MARÍA CAMINO ANDREA OSCOZ URRIZA, maestra REPUBLICANA, comunista, ASESINADA por los franquistas el 10 de agosto de 1936 en Urbasa (Navarra)

Camino Oscoz word pressCamino nació en la calle Santo Domingo de Pamplona en 1910. Hija de Antonio y Anastasia, era la menor de 4 hermanos, pronto se quedó huérfana de ambos padres debido a la gripe de 1918. Los hermanos fueron separados y criados por diferentes familiares, ella fue a vivir con su tía. Camino pronto destacó como buena estudiante en las Teresianas de Pamplona donde terminó sus estudios con magnificas notas. En 1930 ejercía de maestra en el pueblo de Güesa, en el Valle de Salazar.

Su vida fue corta en tiempo, pero muy amplia en su lucha. Camino pertenecía a esa corriente arrolladora, incansable, luchadora, esperanzadora que supuso la educación durante la II República, esa corriente que representaban en particular las maestras que encarnaban los ideales republicanos, la lucha por la igualdad, la educación pública, la transmisión del conocimiento. La postura de la República a este respecto quedó muy clara. La situación de estas maestras no era fácil, tenían que trasladarse de un lugar a otro, tenían que ser valientes y decididas, y Camino lo demostró con creces desde el principio, su vocación venía desde la cuna. Camino le insistía al alcalde de Güesa la necesidad de cambiar el material escolar obsoleto por uno más moderno. En Pamplona Camino participó en la Semana Pedagógica del 4 al 11 de septiembre de 1932, un gran hito para la época.

Camino se asoció al Socorro Rojo Internacional tras la Revolución de Asturias de 1934, ya que muchos de los detenidos encarcelados en el Fuerte San Cristóbal vivían en condiciones infrahumanas. Aquellas mujeres venían desde Pamplona, a veces en las peores condiciones meteorológicas, llevando comida y regalos, acompañándolos con sus dulces caras y voces. Pero Camino era muy mal vista en Pamplona, era de izquierdas, solidaria, conocida activista, secretaria del Partido Comunista, afiliada a FETE-UGT, multimilitante comprometida con su trabajo, vivía rodeada de demasiadas miradas acusadoras en una ciudad hostil.

En Navarra no hubo guerra. De la noche a la mañana todo cambió. Los que una vez fueron compañeros de tascas se convirtieron de repente en verdugos sedientos de sed y venganza. Miles de personas llenas de Dios y Patria celebraban la fiesta de la sangre que aparecía en cada esquina, en la Vuelta del Castillo, una fiesta de tiros, misas y aperitivo, tiros que se oían sin parar pero a los que nadie les daba importancia. Mujeres y hombres, represaliados, golpeados, asesinados, a ellas ricino y rapado, vejaciones y humillaciones, y el asesinato. La Pamplona del terror, la Navarra de Dios.

A Camino la detuvieron el 31 de julio y la encerraron en la cárcel de Pamplona. Su compañero Tomás Ariz, conocido líder del PC de Pamplona, ya había sido fusilado antes. Camino era una “presa fácil”, rodeada de niñatos bravucones con ganas de demostrar gallardía en retaguardia. Los falangistas, entre ellos el cruel “toico” le administraron grandes dosis de aceite de ricino. Le raparon pelo y cejas, la maltrataron, violaron repetidamente, y la burlaron durante horas. Pero el escarmiento iba más lejos, había que humillar, apalear, herir, ridiculizar, la pasearon por las calles de Pamplona, sucia, su vestido rasgado. Días después la transportaron hacia Urbasa, y en medio de la carretera los carlistas la tirotearon y arrojaron por el balcón de Pilatos. Cayó cientos de metros hasta el término municipal de Baquedano, donde su cuerpo todavía no ha sido encontrado. Tenía 26 años.

