EN VALCALDERA (NAVARRA), 52 REPUBLICANOS FUERON FUSILADOS en agosto de 1936, POR CRIMINALES FRANQUISTAS, con la bendición de la iglesia católica

pintura de josé ramón urtasunAmaneció el 23 de Agosto de 1936, domingo, bochorno, calor, en Pamplona rezos, plegarias, cantos, rogativas, y solemne procesión de la Virgen del Rosario, Santa María la Real del Sagrario, pidiendo fuerza y valor a las tropas fascistas y los requetés navarros, para su triunfo en el frente de batalla, y para salvar a España de la deriva republicana. Participaron gremios, asociaciones, cofradías, autoridades civiles, militares y eclesiásticas, Se dijo que se iban a poner en libertad a 52 presos, en su mayoría vecinos de Pamplona, personas asociadas a sindicatos o partidos de izquierda. La realidad fue la contraria, tanto el Ayuntamiento de Pamplona, como el gobernador civil y la Iglesia sabían que se iba a producir una “saca” de la cárcel de Pamplona. La Junta de Guerra, hombres fervientes católicos, dieron carta blanca a requetés y falangistas para sanear Navarra de rojos y masones.

Esa tarde, un funcionario de prisiones en el patio de la cárcel leyó una lista de nombres para que salieran al exterior. Allí, requetés y falangistas tras atarles de 2 en 2 los brazos a la espalda, les obligaron a subir a 2 autocares, enfilaron el camino de las Bardenas, los presos en los asientos delanteros, detrás empuñando los fusiles sus verdugos, dispuestos a disparar ante cualquier conato de rebeldía a aquellos desgraciados, que habían soñado con una sociedad más justa. En el término de Caparroso viraron hacia un terreno árido a unos 70 Km de Pamplona. Entonces los encerraron hasta la noche.

Ese 23 de agosto, El obispo de Pamplona Marcelino Olaechea, tras participar en actos de exaltación falangista, bendición de bandera, besamanos, canto del Cara al sol, calificó el “Alzamiento Nacional como Cruzada”. No solo no se opuso, fue uno de los principales artífices del monstruoso crimen que se estaba cometiendo en nombre de Dios, envió a aquella salvajada que se celebraba en Valcaldera a varios sacerdotes, entre ellos el clérigo paramilitar Pascasio Osácar, y Antonio Añoveros, años más tarde obispo de Bilbao, para prestar auxilios espirituales a los condenados a muerte.

Al caer la noche comenzaron las primeras descargas de los fusiles que truncaron la vida de los 52 presos. Los fusilaron de 10 en 10. Hubo gritos histéricos de desesperación, presos que lloraban en silencio, ofrendando sus lágrimas a sus seres queridos. Los verdugos llevaron a rastras por el suelo a presos, derrumbados sin conocimiento por la tremenda tensión, para rematarlos a tiros. La víspera de aquella cruel matanza se había abierto una gran fosa común de 3,5 metros de ancho por 7 de largo en la corraliza bardenera de Valcaldera, en el municipio navarro de Cadreita. Allí fueron a parar todos.

Pero Honorio Artera, acordeonista de la peña La Veleta, consiguió romper las cuerdas que lo ataban a su compañero, echó a correr, una bala le alcanzó en una pierna, pero huyó, era de noche, se subió a un árbol mientras lo buscaban, remontó el río Aragón, llegó a los Pirineos, pasó a Francia, regresó a Cataluña y se enroló en el bando republicano; refugiado en Francia, fue capturado y encarcelado en el campo de concentración de Saint Cyprien; luchó contra Hitler con la resistencia francesa. Su nieta, Chantal Estrade, fue una de las lanzadoras del chupinazo de San Fermín en 2015.

La Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra (AFFNA) sigue buscando los restos de las víctimas: “¿Dónde están nuestros muertos? no se puede entender que después de tantos años sigan desaparecidos, mayor crueldad no se puede cometer, el estado español es responsable, las instituciones navarras y la Justicia deben ayudar a localizarlos. Nadie puede perdonar a quien no te ha pedido perdón, hasta ahora ni la Iglesia ni los asesinos lo han hecho”.


