvidados, FIRMA Y COMPARTE AQUÍ

DOCENTES DE IZQUIERDA ASESINADOS en Aragón en la Guerra Civil y después

maestros aragon word pressLos trabajadores de la enseñanza republicanos pagaron cara la osadía de soñar con un mundo mejor.

No he encontrado un nombre mejor que parafrasear el título de este libro. He aquí la lista, aún provisional, de los docentes asesinados en Aragón por los sublevados contra la República. Como es bien sabido, la sangre corrió abundantemente aun después de acabar el conflicto. Pues todavía hay docentes de los que no sabemos nada más que el nombre. No sabemos de dónde eran, ni donde ejercieron ni cuándo los asesinaron ni donde están sus cuerpos. Los trabajadores de la enseñanza republicanos pagaron cara la osadía de soñar con un mundo mejor.

AGUD PIQUER, Arturo. 48 años (C/ Industrias, 23, Zaragoza). Fusilado el 2 de diciembre de 1936
AGUD PIQUER, Francisco. Profesor Universitario.
AGUDO ARGUEDAS, Cesáreo. 22 años (C/ Joaquín Costa, Zaragoza). Fusilado el 23 de agosto de 1936
ACIN GRACIA, Mariano. 37 años (Dom. En Jaca). Fusilado en Jaca el 7 de agosto de 1936. Maestro de Bailo.
ACIN AQUILUÉ, Ramón. 48 años (Huesca). Profesor de Dibujo de la Escuela Normal. Fusilado en Huesca el 6 de agosto de 1936.
ALVAREZ CALVO, Cecilia. Era de Navarra. Maestra de Villalangua, militaba en la FETE. Se suicidó junto con su hermana en la cárcel el 13 de septiembre de 1936.
ATARÉS GRACIA, Alfredo. 27 años (Bolea). Fusilado en Huesca el 4 de agosto de 1936
ARJOL NAUDÍN, Florinda. 19 años (C/ Temple, 5, Zaragoza). Fusilada el 10 de septiembre de 1936.
ARREGUI VICÉN, José. 29 años (Huesca). Fusilado en Huesca el 23 de octubre de 1936. Maestro de La Puebla de Fantova. Militaba en FETE.
ARA HERNANDEZ, Juan Bautista. 27 años. Maestro de Biescas. Fusilado el 14 de agosto de 1936.
ARAUJO MAYORGA, Germán. Profesor del Instituto de Segunda Enseñanza de Teruel. Militante del PSOE y de la FETE
ALVARO PÉREZ, Tomás. 28 años. Ejercía en Ateca.
ANDRÉS MARTÍNEZ, Joaquín de. Director del Instituto de Segunda Enseñanza de Teruel. Según Hugh Thomas fue fusilado por un piquete formado por antiguos alumnos suyos (La guerra civil española. Barcelona, Grijalbo, 1976, pág. 293. En Angela Cenarro, pág. 80).
ARANDA MILLÁN, Francisco. Catedrático de Medicina. Fusilado en Pedrola en 1937.
ARANDA BOROBIA, Pedro. Noviembre 1936. Zaragoza. Militaba en FETEA
ALCALDE LOPEZ, Demetrio. Agosto 1936.
BERTI GOMEZ, José. 38 años (Sobradiel). Fusilado el 15 de agosto de 1936.
BARRANCO LASCAS, Higinio. 25 años (Aguarón). Fusilado el 28 de septiembre de 1936.
BENDICHO BALAGUER, Julio. 29 años (C/ Mayor, 68, Zaragoza). Fusilado el 27 de octubre de 1936.
BOSCH SANZ, Justo. 24 años (C/ Castillo, 10, Zaragoza). Fusilado el 10 de noviembre de 1936. Pertenecía a la FETE.
BERNAL MARTÍNEZ, Manuel. 22 años (C/ Lanuza, 35, Zaragoza). Fusilado en Teruel el 16 de diciembre de 1937.
BOBED AYORA, Luis. 28 años (Jaca). Fusilado en Jaca el 28 de julio de 1936.
BIELSA JORDÁN, Raimundo Félix. Presidente del Comité Directivo de Trabajadores de la Enseñanza (FETE). Fusilado el 12 de agosto de 1936.
BELTRÁN PUEYO, Pilar. 25 años. Maestra de Sabiñánigo. Fusilada el 25 de agosto de 1936. Militaba en FETE.
BUENO ISO, Cándida (En El Pasado Oculto, erróneamente como Cándida Campos, de 18 años). 23 años. Natural y residente en Castiliscar. Asesinada el 16 de septiembre de 1936
CAMARASA BALAGUER, Pablo. 43 años (Domic. en Romanos). Fusilado en Zaragoza el 10 de agosto de 1936.
CASAUS LOPEZ, Antonio. 23 años (C/ Las Armas, 13, Zaragoza). Fusilado el 28 de octubre de 1936.
CELORRIO GARCÍA, Luis. 21 años (Avda. Cataluña, 44, Zaragoza). Pertenecía a la FETE. Fusilado el 3 de noviembre de 1936.
CELMA FELIPE, Francisco. 31 años (C/ Borao, 8, Zaragoza). Maestro de El Frago. Fusilado el 8 de diciembre de 1936.