En su libro La Guerra Civil en la Frontera, Pío Baroja habla de Camino: “Al volver, he sabido muchas cosas de las que no quisiera haberme enterado. Entre ellas el caso de la maestra de un pueblo del Roncal, llamado Güesa, una muchachita de Pamplona, inteligente, que se había hecho comunista. Se llamaba María del Carmen Oscoz, y yo supe de su existencia, porque en el comienzo del año 1936 me empezó a escribir unas cartas en las que se mostraba anticlerical y entusiasta del comunismo, cartas de persona inteligente. Esta pobre muchacha leía mis libros, creía que yo estaba equivocado al no identificarme con el entusiasmo comunista. La maestra era audaz y valiente. En el pueblo parece ser que había un cura que la perseguía. Ella pintaba a su perseguidor como a un monstruo. La maestrita fue a varias reuniones, y al comenzar la revolución la detuvieron y la llevaron a la cárcel de Pamplona. Algunos días después la sacaron en un camión, y en medio de la carretera la mataron los carlistas, tirándola al suelo y disparando sobre ella varios tiros. Después arrojaron su cadáver por un barranco. ¡Qué crueldad más baja!.”

En octubre de 2013 a instancias del historiador y nieto de asesinado Balbino García de Albizu y con la colaboración de la Sociedad Aranzadi , se hicieron las primeras prospecciones. “..Nunca se ha encontrado su cuerpo. ¿Tal vez ahora? Entre los objetos encontrados en la sima: un lápiz, un txiskero, una granada de mano, y restos de un uniforme militar… El lápiz, ese lápiz. “ ¿Habían abierto la sima…? Sí, en 1978, cuando rescataron los restos del maestro Balbino Bados, alguien cubrió la boca con una gruesa capa de cemento, alguien que sabía lo que había dentro y no quería que fuera encontrado, alguien de los del “mejor no remover”. En esa fecha vivían todavía muchos de los autores, cómplices y encubridores de los crímenes, las delaciones, las denuncias, muy significativo.


Documentos originales: El libro Camino Oscoz y otras historias del 36 de Joseba Eceolaza. Noticias de Navarra (Amaia Rodríguez, Antonio Remón). Radio Recuperando Memoria (Nanny García Gómez). Camino Oscoz. 1936Parque de la memoria.


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La MASACRE de presos REPUBLICANOS fugados del SINIESTRO fuerte de San Cristóbal (Navarra)

San Cristóbal word pressEl fuerte de San Cristóbal construido en el monte Ezkaba (norte de Pamplona) para baluarte militar, fue reconvertido en presidio (1934-1945) por los fascistas para encarcelar a Republicanos de toda España. Los presos malvivían soportando malos tratos, insultos, palizas, torturas, enfermedades, infecciones, piojos. Carecían de atención médica, sanitarios, agua, vivían hacinados, dormían en el suelo húmedo y frío, sin mantas, apiñados para darse calor. Se les requisaba parte de la comida que sus familiares les enviaban, pasaban terrible hambre, mucha hambre. Eran obligados a entonar cánticos fascistas y asistir a las ejecuciones. El fuerte era considerado la prisión más tenebrosa de toda España, se le titulaba hospital penitenciario por el alto número de tuberculosos.

Uno de los presos fue bestialmente apaleado por los guardianes. Le partieron la cabeza. No fue el único. El que enfermaba o “al que le hacían enfermar”, no tenía médico, ni medicina, ni enfermería. Moría como podía. Un médico de Astorga y su hijo murieron por falta de medicinas. De cuando en cuando se organizaba una provocación. Se decía que había sido descubierta una tentativa de fuga o una conspiración o cualquier otra cosa. Ya era sabido. Entonces se diezmaba el censo de los presos, cuidadosamente elegidos antes. Entre los presos predominaba el elemento republicano y socialista. Confederales llegaban pocos al penal. A los anarquistas los liquidan sin más trámites. Para ellos no se habían hecho las cárceles fascistas.

El 21 de mayo de 1938 el ejercito Republicano contraatacó en Teruel y varios reclusos del fuerte, confiando en este avance, urdieron una fuga. Enterrados en vida en esas mazmorras inquisitoriales del nazi-franquismo no había otra posibilidad de supervivencia. La fuga fue organizada por los presos de los pabellones más duros, los que sufrían peores condiciones de salubridad y alimentación. Fue liderada por el comunista cántabro Leopoldo Pico, y entre los 14 que le ayudaron a organizarla figuraban los vallisoletanos Baltasar Rabanillo Rodríguez, panadero y jugador del club de fútbol Delicias; el fontanero Bautista Álvarez Blanco; los albañiles Gerardo y Teodoro Aguado Gómez; el viajante Calixto Carbonero Nieto; y el carpintero Antonio Escudero Alconero.