Documentos originales en: Pamiela (Galo Vierge. Los culpables. Pamplona, 1936), Europa Press, AFFNA (1, 2 y 3), orreaga fundazioaeldiario.es (Garikoitz Montañés), eitb. También en la obra de Iñaki Egaña: Los crímenes de Franco en Euskal Herria, 1936-1940


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EMILIANO BAJO IGLESIAS, ALCALDE REPUBLICANO DE MIRANDA DE EBRO, asesinado por fusileros franquistas el 18 de septiembre de 1936

Emiliano Bajo Iglesias word press 2Emiliano Bajo Iglesias, nació en Miranda de Ebro el 20 de julio de 1889. Hijo de Zoilo y de María. Tras unos años en Cuba se asentó como sastre en Miranda. Casado con Natalia Quecedo tuvo 2 hijos. Era una persona culta, buen orador, militaba en Izquierda Republicana, tenía pasión por la cultura y el teatro. Con la proclamación de la 2ª República fue elegido concejal en Miranda y en 1936 fue elegido alcalde de la ciudad. Trabajó en paliar el paro obrero, en la construcción del Instituto de Enseñanza Media, la parcelación del “Prado”, la construcción de alcantarillado en las calles Pi y Margall y Castillo, aceras en Ramón y Cajal y Joaquín Costa, aguas corrientes para los barrios de las Matillas y Californias, iluminación pública, potenciación de las ferias y una primera feria del automóvil, mejoras en el cuerpo de Bomberos, estabilización en los precios de los artículos de primera necesidad. El 23 de mayo de 1936, Emiliano Bajo sufrió un atentado por parte de un sujeto de la CEDA que le clavó un cuchillo en la espalda.

En las fechas del golpe fascista del 18 de julio, Emiliano participó en el Comité de defensa de la ciudad en la Casa del Pueblo. Los responsables de adquirir armas en Eibar, el concejal Isidoro García de Albeniz y otros 2 mirandeses fueron interceptados por los golpistas y fusilados en agosto de 1936. El enfrentamiento el 19 de julio entre los leales a la República y los golpistas que venían desde Burgos se saldó con la toma de la ciudad por los golpistas. Algunos republicanos huyeron por la orilla del Ebro y fueron tiroteados por falangistas comandados por el cura de Zambrana a la altura del paso de la Revenga.

La represión sobre la población comenzó con fusilamientos en el paraje de La Arboleda. El alcalde Emiliano Bajo, varios concejales del Frente Popular y milicianos que defendieron la ciudad fueron trasladados a la Prisión Central de Burgos. Los franquistas asesinaron al diputado por Vizcaya Vicente Fatrás, al concejal socialista Isidoro García de Albéniz, el concejal socialista Ricardo Barrio y el concejal de Izquierda Republicana Francisco Mardones. En los pueblos cercanos los detenidos eran llevados al cuartel de la Guardia Civil, se les tomaba declaración mediante una brutal paliza, eran encarcelados en los bajos del ayuntamiento 2 o 3 días, los sacaban de la cárcel y eran fusilados y enterrados en fosas comunes, como La Pedraja, Estepar, Pancorbo, Zambrana, Sobrón, La Pilastra, Bayas, Armiñon…

El 7 de septiembre se celebró el juicio sumarísimo contra el alcalde Emiliano Bajo y otras 51 personas. Emiliano y otros 42 serian condenados a muerte por “Auxilio a la Rebelión”; otros 2 hombres fueron condenados a reclusión de 15 y 20 años respectivamente; y 5 mujeres serían condenadas a 7 años de cárcel en Saturrarán, entre ellas Natalia Quecedo, la mujer del alcalde.