CRISTÓBAL RABINAL, Constantino. 40 años, de Mozota. Maestro de Uncastillo. Fusilado el 31 de agosto de 1936.
CAÑIZARES VICENTE, Ricardo. (Agón)
CASTÁN BROSED, Vicente. 60 años. Maestro de Arrés, Fusilado el 11 de noviembre de 1936.
DOMENEQUE JAÑANÁS, José. 34 años (Gelsa). Fusilado el 3 de octubre de 1936.
DÍAZ ERDOLIÁN, Manuel. 27 años (Castiliscar). Fusilado en La Muela el el 18 de diciembre de 1937
DOMINGUINE ESTELLA, Eduardo. 28 años (Velilla de Ebro). Fusilado el el 18 de marzo de 1938
DAGNINO CHAMBO, Eduardo. Profesor de Bachillerato. Iniciado en la Logia Constancia 16. Fusilado el 3 de agosto (de 1936?)
ESCRIBANO IGLESIAS, Pilar. 37 años (Teruel). Profesora de la Escuela Normal. Vocal de Tribunales de Magisterio Primario. Fusilada el 22 de diciembre de 1936.
ESTALLO GRACIA, Julio. 28 años (Sangarrén). Fusilado en Huesca el 17 de febrero de 1942.
ESTAUN, Valeriano. Maestro de Robres.
ESCARTÍN CASAJÚS, Julián. 26 años. Maestro de Botaya, Fusilado el 3 de diciembre de 1936. Militaba en FETE.
ESCOLANO MONTANER, Leonardo. Maestro en Albalate de Cinca.
FUERTES VIDOSA, Angel. De Agüero. Militaba en la FETE. En el maquis. Murió en enfrentamiento.
GODÉ CAPISTRÓS, Félix. Militaba en la FETE. (Jaca)
GARCÍA LARDIÉS, Joaquín. 41 años (Borja). Fusilado el 21 de agosto de 1936
GIMÉNEZ TEMES, Benjamín. 26 años (Barrio Miralbueno). Fusilado en Zaragoza el 10 de septiembre de 1936.
GIMÉNEZ TEMES, Ángel. 35 años (Farasdués). Fusilado el 2 de septiembre de 1936
GIL CASTILLO, José. 48 años (C/ Las Fuentes, 17, Zaragoza). Fusilado el 27 de septiembre de 1936.
GARCÍA PÉREZ, Manuel. 50 años (Pina de Ebro). Fusilado el 10 de octubre de 1936.
GARRAY MILLÁN, Mauricio. 47 años (Ibdes). Fusilado el 20 de septiembre de 1936.
GIL SERRANO, Ángel. 50 años. Maestro de Tarazona. Fusilado en Torrellas el 29 de septiembre de 1936. Testimonio del Juzgado.
GRACIA BENEDICTO, Angel. 48 años. Maestro de Escuer. Fusilado el 2 de agosto de 1936.
GRACIA BRETOS, José María. Vicepresidente de la FETE. Huesca
HERRERO RODRIGO, Bernardo. 35 años. Profesor (C/ Coso, 32). Fusilado el 12 de agosto de 1936.
HERRERO PALAHÍ, Miguel. 27 años. Profesor (Domic. en Zaragoza). Fusilado el 7 de septiembre de 1936.
HERRERO CUBILLOS, Restituto. 28 años (Novillas). Fusilado en Alfajarín el 29 de agosto de 1937.
IGUACEL BERGES, Alfonso. 36 años (Jaca). Fusilado en Jaca el 23 de agosto de 1936.
JODRÁ RUIZ, Eugenio. Natural de Soria, 26 años. Maestro de Uncastillo. Asesinado el de septiembre de 1936.
JORDÁN OTIN, Anselmo. 51 años (Jaca). Maestro de Orna de Gállego. Fusilado en Jaca el 16 de septiembre de 1936.
LARRUMBE TOMÁS, Joaquín. 24 años (C/ Madre Sacramento, 47). Fusilado el 21 de septiembre de 1936.
LABUENA MOLINER, Alejandro Cretense. 24 años (Sástago). Fusilado el 1 de julio de 1940. Milita en la FETE
LATORRE SALAS, Manuel. Domiciliado en Jaca. Fusilado en Jaca.
LERENDEGUI ARRESE, Gabriel. Natural de Sos. Militaba en UR. Maestro de Ejea. Asesinado en Tauste el 1 de agosto de 1936.
LORIENTE VIDOSA, Emilio. Domiciliado en Ayerbe. Voluntario en la columna confederal « Roja y Negra », llegando a alcanzar el grado de Comisario de batallon. Preso en marzo de 1939 en la ratonera del puerto de Alicante es llevado a la prisión de Orihuela. Trasladado a la de Huesca, morirá en el hospital a causa de una peritonitis el 3 de febrero de 1943.
LAINEZ GIL, Toribio. Maestro de Ambel.
LOZANO PALACIOS, Julián. Maestro de Císcar. Detenido el 7 de abril de 1938 por su significación, como dirigente, de todos los asesinatos cometidos en este distrito municipal (Benabarre), fue juzgado por un Consejo de Guerra, y sentenciado a muerte, siendo fusilado en Huesca
MESEGUER BARCELÓ, Antonio. 23 años (Híjar). Fusilado en Zaragoza el 21 de noviembre de 1938. Militaba en la FETE.