El plan se ideó en idioma esperanto, en aquella época las organizaciones sindicales anarquistas tenían el esperanto como lengua franca, y terminó siendo una herramienta clave en el motín. El domingo 22 de mayo de 1938 el personal militar se encontraba en día de asueto, había poca vigilancia, los presos tomaron posiciones, mataron un guardia, redujeron al resto, se disfrazaron con sus uniformes, llegaron hasta el cuerpo de guardia cogieron las llaves de las celdas y de la puerta principal.

La mayoría de los presos no sabía nada de la fuga, creyeron que era una trampa, que una vez en el exterior los asesinarían a mansalva por aplicación de la “ley de fugas”, por la que se les anunciaba la libertad, para tirotearles inmediatamente tras la salida de la cárcel. De los 2.497 presos, 795 se arriesgaron, corrieron a esconderse al monte, pero con calzado y equipo defectuoso su esfuerzo iba a ser infructuoso. Los fascistas los persiguieron. La mayoría de los presos, desorientados, fueron capturados y 207 fueron cazados a balazos por los montes, siendo fusilados en los márgenes de los senderos y enterrados en fosas comunes. Se les hizo cavar su propia tumba y sin el menor escrúpulo fueron masacrados. Solo 3 consiguieron llegar hasta Francia.

De los que se echaron al monte, 89 habían nacido en Valladolid de los que 22 murieron en plena huida. De Pontevedra procedían 95 fugados muriendo 26. Los cabecillas o autores intelectuales sufrieron horrendas torturas y posteriormente 14 fueron fusilados el 8 de septiembre de 1938 a la vuelta del castillo, entre ellos 6 vallisoletanos: Gerardo Aguado Gómez, Teodoro Aguado Gómez, Bautista Álvarez Blanco, Calixto Carbonero Nieto, Antonio Casas Mateo, Daniel Elorza Ormaetxea, Antonio Escudero Alconero, Ricardo Fernández Cabal, Francisco Herrero Casado, Francisco Hervas Salome, Primitivo Miguel Frechilla, Miguel Nieto Gallego, Rafael Pérez García y Baltasar Rabanillo Rodríguez.

El fuerte y sus alrededores, unos 615.000 m², son una gran tumba, una gran fosa de fosas en la que yacen los cuerpos de los 207 fugados, un grupo indeterminado de presos que los falangistas sacaban del fuerte para fusilarlos en la primera curva, y cerca de 400 presos a los que dejaron morir. Una mañana atrás otra aparecían hinchados por avitaminosis, muertos por inanición porque los administradores se quedaban parte del dinero para adquirir comida. En invierno se enterraban a los compañeros en la nieve del patio hasta que se los llevaban los camiones. Solo 32 de los 207 fusilados a sangre fría han sido rescatados de los montes navarros hasta la fecha.

Durante los 40 años de dictadura se prohibió totalmente hablar de este terrible suceso. En los primeros años de democracia también sucedió algo parecido con la aprobación de la ley de amnistía de 1977 que contribuyó a la amnesia colectiva. Con el pretexto de la reconciliación nacional y la consolidación del nuevo régimen un tupido velo siguió cubriendo este episodio.

Actualmente, el día 22 de mayo se reúnen los familiares de los presos del monte Ezkaba, gracias al apoyo de la asociación Txinparta de Antsoain, para recordar esta intrépida hazaña. Se levantó un monolito de homenaje a los 7.000 presos de toda España. Elementos fascistas lo agreden y destruyen continuamente. La inscripción del monumento reza: “Por la libertad de la república dieron la vida. Muero sin dolor ya que doy mi vida por la libertad”.

En Navarra existe una inmensa anomalía, un inmenso cementerio sin paredes y sin flores, en mitad de los bosques que separan el monte Ezkaba de la frontera francesa.


Documentación: El País (Natalia Junquera). Público (Patricia Campelo). Wikipedia. Noticias de Navarra (Amaia Rodríguez). El Norte de Castilla (Enrique Berzal). El Confidencial (David Brunat). Los fugados de Ezkaba. Mundo Obrero (Carlos de Urabá)


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FRANCISCO LASTRA VALDEMAR, campesino,SOCIALISTA, último alcalde REPUBLICANO de Getafe, FUSILADO por franquistas en el cementerio del Este de Madrid en 1940

Francisco Lastra Valdemar word pressFrancisco Lastra Valdemar nació en Pinto, en 1906, era campesino, miembro de la Sociedad de Obreros, Agricultores y Horticultores de la UGT de Getafe (Madrid) fundada por Pablo Iglesias, de la que fue secretario de 1930 a 1934 y presidente en 1936. Afiliado a la Juventudes Socialistas de dicha localidad desde 1932 siendo secretario de las mismas en 1936, después miembro del PSOE. Durante los años 30 ya mostró su compromiso social participando en las huelga de Telefunken, de una fábrica de coches o de los agricultores, apoyándoles para conseguir el cobro del subsidio en los despidos y unas jornadas laborales “que no fueran de sol a sol”.