El 18 de septiembre de 1936, Emiliano Bajo y los 42 condenados, fueron ejecutados por un pelotón de fusilamiento en el patio de la Prisión Central de Burgos, después trasladados hasta el cementerio de San José y enterrados en una fosa común, donde permanecen 81 años después. Ningun gobierno “democrático” ha recuperado sus restos, ni se ha anulado el juicio ilegal por el que fueron condenados, ni reparado su honor, nadie ha sido juzgado por aquel crimen, el tiempo pasa y la impunidad permanece.


Artículos originales: Miranda de Ebro en la Memoria (1 y 2: jmgnozal), Marginados en la Historia (Eduardo Montagut), Wikipedia, Eco Republicano (Luis Egea)


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CASTO PRIETO CARRASCO, REPUBLICANO, alcalde de Salamanca, médico, catedrático de anatomía, ASESINADO EXTRAJUDICIALMENTE POR CRIMINALES FRANQUISTAS

CASTO PRIETO CARRASCO word pressNació en Sequeros, (Salamanca) en 1886, hijo de José María Prieto y María de la Concepción Carrasco. Huérfano desde niño, fue criado por sus abuelos en Salamanca. Licenciado en Medicina por la Universidad de Salamanca, se casó con Ana Carrasco, de Valverde del Fresno (Cáceres), donde se trasladó para ejercer su profesión, tuvieron 4 hijos. En 1915 obtuvo el título de doctor, en 1919 ingresó por oposición en la Beneficencia Municipal de Salamanca. Denunció la pésima situación de la sanidad municipal y se mostró partidario de una socialización de la beneficencia pública. En 1928 obtuvo plaza en la Facultad de Medicina de la Universidad de Salamanca como catedrático de Anatomía.

Acompañó a Miguel de Unamuno en la proclamación de la República el 14 de abril de 1931 desde el balcón principal de la Casa Consistorial de Salamanca. Era dirigente de Acción Republicana, y salió elegido concejal de la Conjunción Republicano-Socialista. En diciembre de 1931 fue elegido alcalde, desde donde mostró conocer en profundidad la realidad de Salamanca y su provincia. Programó la reforma de la hacienda municipal, la urbanización planificada de la ciudad, la mejora del abastecimiento y saneamiento de las aguas, la lucha contra el paro obrero mediante las obras públicas y la construcción de escuelas en los nuevos barrios. Como presidente de Acción Republicana y luego de Izquierda Republicana abrió el partido a las clases medias y obreras.

En febrero de 1936, el Frente Popular ganó las elecciones en Salamanca. Prieto volvió a ser alcalde y diputado de Izquierda Republicana. Cuando estalló la rebelión fascista del 18 de julio, Prieto y el presidente de la Federación Obrera, el diputado socialista José Andrés y Manso confiaron en la promesa de fidelidad del comandante Manuel García Álvarez, sin embargo los felones traicioneramente se hicieron con el control de la ciudad. Por orden del comandante militar, Casto Prieto y José Andrés y Manso fueron conducidos a la prisión de Valladolid, pero ambos fueron asesinados extrajudicialmente en una cuneta de la carretera del monte de La Orbada, a unos 30 kilómetros de Salamanca. Su muerte fue una de las causas de que Miguel de Unamuno cambiara de actitud respecto a los sublevados.

Su familia quedó en una situación económica muy precaria. Terminada la guerra, en 1942, Indalecio Prieto, en su libro Palabras al viento, se preguntaría por las razones del asesinato de Prieto Carrasco: “¿Qué delito purgó, al ser asesinado, el ilustre catedrático de Anatomía de la gloriosa Universidad, don Casto Prieto Carrasco? Ser republicano.”

Prieto había elaborado a lo largo de 1935, por encargo de la Facultad de Medicina, 2 ponencias para el X congreso de la Sociedad Internacional de Historia de la Medicina, Dos estudios sobre la enseñanza de la medicina en la universidad de Salamanca. El vicerrector de la Universidad logró ocultar y salvar un ejemplar, y en 1986 la Universidad de Salamanca publicó las dos ponencias de Casto Prieto Carrasco para el congreso de la Sociedad Internacional de Historia de la Medicina.