MARTINEZ BUENO, Calixto. 39 años. Maestro de Ricla. Fusilado en Calatayud el 9 de agosto de 1936.
MARQUINA GARCÍA, Paulino. 41 años. Maestro de Malanquilla. Fusilado el 23 de octubre de 1936.
MIR LONCÁN, Isidro. 50 años (Domiciliado en Alcalá de Gurrea). Fusilado en Alcalá de Gurrea el 6 de agosto de 1936.
MARTÍN LUENGO, Jesús Fermín. 61 años. Fusilado en Teruel el 27 de agosto de 1936.
MOLINERO ALEGRE, Alfredo. 62 años (Domiciliado en Teruel). Fusilado en Teruel por la Guardia de Asalto el 1 de enero de 1937.
MARÍN PASCUAL, Bernabé. Maestro de Alpartir.
MUNIESA BELENGUER, Augusto. Profesor auxiliar de la Facultad de Medicina. Fusilado el 7 de octubre de 1936.
MUNIESA BELENGUER, José María. Profesor auxiliar de la Facultad de Medicina. Fusilado el 7 de octubre de 1936.
OVEJERO COIDURAS, Carmen. 29 años. Domiciliada en Ayerbe. Fusilada en Plasencia del Monte el 18 de octubre de 1936.
PALACIOS CIPRÉS, María. Maestra de Peralta de la Sal. Al parecer se suicidó en la cárcel.
PALAZÓN BARRANCO, Ramón. 36 años. Maestro de Tobed. Fusilado el 7 de octubre de 1936
PARÍS ORTÍN, Antonio. 40 años. Almonacid de la Cuba.
PÉREZ ORTUBIA, Heriberto. 54 años. Domiciliado en Zaragoza. De la Ejecutiva Provincial del PSOE, escribe a menudo en Vida Nueva. Milita en FETE.
PÉREZ MEMBRADO, Jorge. 55 años (C/ San Antonio, 42, Zaragoza). Fusilado el 23 de octubre de 1936.
PÉREZ ROMERO, Isidro. 22 años. Domiciliado en Caminreal. Fusilado el 1 de septiembre de 1936.
POLO, Jerónimo. Maestro de Fuendetodos. Asesinado en la cárcel de Torrero. Militaba en la FETE
RODRÍGUEZ BOBIER, Valentín. 35 años (C/ Contamina, 18, Zaragoza). Fusilado el 29 de agosto de 1936.
RUIZ GALÁN, José. 38 años. Inspector de Escuelas. Fusilado en Huesca el 23 de agosto de 1936. Militaba en la FETE.
RIVERA SARVISÉ, Domingo. 25 años. Fusilado en Huesca el 18 de enero de 1937.
ROMERO RÍOS, Genaro. 38 años. En Jorcas.
RODRIGO HERRERO, Bernardo.
SALVO JIMÉNEZ, Pilar. (C/ Cortes de Aragón, Zaragoza). Fusilada el 22 de agosto de 1936.
SOLDEVILA, Antonio. Domiciliado en Belver de Cinca.
SANTOS ALVAREZ, Antonio. 30 años. Maestro de Martes. Fusilado en Jaca el 28 de agosto de 1936.
SANTOLARIA VIÑUALES, Antonio. 42 años (Jaca). Maestro de Javierrelatre. Fusilado en Jaca el 11 de noviembre de 1936.
SÁNCHEZ RUBIO, Matías Andrés. 27 años. Villanueva del Rebollar. Fusilado en Teruel el 28 de agosto de 1936.
SARASA JUAN, José. Natural de Almudévar, era maestro de Peralta de Alcofea. Militaba en la FETE
SOLER Y BELENGUER, José María. 40 años. Director de la Escuela Normal de Teruel. Fusilado en Teruel, en la plaza del Torico el 28 de agosto de 1936. Militaba en la FETE.
SAURAS MAGALLÓN, Manuel. Maestro de Morata de Jalón.
TORO MARTÍNEZ, Francisco. 54 años. Maestro de Muel. Fusilado el 8 de octubre de 1936
TORRES CAÑAL, Enrique. 25 años (Jaca). Fusilado en Jaca el 16 de septiembre de 1936
VERA ORIA, Gabriel. 57 años (Avda. de la República, 68, Zaragoza). Vocal de Tribunales de Magisterio Primario. Fusilado el 16 de agosto de 1936.
VILLANUEVA SOS, Baldomero. 76 años. Maestro de Alfajarín. Fusilado en la Alfranca el 9 de agosto de 1936.
VALENCIANO MERODIO, Alberto. 47 años (Calatayud). Fusilado el 2 de septiembre de 1936.
VICENTE, Ignacio L. Director de la Escuela Graduada de Niños de Ejea. Fusilado.
VIÑUALES SARASA, José María. 23 años. Maestro de Ipas. Fusilado en Huesca el 29 de agosto de 1936.
VISPE GIL, Mariano. 43 años. Maestro de Alerre. Fusilado en Huesca el 23 de septiembre de 1936.
ZABORRAS SANTAMARÍA, Valentín. 36 años. Maestro de Aniés. Militaba en FETE. Fusilado en Plasencia del Monte el 19 de octubre de 1936.
ZUERAS PALAU, Vicente. 42 años. Fusilado el 30 de julio de 1936.
Rudesindo. 64 años. Maestro de Fuendejalón. Fusilado en Alfajarín el 28 de julio de 1936.