Fue concejal del ayuntamiento de Getafe desde el 15 de marzo de ese año, el 30 de marzo de 1936 pasó a ser primer teniente de alcalde, y ejerció como alcalde desde el 1 de junio. Como regidor municipal, impulsó reformas profundas ligadas a la legalidad republicana de la Constitución de 1931, que anteriores alcaldes habían realizado con cortapisas en una época en la que todavía el Ayuntamiento mantenía una estructura caciquil, para lo que tuvo que lidiar con unos y otros. También fue delegado del Socorro Rojo.

A Lastra le tocó vivir acontecimientos dramáticos, afrontar las evacuaciones y desde los primeros meses salvar muchas vidas como la de la Madre Maravillas, personas de derechas como el párroco de Getafe o comunidades religiosas como la de Los Escolapios mediante la vía de los salvoconductos que proporcionaba para ponerlos a salvo. También protegió escondiéndola la imagen del Cerro de los Ángeles. Los Junkers alemanes arrasaron Getafe los días 23, 27 y 30 de octubre de 1936, provocando numerosas víctimas, entre ellas un número indeterminado de niños. Este episodio fue muy amargo y doloroso para Lastra.

El 3 de noviembre de 1936 Getafe fue evacuado ante la proximidad de las tropas franquistas. Lastra intentó mantener la legalidad republicana al frente de su comisión gestora evitando las actuaciones incontroladas. El alcalde y su comisión tuvieron que huir a Madrid, el terror avanzaba, desde Extremadura y Toledo venían las columnas con los tabores moros de regulares (el tabor nº 1 ocupó Getafe), asesinando Republicanos y violando mujeres Desde la capital se continuó con la labor municipal aunque realizando labores mínimas, firmando papeles y evacuaciones, ingresaron hasta el último céntimo de las arcas municipales en un banco. En Madrid Lastra ingresó en un Regimiento de Artillería. Finalizada la guerra civil fue detenido el 2 de abril de 1939 e internado en la prisión de Getafe (Madrid), localidad donde en Consejo de Guerra celebrado el 20 de febrero de 1940 fue condenado a muerte, siendo fusilado en las tapias del cementerio del Este de Madrid el 9 de noviembre de ese año junto a otras 13 personas más. Los fusilados fueron:

  • José Balaguer Miró
  • Luis Eulogio Benavente Megías, Ebanista
  • Francisco Cruz Salido, Empleado de Telefónica
  • Ciriaco Díaz Gutiérrez, Pintor
  • Enrique Díaz Martínez, empleado de coches cama
  • Ricardo Fernández López, campesino
  • Celedonio García Muñoz
  • Juan Pedro Hidalgo Barquero, chófer
  • Francisco Lastra Valdemar Jornalero, Alcalde de Getafe
  • Antonio Julio Lucero Aguilar, empleado
  • Evaristo Martín Mateos, cartero
  • Francisco Nombela Valladares, jornalero
  • Isidoro Sánchez Vega, jornalero
  • Julián Zugazagoitia Mendieta, periodista, ministro de la República, director de El Socialista

Óscar Jerez Benavente, natural y teniente de alcalde de Getafe, mecánico, fue fusilado igualmente el 28 de noviembre de 1939, también en el Cementerio del Este de Madrid, tenía 27 años.


Documentación original: Getafe Capital (Susana Zorraquino, Jesús Béjar). Memoria y libertad. Fundación Pablo Iglesias.