Documentos en: Wikipedia, Salamanca 24 horas, Ver también la biografía de Casto Prieto Carrasco elaborada por Severiano Delgado Cruz y Javier Infante Miguel-Motta


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ENCARNACIÓN MAGAÑA Y SUS 7 COMPAÑEROS fueron fusilados en Almeria por franquistas, por difundir partes de la BBC sobre el transcurso de la 2ª guerra mundial

Encarna Magaña word pressNació en Tabernas en 1921, hija del José, jornalero y Dolores, ama de casa. Su padre murió en accidente laboral en 1922 y 4 años después perdería a su madre, siendo adoptada por Rafael García, que falleció en 1936, y Epifanía Córdoba. Era muy popular, recordada como divertida, educada, guapa, inteligente y noble, estudió hasta secundaria, trabajaba en la librería inglesa y destacó por su entusiasmo, sus inquietudes políticas, intelectuales.

Luchadora republicana desde temprana edad, cuando estalló la guerra, la joven Encarnita con 15 años ingresó en las Juventudes Libertarias, fue secretaria de Mujeres Libres. Realizó actividades de agitación, propaganda, intendencia, apoyo en los frentes. Al final de la guerra fue detenida y liberada en 2 ocasiones, cuando trataba de huir a Alicante, y de nuevo por su unión marital al republicano José Hernández Ojeda, delegado de Orden Público y Abastos, y por posesión de cuadernos y libros de la CNT, y cuartillas donde se criticaba el bombardeo alemán a Almeria por a Hitler.

La victoria de los aliados en la 2ª Guerra Mundial era una esperanza para los republicanos, la fuente de información eran los partes sobre la guerra de la BBC de Londres, ampliamente difundidos en España, y que llegaban a Almeria a través del consulado inglés. En los primeros años de la dictadura Encarna participó en un grupo dirigido por Joaquín Villaespesa, que traducía, copiaba y distribuía estas noticias, pero los franquistas eran socios de Alemania e Italia. En 1941, el Gobernador Militar ordenó el procesamiento de ella y 116 compañeros. En abril de 1941 se inició una parodia de consejo de guerra. El sumario, o “parte inglés” les inculpaba de intrigar y querer favorecer la victoria de Inglaterra y la URSS en la II Guerra Mundial, para propiciar un cambio de régimen en España. Se les acusó de “autores de un delito de adhesión a la rebelión, como parte de una organización clandestina de tipo marxista para la propaganda, la agitación, acción y el socorro rojo”.

En Almeria, Falange y Guardia Civil pugnaban para hacer “méritos”, la falange quería eliminarlos y puso la excusa de los partes de guerra. La causa fue inquisitorial, los métodos para obtener declaraciones llegaron a la violencia o tortura, algunos presentaban toda clase de contusiones por todo el cuerpo y fracturas de huesos. El tribunal dictó dictó 4 sentencias de cadena perpetua y decenas de largas condenas a 101 encausados. Contra Encarnación Magaña, secretaria de la organización, y 7 de sus compañeros, Joaquín Villaespesa, Cristóbal Company, Francisco García, Antonio González, Juan Hernández, Diego Molina y Francisco Martín se dictó pena de muerte.

El 11 de agosto de 1942 llegó “La Leona”, el camión de transporte de presos para su fusilamiento en las tapias del cementerio de Almería. Llegado el momento Encarna Magaña se negó a recibir la comunión igual que el resto de sus compañeros excepto Joaquín Villaespesa. La joven besó uno por uno a sus compañeros, con orgullo sin lágrimas en los ojos. Se alineó junto a ellos, sus ultimas palabras fueron” ¡Tirad al corazón! ¡Matadme! Sonaron las descargas, los 8 cuerpos cayeron fulminados al suelo. Los cadáveres fueron arrojados a una fosa común. Nadie pudo velarlos en intimidad. Encarnación tenía 20 años.