EL ATROZ DESMOCHE, MONTBORG. BITÁCORA, WEBLOG O BLOG DE HERMINIO LAFOZ RABAZA


Viva la República, FIRMAD por el reconocimiento de los Soldados Republicanos Españoles, que sufrieron ejecuciones y exterminio tras su heroico combate contra el franquismo. En Europa se les honra por su lucha contra el nazismo, pero en España siguen olvidados, FIRMA Y COMPARTE AQUÍ

Nada se olvida, a nadie se olvida. Madrid, 9 de mayo de 2018, día de la Victoria / Pedro A. García Bilbao

9 de mayo de 2018, día de la Victoria word pressHay ocasiones en las que es imprescindible hablar con voz clara y en alto, en las que se debe decir lo que es necesario, en las que es preciso asegurarse de que quien deba entender, entienda. Y es por eso que hoy, día 9 de mayo de 2018, en el 73 aniversario de la Victoria sobre el nazi-fascismo en Europa, hemos venido hasta las escaleras de las Cortes españolas para decir lo que es imprescindible. Que la derrota del nazi-fascismo fue un triunfo de la Humanidad, un triunfo decisivo ante un peligro aterrador que de no haberse producido habría cambiado el curso de la civilización y generado, en palabras de Churchill, un futuro sumido en una larga noche sin final. Estamos por tanto ante una fecha especial, en una de esas que señala una encrucijada de la historia en la que resulta vital no equivocarse.