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MASACRE en Almonte (Huelva), los rocieros franquistas ASESINARON a un centenar de REPUBLICANOS en 1936

Almonte word pressLa película “Rocío” continua censurada por el Tribunal Supremo desde 1984, su director, Fernando Ruiz Vergara, fue condenado a cárcel, fuerte multa e indemnización. El Tribunal, que nunca negó la veracidad de los hechos, censuró los fotogramas donde se responsabiliza a José María Reales Carrasco, terrateniente, bodeguero, fundador de la Hermandad de la Virgen del Rocío, del asesinato de 100 Republicanos almonteños, muchos de ellas siguen hoy desaparecidos en fosas comunes. Según el juez Luis Vivas Marzal, “es indispensable inhumar y olvidar…las generaciones posteriores convivan pacífica, armónica y conciliadamente…no avivar los rescoldos, no despertar rencores, odios y resentimientos adormecidos por el paso del tiempo..”. La película había tenido excelentes críticas de políticos, escritores y poetas andaluces como Alfonso Guerra, Fernando Quiñones, José Caballero Bonald, Ian Gibson, Pilar Miró, Luis G. Berlanga, José Hierro o Antonio Gala.

“Vergara fue la primera víctima de la impunidad del franquismo, amparada por la transición y el aparato judicial”, sostiene el historiador Francisco Espinosa en su libro Contra la República. Los sucesos de Almonte de 1932. Según José Luis Tirado, director de ‘El Caso Rocío. La historia de una película secuestrada por la Transición’: “La falsa Transición más que un periodo histórico significa una estrategia para que los poderes tácitos del Franquismo sigan durante el nuevo régimen”. La película escandalizó cuando denunció el centenar de víctimas tras el golpe militar de 1936: “En Almonte mataron a Frasquita La Charamusca, Diego Cepeda Aragón Azuquita,..un total de 100 personas, 99 hombres y una mujer”. A determinados sectores de la derecha de Almonte les afectó la conexión que establece la película entre los fusilamientos del 36, el ejercicio del poder y la romería de El Rocío.

El Gobierno de la Segunda República acordó desterrar símbolos religiosos de los espacios públicos, aplicando el artículo 27 de la Constitución Republicana que definía la laicidad del Estado. En 1932 las derechas manipularon los sentimientos de los almonteños, y alentaron una algarada contra la decisión del ayuntamiento de retirar las imágenes de la Virgen del Rocío y del Sagrado Corazón de Jesús del salón de plenos del ayuntamiento. Los exaltados agraviaron a los concejales y al alcalde Francisco Villarán, frente al ayuntamiento el párroco invitó a asistir al Santo Rosario en desagravio de los hechos, agredieron al concejal Francisco Acevedo Salguero y al guardia municipal José Larios Ramírez. Se abrieron las bodegas de algunos de los señores del pueblo para repartir vino a las gentes, el gobernador civil de Huelva obligó a poner los cuadros retirados. El germen de estos episodios fue económico y político, y no religioso. Sin embargo las elecciones municipales de 1936 volvieron a dar el triunfo a los Republicanos y socialistas en Almonte.

La derecha nunca admitió la pérdida del poder político que sobrevino con la proclamación de la República. Era un sistema político en el que varias familias se alternaban en el poder desde hacía más de medio siglo. No podía desaparecer. Las élites locales y provinciales no soportaban ver a sus enemigos de clase (a simples obreros en muchas ocasiones) ocupando espacios políticos que siempre habían sido suyos y que consideraban parte de la herencia familiar. Y si grave fue la pérdida del poder político mucho peor fue cuando la amenaza pasó al terreno económico. Es aquí, aunque se disfrazara de afrenta a la Virgen, donde hay que buscar la clave de los sucesos de Almonte.

Detrás de este suceso subyace un problema agrario y de distribución de los montes de propios y las tierras del municipio. Hasta un 83% del término municipal de Almonte quedó en manos privadas a partir de las desamortizaciones del siglo XIX, perdiendo la población una inmensa cantidad de recursos públicos que utilizaba tradicionalmente para sobrevivir. La República animó a los municipios desde su implantación a una revisión del catastro para establecer qué terrenos pertenecientes al pueblo habían pasado a manos privadas, descubriendo tras estudios pormenorizados que había extensas apropiaciones ilegítimas que debían volver a propiedad municipal. En 1931 los ayuntamientos republicano-socialistas enviaron al Gobierno relaciones de las propiedades que les pertenecieron y listados de sus actuales propietarios en base a los archivos municipales, los registros de propiedad y los testimonios orales. Los selectos propietarios que habían acaparado inmensas cantidades de terreno ilegítimamente no estaban dispuestos a permitir el derrotero que tomaba la cuestión agraria. Ésta y no la decisión de quitar los azulejos del salón de plenos fue la causa de los “sucesos de Almonte”, un verdadero motín de carácter político, que tuvo lugar en el momento clave en que se discutía la Ley de Reforma Agraria.