Documentos originales: Público (Alejandro Torrús). Cultura en Andalucía (José Miguel Naveros). Todos los nombres (Sofía Rodríguez López), del libro Memoria Viva de Andalucía”. Junta de Andalucía (2011) pag. 224-225. Diario de Almería


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HIGINIO CARROCERA, EL MILICIANO ANARQUISTA QUE NUNCA RECULABA, condecorado por su heroica defensa de El Mazucu, fusilado por los fascistas en 1938

Higinio Carrocera word pressHiginio nació en Barros (Langreo) en una familia obrera, trabajó en el campo y como metalúrgico en Duro Felguera afiliándose a la CNT. La Felguera y Gijón, eran bastiones anarcosindicalistas en cuyo ambiente se formó Higinio. Participó activamente en todas las luchas sociales, siendo detenido muchas veces, desde los años 1930, y después con la República.

Al comenzar la Guerra Civil participó con la CNT y la FAI en la toma del cuartel de la guardia civil de La Felguera, y el 20 de julio, con 400 anarcosindicalistas, tomaron Gijón y sus 3 bastiones facciosos, la fábrica de gas, el cuartel de la guardia civil, y el fuerte del cerro de Santa Catalinael. El 21 de agosto, tras combates encarnizados, encabezó la captura del cuartel de zapadores de El Coto y Simancas. El arrojo de Higinio fue vital y evitó una masacre, ordenando a gritos acabar con la matanza, ya que debían salvar a militares republicanos presos en el interior del cuartel. Higinio Carrocera se convirtió en un miliciano intrépido cuya leyenda le precedía, por su capacidad para la dirección de la batalla, su empeño en evitar represalias entre los enemigos capturados, la captura de preciado armamento, su habilidad para moverse con agilidad por todos los frentes. Fue el responsable de la voladura del puente sobre el Nalón entre Muros y Soto que detuvo el avance franquista por el Occidente.

En Langreo formó un batallón de unos 500 combatientes, el 24 de agosto en Salas frenó a las columnas franquistas que avanzaban desde la costa gallega por Malleza y Mallecina, y con astucia, dinamita y coraje las hicieron retroceder hasta San Martín de Luiña. Después en Villafría fue herido de gravedad, pero se recuperó y se unió a los esfuerzos por parar a las columnas que se dirigían a Oviedo, Fue destinado 6 meses a Belmonte poniendo en graves aprietos las comunicaciones de los facciosos.

En septiembre de 1937 los franquistas arremetían con fuerza tras tomar Santander. Higinio y la 192 brigada móvil a su mando les hicieron frente. El día 8 las brigadas fascistaa avanzaban desde Llanes tratando de forzar las posiciones leales del desfiladero del Mazucu. Los franquistas disponían de 33.000 hombres apoyados por los bombardeos del Almirante Cervera, y por un impresionante número de aviones de la Legión Cóndor, cazas y bombarderos Heikel 46. Su ímpetu fue frenado en seco por las fuerzas republicanas, que aunque no superaron nunca los 6.000 efectivos, derrocharon coraje y heroísmo conteniendo durante 15 durísimos días la poderosa maquinaria de guerra fascista y retardando la caída del frente Norte. El papel de Higinio Carrocera fue decisivo, los que lucharon a sus órdenes lo bautizaron como ‘El héroe del Mazucu’. En octubre seguían combatiendo en Cangas de Onís.

El 3 de octubre se concedió a Higinio Carrocera la Medalla de la Libertad, pero no acudió a recogerla, comunicó por teléfono que las medallas “están en las trincheras”. Pero la resistencia era imposible, el frente del Norté cayó, era la desbandada. Higinio decidió embarcar el último, siendo capturado, conducido a La Coruña y a la cárcel de Oviedo. Acusado de “rebelión militar” los franquistas quisieron aprovechar su valor y capacidad militar, y trataron infructuosamente de captarlo para sus filas. Fue condenado a muerte en una farsa de juicio.