La victoria de 1945 fue la fecha de un nuevo comienzo, un día en el que se abrió una segunda oportunidad colectiva; vendrían aciertos y errores, oportunidades y fracasos, no desapareció la explotación ni brilló sin sombras la libertad, nadie afirma eso, pero es claro que fue derrotada una mutación criminal del alma que hubiera dejado a la humanidad, como concepto, sin espacio sobre la tierra, fracturado por la fuerza el género humano en divisiones artificiales y dementes que hubieran condenado a la mayoría a la muerte o a una vida atroz. 1945 representa eso exactamente, una segunda oportunidad. Tal es el sentir en la totalidad de las capitales de Europa y en la mayoría de los pueblos. Urgidos a tener que situarse, nadie hay que reclamándose demócrata pueda mantenerse tibio o indiferente ante lo que esta fecha significa. Pero no nos engañemos a nosotros mismos, los que entonces o ahora hubieran sido cómplices del nazi-fascismo, los que entonces o ahora volverían a intentar manipularlo para favorecer sus posiciones de poder como criminalmente hicieron en su época, siguen aquí, no se han ido.

Estamos en pie en las escaleras de las Cortes Españolas, pero en el interior de la Cámara de Diputados no se ha hecho sentir el orgullo de que fue el pueblo español el primer combatiente contra el fascismo. No se ha dicho en voz alta, ni sacado las consecuencias lógicas del sencillo y claro hecho, de que cada piloto nazi derribado sobre el cielo de Madrid fue un enemigo menos en la Batalla de Inglaterra. El pueblo español fue el primero en enfrentarse, en alzarse contra el fascismo, tanto el propio como el ajeno. Y su lucha no cejó ante la adversidad. Primero en suelo español, después en todo el mundo, y digo bien, porque desde las arenas de Normandía, a las playas del Pacífico, desde Bir-Harkeim en Libia a las afueras de Moscú, comprometiéndose hasta la muerte con la libertad de Francia en el lejano oasis africano de Kufra o luchando en el istmo de Carelia en la defensa de Leningrado, los españoles lucharon y lucharon sin descanso por la libertad y en la esperanza de poder liberar su patria. Lo hicieron bajo todos los uniformes aliados conocidos o sin otro distintivo de honor que su corazón republicano y español, en las filas de la resistencia antifascista, sin rendirse jamás, sin otro llamado que el de su conciencia. En los campos de concentración nazis, bajo las más atroces e inhumanas condiciones, los españoles fueron un ejemplo de solidaridad y dignidad.

Podrán enterrarlo todo bajo la losa del olvido impuesto y mantener el decreto de noche y niebla que sigue vigente, pero es parte de la historia y no lo podrán borrar jamás de nuestra memoria colectiva, sólo arrancando nuestros corazones podrán erradicarlo; es ésta, por ello, una batalla que no podemos permitirnos abandonar, pues se trata de nuestra identidad democrática y de nuestra dignidad colectiva como pueblo.

La bandera tricolor del pueblo español conoció fugaz la victoria en el París liberado, pero bien sabemos que pese a la derrota del nazi-fascismo, las potencias aliadas prefirieron una España de rodillas, sometida a un régimen infame que vendió nuestra soberanía e independencia a cambio de su supervivencia, antes que favorecer una España democrática y dueña de sus destinos. El 9 de mayo fue el Día de la Victoria y en él los españoles nos podemos reconocer orgullosamente, pero hemos de hacerlo lúcidamente. Y es que esta fecha nos trae hoy aquí, no solamente como expresión de orgullo, nostalgia o reconocimiento; tampoco, como ocurre en muchos países, como alerta para evitar que se produzca de nuevo algo parecido, no es eso solamente, estamos aquí para exigir al Estado Español medidas concretas que pongan fin a las complicidades con el nazi-fascismo y a la impunidad del franquismo que pervive a día de hoy.