La derecha terrateniente e integrista de Almonte instrumentalizó la devoción popular rociera para someter y humillar a las autoridades republicanas que aplicaron la legislación laica emanada de la Constitución republicana. Los amotinados se apoderaron de los atributos de mando de la autoridad civil y los entregaron a la Guardia Civil, cuerpo de carácter militar creado precisamente al mismo tiempo que se iniciaban las desamortizaciones, y que constituyó la verdadera salvaguarda del inmenso trasvase de propiedad realizado (el 20 % del territorio nacional). Fue la Guardia Civil quien llamó a Reales para que “pacificara” la situación, imponiendo de nuevo el crucifijo en las escuelas. Propiedad y religión, como siempre, unidas.

El 25 de julio de 1936 Almonte fue tomada por la columna Ramón de Carranza. Los falangistas esperaron en la carretera de Hinojos la llegada de los golpistas, que no encontraron ningún tipo de resistencia. Los 25 mineros que llegaron de Rociana a socorrer al pueblo fueron detenidos inmediatamente por las tropas sublevadas. Más de 100 personas fueron fusiladas, muchas de ellas en la zona conocida como Rompecoches, en aplicación del Bando de Guerra, permaneciendo aún la mayoría en fosas comunes sin identificar ni dignificar en el viejo cementerio, donde en una primera fosa yacen fusilados procedentes de Hinojos, Huelva, La Palma, Bonares y Bollullos, en una clara estrategia de desarraigo de las víctimas de sus pueblos de origen. Los años de posguerra en Almonte fueron estremecedores, la precipitación del trabajo para los niños huérfanos, las coacciones de Falange, las burlas de los soldados a vecinos que vivían en silencio la tragedia de un ser querido asesinado. Doñana pasó a ser de nuevo lo que había sido antes del 14 de abril de 1931, un lugar de recreo para las clases ociosas.

Versión sin censurar del documental ‘Rocío’, dirigido por Fernando Ruiz Vergara y estrenado en 1980. Las partes originalmente censuradas se muestran en formato reducido con el texto “Fragmento suprimido” (minutos 38:45, 40:45 y 43:30)


Documentación: El País (Tereixa Constenla). Memoria de Huelva. Imagina65. Todos los nombres. Scribd. Europa Press. Maldito Rocío. Aconcagua libros. Diagonal Periódico (Héctor Rojo). Guerra y represión en el sur de España: Entre la historia y la memoria por Francisco Espinosa Maestre


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MANUEL VALENZUELA POYATOS, campesino, REPUBLICANO, SOCIALISTA, ASESINADO por los franquistas en Guadix (Granada) en 1940

Manuel Valenzuela Poyatos word pressManuel Valenzuela Poyatos nació en 1905 en Marchal (Granada), a unos 5 km de Guadix. Hijo de Lorenzo y de Ana, tuvo 3 hermanos, Luis, Antonio y Carmen. Eran campesinos, hijos y nietos de agricultores pobres, su arriendo era insuficiente y tenían que trabajar para los caciques del pueblo. Manuel asistió escasamente a la escuela pero tenía una gran inteligencia y sentido común. Pasó su infancia trabajando, sobreviviendo al hambre, dificultades, enfermedades. Era trabajador, honrado y responsable. No aceptaba aquella situación lamentable, penalidades, obstáculos, carencias, miserias, mientras que otros por nacimiento disfrutaban una vida fácil, cómoda, carente de esfuerzo.

Se casó con Mercedes con la que tuvo 5 hijos: Asunción, Manuel, Lorenzo, Mercedes y Carmela. Se prometió cambiar aquella realidad, aspiraba a un futuro mejor para su familia y para los demás. Leía, se informaba, se concienciaba, con otros compañeros se afiliaron al PSOE y crearon una sección de la UGT en Marchal. Celebraron con enorme júbilo el 14 de abril la declaración de la II República.