Higinio escribió a sus compañeros: “Me ha correspondido La Filomena en el Consejo de Guerra, pero no me importa, es un orgullo morir por la libertad, una causa justa y noble”. Se arrancó 4 piezas de oro de su dentadura para que se las hicieran llegar a su madre. Delante del pelotón Higinio arengó a los soldados exculpándoles “del acto criminal que vais a cometer, los oficiales son los únicos responsables, quizás algún día tengáis que enfilar vuestros fusiles contra ellos. ¡¡Viva la CNT, viva la libertad!!”. En esa misma jornada fueron ejecutados 30 prisioneros de un total de 259, que fueron asesinados durante esos días. A las 5:30 de la mañana del 8 de mayo de 1938 los franquistas fusilaron en el cementerio civil de Oviedo a un hombre extraordinario, el anarcosindicalista Higinio Carrocera Mortera, tenía 30 años.


Documentos originales: El Comercio, (M. Gutiérrez), La Marea (Félix Población), Atlántica, Jesús Aller, Antón Saavedra. Agradecimiento muy especial a Fernando Romero, periodista ovetense que ha rescatado la figura del Héroe del Mazucu en su libro Caerán bajo la espada. Higinio Carrocera, la lucha de un anarquista, publicado por la Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo


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LA MATANZA DE ENFERMERAS Y TRABAJADORES REPUBLICANOS DEL HOSPITAL DE VALDEDIÓS, al menos 12 mujeres y 5 hombres, ellas violadas, TODOS ASESINADOS POR TROPAS FRANQUISTAS EN 1937

valdedios 2 word pressEl comandante Emilio Molina que mandaba a los soldados navarros de la 6ª Brigada Navarra carlista, ordenó liquidar a bayonetazos a 70 prisioneros republicanos  en Caravidales el 19 de octubre de 1937. La tarde del 22 de octubre, estos asesinos encontraron al personal del Hospital Psiquiátrico ovetense de La Cadellada evacuados en el monasterio de Valdediós (Asturias): Enfermos, médicos, enfermeras, mantenedores, cocineros y limpiadoras, todos, o casi, afiliados a sindicatos y colaboradores del Socorro Rojo.

Al caer la noche, los militares se descontrolaron, forzaron a las mujeres del Hospital a cocinar una macabra cena, a bailar contra su voluntad, sus instintos se desmandaron en orgía de alcohol y abusos sexuales. Tras golpear y violar a las mujeres, los franquistas las condujeron, y a varios hombres, a rastras hasta un bosquecillo de castaños. El cura castrense, lejos de paralizar la matanza, bendijo la barbarie y ofreció confesión a las víctimas que, obligadas a cavar varias fosas, fueron fusiladas y reventados sus cráneos a balazos por sus verdugos. Una niña de 15 años y 14 enfermeras fueron violadas y asesinadas, así como 4 celadores del hospital. Antonio Lorenzo, hijo de la enfermera Conchita Moslares, asegura: ”..se llevarían sobre 33 personas, las obligaron a excavar fosas, acostarse en el fondo, y así los mataron. Después de eso los perros andaban desenterrando restos humanos y alguien los enterró mejor”.

La Sociedad Cientifica Aranzadi, los voluntarios que con ella colaboraron y los memorialistas asturianos de Todos los Nombres Asturias lograron exhumar 17 cuerpos en el año 2003. Hay 14 con el cráneo fracturado por disparos en la proximidad del oído, lesiones calificadas de violencia homicida. Son 12 mujeres y 5 hombres, 8 de ellos pertenecen con total certeza a las enfermeras Rosa Flórez y Oliva Fernández; a los enfermeros Urbano Menéndez, Emilio Montoto y Antonio Piedrafita muerto éste último de un tiro en la espalda mientras intentaba la fuga; a las limpiadoras Claudia Alonso y Soledad Arias y a la ayudante de cocina Luz Álvarez Flórez.