El hecho es que España sigue sin ser liberada: ¿cómo explicar de otra forma que sea considerado como un peligro a la seguridad jurídica declarar ilegal o nula la deportación a los campos nazis de miles de españoles y su declaración como apátridas por el estado franquista? No se quiere reconocer que el estado franquista fue posible gracias a la intervención militar de la Alemania nazi y la Italia fascista, que fue fruto de un golpe de estado ilegal y de una injerencia extranjera, sin que la España de la monarquía actual haya sido capaz de desligarse de forma inequívoca? Las víctimas del franquismo siguen siendo consideradas criminales y legales los tribunales y sentencias. La intervención militar franquista en favor del Eje es vista como algo natural y merecedor de honores y distinciones, un timbre de honor incluso para la España oficial.

En 2018, en los actos de conmemoración de la Victoria, la España oficial está ausente o mantiene un perfil bajo, consciente de las contradicciones que implica tal fecha en el ámbito interno. No está aquí ahora la Ministra de Defensa, no presentaran armas ni rendirán honores los soldados, no habrá gesto o palabra alguna del gobierno o de la jefatura de Estado en recuerdo de los españoles que lucharon por la libertad de Europa frente al nazi-fascismo, callan de forma miserable los que se llaman a sí mismos «constitucionalistas» y se muestran incomodos los que son incapaces de encontrar una patria honrosa en nuestra identidad colectiva democrática, antifascista y republicana.

Quienes hoy estáis aquí, en Madrid, en Barcelona, Bilbao, Sevilla, Valencia o estuvisteis en Mauthausen en Austria hace unos días, sois la encarnación visible de la dignidad de España, el extremo de una larga tradición de lucha y sacrificio por la libertad que es precisamente el más firme lazo de unidad entre todos. Cuando en muchos países de Europa surgen de nuevo discursos racistas, hipernacionalistas y antirrepublicanos que buscan reescribir el pasado y legitimar los crímenes del nazi-fascismo, el modelo español de impunidad y revisionismo se vuelve peligroso incluso más allá de nuestras fronteras. No podemos callar. Los que todo lo dieron sin pedir nada a cambio y murieron para que pudiera haber un mañana, nos obligan con su ejemplo a asumir nosotros hoy un compromiso hacia el futuro.

Un día, más pronto que tarde, estas palabras resonaran en las Cortes y serán rotos muros y cadenas, habrá reparación a tanto dolor, brillará la verdad y se hará justicia.

Nada se olvida, a nadie se olvida. Es mucho lo que está en juego. Hoy, 9 de mayo de 2018, ¡Viva el Día de la Victoria Antifascista! ¡Viva la República Española!

Discurso de Pedro A. García Bilbao, minutos, 12,49 a 24,55


Documento original en Sociología Crítica


Viva la República, FIRMAD por el reconocimiento de los Soldados Republicanos Españoles, que sufrieron ejecuciones y exterminio tras su heroico combate contra el franquismo. En Europa se les honra por su lucha contra el nazismo, pero en España siguen olvidados, FIRMA Y COMPARTE AQUÍ

LOS ASESINATOS de SOCIALISTAS de Casalarreina (La Rioja) en 1936 por elementos franquistas

Casalarreina word press

La Rioja es un territorio donde tras el golpe de estado de Julio de 1936 no hubo frente de guerra, no hubo trincheras, por lo que la confrontación bélica en esos parámetros no existió. Sin embargo al menos 2.000 riojanos perdieron la vida en el frente de guerra instalado por los golpistas triunfantes en cada pueblo, en cada villa, en la represión inmisericorde de forma similar a la vecina Navarra estos llevaron a cabo.