Aquel día desaparecieron para siempre otras 13 personas, las cuales deben estar en otra fosa aún por localizar. Eran las enfermeras Julita Menéndez, María Teresa Martínez, Marian Solís y Pilar Quirós; los enfermeros David Cueva, Antonio González, Manuel Vallina, Antolín González y Casimiro García; la limpiadora Soledad Méndez; la lavandera Felicidad Álvarez; la planchadora y costurera Consuelo Iglesias; y la cocinera Francisca Vázquez. Es probable que los restos de otros trabajadores del hospital de los que a partir de entonces no se volvió a tener noticia, estén entre los que se hallen cuando pueda encontrarse la 2ª fosa, de paradero ignoto.


En muy pocos escritos se pone el nombre de dos familiares que estuvieron allí, se trata de dos hermanas Eusebia y Claudia Alonso, ésta última fue víctima de tan salvaje atrocidad. Ellas estaban allí ayudando. Me gustaría que fueran recordadas. Gracias. Comentario aportado por Carmen

Documentos: Público (Alejandro Torrús), Todos los Rostros, El cielu por asaltu (Mazhuku), El País (Javier Cuartas), Búscame en el ciclo de la vida. UPV/EHU: Pedro de la Rubia, José Antonio Landera, Manuel Solórzano, Jesús Rubio, y agradecimiento especial al Doctor Francisco Etxeberría (1 y 2)


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RAFAEL MONTORI, ALCALDE REPUBLICANO DE LOPORZANO, asesinado y decapitado por los fascistas en 1936

RAFAEL MONTORI 2 word pressRafael Montori quería ser abogado, su padre le pidió que dirigiera la hacienda familiar como hijo mayor que era, finalmente Rafael se instaló en Huesca, donde abrió una pensión y un bar en el número 31 de la calle San Orencio, mientras su hermano se ocupaba de las tierras de la familia. Su esposa Luisa Bravo Abad tomó las riendas del negocio de la hospedería, mientras nacían las hijas del matrimonio: Orosia, Antonia, Presentación y Ángeles, un personaje muy reconocido en el mundo de la jota aragonesa.

Rafael era un convencido republicano de ideas socializantes, ganó las elecciones municipales en Loporzano y amplió la ley de reforma agraria, estableciendo lotes de tierras en dominios comunales para que los jornaleros más pobres tuvieran alguna oportunidad de salir adelante dignamente; pero contemporizaba con tradiciones religiosas conviviendo en paz con las tendencias laicas. El 19 de julio de 1936 Rafael fue detenido por elementos fascistas en Huesca, depuesto en la alcaldía e ingresado en prisión. También iba a ser detenida su hija Orosia, al enfrentarse a uno de los militares que dirigían la operación contra Rafael, siendo encarcelada el 23 de julio.

Cada día su otra hija Presentación les llevaba la comida a la cárcel en una cesta y los militares le devolvían vacía la cesta del día anterior. Un día la cesta que le devolvieron pesaba más de lo habitual. Al mirar dentro la hija encontró la cabeza cortada de su padre. A Presentación Montori le dió un ataque de nervios allí mismo y su salud mental quedó afectada para el resto de su vida. Murió con 22 años. La cabeza del alcalde republicano fue exhibida en la centrica Plaza de Zaragoza como trofeo y como amenaza para que los vecinos vieran de lo que eran capaces.

El daño ocasionado fue de tal naturaleza que ni la familia del hacendado Montori ni la memoria colectiva han podido revelar este hecho ignominioso, desterrado al más oscuro rincón de la conciencia. El testimonio de la niña Josefina Olivar, hija del tipógrafo fusilado Andrés Ramón Olivar, corrobora la veracidad de tamaña vileza. Josefina nunca pudo olvidar semejante escena. Tampoco la familia de Baltasar Villacampa, vecinos en la calle San Orencio y conocedores del inhumano capítulo de la represión fascista en Huesca.


Documentos. Todos los nombres (facebook), Sergi_SN, Todos los nombres. Víctimas y victimarios (Huesca, 1936-1945)». Víctor Pardo Lancina y Raúl Mateo Otal. Huesca, ed. autor, 2016


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