El 10 de agosto de 1936, en Casalarreina, un piquete de requetés cargó en un camión a 11 vecinos detenidos y torturados los días previos y partieron rumbo a Fuenmayor. A todos los subieron en el camión para darles “el paseo” y asesinarlos esa misma noche en Buicio, y al menos 8 de ellos quedaron enterrados en una fosa común del cementerio. A día de hoy, solo los restos de 3 de ellos han podido ser identificados tras las excavaciones llevadas a cabo en Fuenmayor en el 2007 por sus descendientes. Estas fueron las víctimas:

Saturnino Díaz Sobrino, natural de Casalarreina, 30 años, miembro de la Federación de trabajadores de la tierra de UGT, alguacil, empleado municipal.
Ciriaco Fernández Barrio, natural de Casalarreina, 35 años, empleado de la fábrica de chorizos y trabajador del campo.
Estanislao Ortún Ortún, natural de Casalarreina, 31 años, sereno, miembro de la Sociedad de Obreros Agrícolas de la UGT.
Pascual Saiz Vergara, natural de Casalarreina, 38 años, jornalero y músico de la banda municipal de Casalarreina. Miembro de la Sociedad de Obreros Agrícolas de la UGT.
Gregorio Salinas Negueruela, natural de Casalarreina, 40 años, alcalde socialista de la localidad.
Francisco Sánchez Jiménez, natural de Casalarreina, 40 años, Miembro de la Sociedad de Obreros Agrícolas de la UGT.
Ángel Urquiza Ruiz, natural de Casalarreina, 40 años, casado y padre de 4 hijos, miembro de la Sociedad de Obreros Agrícolas de la UGT
Pablo Álvarez Canal, natural de Casalarreina, 41 años, ganadero, simpatizante socialista. Casado y padre de 5 hijos.
Cipriano Negueruela Fernández, natural de Casalarreina, 43 años, miembro de la Sociedad de Obreros Agrícolas de la UGT. Presidente de la Junta Inspectora de la Oficina de Colocación Obrera en 1933 y vocal de la Junta del Reparto de Utilidades y de la Junta Pericial que examinaba el amillaramiento de la riqueza urbana en abril de 1936.
Vicente Porres Lequerica, natural de Casalarreina, 21 años, simpatizante socialista, músico y pregonero.
Juan Llanos Varona, natural de Casalarreina, 55 años, agricultor y panadero. En 1917 era presidente del Centro Republicano, y afiliado y presidente de la AS de Casalarreina. Ocupó diversos cargos de responsabilidad municipal como miembro de la Junta del Repartimiento General de Utilidades. Juan era tío abuelo de Tomás Llanos Justa, autor del libro “Se los llevaron en el camión. Guerra Civil y represión en Casalarreina (la Rioja). Una historia de retaguardia”, en el que afirma: “«A todos los mataron por sus ideas»”.

Emilio Elizondo, coordinador de las familias de las víctimas, afirma en el prólogo del mencionado libro que “..en Casalarreina el objetivo de los golpistas, siguiendo órdenes de violenta represión dictadas por el general Mola y el capitán Emilio Bellod, consistió en cobrar en sangre, eliminando a a todos los elementos que podían haber participado en la Revolución de Octubre de 1934, haber destacado por su militancia en partidos de izquierda o en sindicatos agrarios, o haber desempeñado cargos institucionales..”. Eso incluyó también a otros 12 vecinos más, que serían igualmente asesinados en fechas posteriores en diferentes lugares:

Miguel Caperos Aragón, natural de Casalarreina, 36 años, se dedicaba a tareas agrícolas. Casado con Teresa Lumbreras, maestra nacional que fue depurada. Padre de 5 hijos, concejal de Casalarreina por el Partido Socialista. Detenido en agosto de 1936, encarcelado en Haro (Logroño) y en el Fuerte de San Cristóbal. Entregado a fuerzas fascistas fue asesinado en la Barranca de Lardero (La Rioja) el 24 de noviembre de 1936.
Tomás Gamboa Puerta, natural de Casalarreina, 41 años Simpatizante socialista, trabajador del campo. Casado y padre de 5 hijos. Fue asesinado junto con otros 3 vecinos de la localidad en las inmediaciones de Foncea, en la carretera de Pancorbo.
Luis Gamboa Solórzano, natural de Casalarreina, 37 años, trabajador del campo, músico, miembro de la Federación española de Trabajadores de la Tierra de la UGT. También asesinado en las inmediaciones de Foncea, carretera de Pancorbo.
Mariano Llorente Fuente, natural y concejal de Casalarreina, 60 años, jardinero municipal. Miembro del Sindicato de Obreros Agrícolas de UGT, afiliado a la AS de Casalarreina. Fue asesinado, junto con su hijo Ángel Llorente, el 15 de agosto de 1936 en Foncea (La Rioja).
Ángel Llorente Matute, natural de Casalarreina, 31 años. Albañil. Miembro de la Sociedad de Obreros Agrícolas de UGT. Asesinado junto con su padre, Mariano Llorente, el 15 de agosto de 1936 en Foncea.
Liberto Porres Fernández, natural y concejal de Casalarreina, 44 años. Trabajador del campo y sereno. Miembro de la UGT de Casalarreina. Fue arrojado desde el puente de Briñas y dado por muerto. Sobrevivió. Ttrasladado al hospital de Haro de donde fue sacado y asesinado cerca del cementerio de en agosto de 1936.
Juan Ranedo Ameyugo, natural de Herramélluri, 52 años. Miembro de UGT Trabajador del campo y caminero. Casado y padre de 4 hijos. Detenido en Alesanco y asesinado el 6 de septiembre de 1936 en Cidamón (La Rioja).
Santiago San Martín Cuende, natural de Casalarreina, 35 años. Casado y padre de 5 hijos. Miembro de la Sociedad de Obreros Agrícolas de UGT. Asesinado el 27 de julio de 1936.
Casimiro Valderrama Pozo, natural de Cihuri, 17 años. Pastor, miembro de la Sociedad de Obreros Agrícolas de UGT. Detenido en el Fuente San Cristobal, asesinado en la Barranca de Lardero el 21 de septiembre de 1936.
Martín Yerro Serrano, natural de Santurdejo, 28 años. Trabajador del campo y sereno. Casado y padre de 3 hijos. Miembro y presidente del Sindicato de Obreros Agrícolas de UGT. Presidente de las JSU de la Rioja. Intentar pasar a la zona republicana en Madrid pero fue detenido y conducido a las inmediaciones de Salinillas de Buradón donde fue asesinado el 6 de agosto de 1936.
Resurrección Martínez Sánchez, natural de Casalarreina, 38 años. Hermana del líder socialista Alfredo Martínez y de Consolación Martínez Sánchez, asesinada en 1936. Maestra por oposición en San Clemente (Cuenca), Nonaspe (Zaragoza), Hernani (Guipúzcoa). Detenida en San Sebastián en septiembre de 1936 y trasladada junto con su cuñado y su hermana a La Rioja. Su cuñado fue asesinado el 19 de septiembre en Cañadillas, termino de Quel. Resurrección fue asesinada el 18 de octubre de 1936 en Cabretón (Logroño).
Consolación Martínez Sánchez, natural de Casalarreina, 40 años. Simpatizante socialista. Casada con Juan Manuel Zapatero González, médico de Cervera del Río Alhama. Hermana del líder socialista Alfredo Martínez y de Resurrección Martínez Sánchez, también asesinada en 1936. Maestra por oposición en Peñalsordo (Badajoz) y Cervera del Río Alhama (La Rioja). Detenida en San Sebastián, trasladada con su marido y su hermana, a La Rioja. Su marido fue asesinado el 19 de septiembre en Cañadillas. Consolación fue asesinada el 18 de octubre de 1936 en Cabretón (Logroño).


Documentación: La Rioja (J. Sainz). Crónicas a pie de fosa. Memoria repressio franquista. Memoria histórica. (Andrés Crespo). Listado de Asesinados. BOLETIN OFICIAL DE LA RIOJA (1 y 2). Fundación Pablo Iglesias. Ayuntamiento Casalarreina. Bibliografía: Jesús Vicente Aguirre González, Aquí nunca pasó nada. La Rioja 1936. Tomás Llanos Justo, : Se los llevaron en el camión. Guerra civil y represión en Casalarreina (La Rioja). (Una historia de retaguardia)


Viva la República, FIRMAD por el reconocimiento de los Soldados Republicanos Españoles, que sufrieron ejecuciones y exterminio tras su heroico combate contra el franquismo. En Europa se les honra por su lucha contra el nazismo, pero en España siguen olvidados, FIRMA Y COMPARTE AQUÍ