Con solo estudios básicos, en 1935 se preparó para secretario judicial. Estudiaba de noche, ayudado por Mercedes. Se examinó en la Audiencia de Granada compitiendo con jóvenes de adineradas familias, y consiguió el título, empezó a trabajar como secretario judicial interino en Marchal, posteriormente mediante oposición obtuvo la plaza definitiva. Desempeñó su trabajo con responsabilidad, participó activamente en los procesos de colectivización y experiencias cooperativas que se dieron en Marchal con la instauración de la República.

Tras el 18 de julio y la huida de los caciques asumió también la responsabilidad de secretario del ayuntamiento. Su hermano Luis fue nombrado alcalde pedáneo del Marchal. Crecieron sus enemigos, por su militancia y compromiso político, por desarrollar su actividad profesional al servicio de los más débiles hasta el fin de la guerra ya que Guadix y comarca no cayeron en manos fascistas hasta el 28 de marzo de 1939. Gracias a su ayuda fueron varios los derechistas de su pueblo, incluido el cura, que salvaron la vida por su mediación. También ellos formarían parte de la denuncia falsa que le llevó a la muerte. Su actividad profesional y política se centró en la comarca y zona bajo control republicano, donde tuvo puestos de responsabilidad, aunque nunca tuvo responsabilidades militares directas.

Tras la derrota se escondió, pero los falangistas le localizaron, le llevaron a Guadix, donde fue interrogado y maltratado. En juicio fue acusado de hechos falsos, el auditor le pidió la pena de muerte por el delito de auxilio a la rebelión. Estuvo 9 meses detenido, enfermo, apenas pudo ver a su familia, no pudo abrazar a su 5ª hija, Carmen, las innumerables gestiones para salvar su vida fueron inútiles.

La madrugada del 12 de enero de 1940 fue fusilado en el cementerio de Guadix junto a sus 4 compañeros José García Mesa, Gabriel Hernández López, Antonio Madrid Arenas y José Ordoñez Gutierrez, con la cabeza bien alta, sin venda en los ojos, pensando en los suyos y en su querida República. Sus cuerpos fueron tirados en la fosa común, ya ocupada por compañeros fusilados anteriormente, a los que se les unirían más en los meses venideros, se calcula que más de 170.

Su mujer y sus hijos se enteraron cuando le iban a llevar comida. Algunos vecinos les amenazaron y persiguieron, la familia se desplazó a Barcelona donde Mercedes sacó adelante a sus hijos con el recuerdo de Manuel. Manuel Valenzuela Poyatos, junto con todos los compañeros que fueron ejecutados en Guadix y sus familias, esperan la verdad, la justicia y la reparación por lo que se hizo con ellos y con nuestro país.


Resumen del texto redactado por su nieto Alberto Valenzuela Carreño, en Búscame en el ciclo de la vida, y en Todos los nombres


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La FOSA de los MAESTROS FUSILADOS por falangistas en Cobertelada (Soria) en 1936

Maestros Cobertelada word press 2El magisterio fue uno de los sectores más castigados por los golpistas. Los mataron porque, para el fascismo, la educación del pueblo era una amenaza. La II República llevó a cabo un ambicioso plan de educación dando trabajo a miles de maestros jóvenes, y en los pueblos empezaron a llamar al maestro para pedir consejo cuando, hasta entonces siempre era el cura el consejero rural. Eso significaba una pérdida de control por los sectores más conservadores, ya que las decisiones podían orientarse de manera distinta a la tradicional. En España el franquismo depuró a decenas de miles de maestros, un mínimo de 6.000 fueron asesinados. El resto sufrieron penas de cárcel, destierro, inhabilitación..

Hace 81 años 5 maestros y otra persona fueron detenidos, quedando a disposición de la comandancia militar. Fueron “sacados” de la cárcel de Almazán para un traslado de práctica de diligencias, y entonces los asesinaron, una de las formas habituales de exterminio de Republicanos. Los 6 fueron subidos a un camión y tiroteados por un grupo de falangistas, al anochecer el 25 de agosto de 1936, como si fuera una cacería, uno a uno, según corrían hacia arriba en el árido paraje de Los Tomillares, a la derecha de la carretera de Cobertelada (Soria) a Villasayas. Como el terreno era muy calizo, se les enterró clandestinamente a la mañana siguiente por un grupo de campesinos en terreno próximo, la “Riba la Mollero”. Los fusilamientos fueron vistos por labradores vecinos de Cobertelada, desde las eras cercanas. Fueron perseguidos como alimañas hasta la muerte, con lo que esa atroz imagen tiene de brutalidad medieval contra la ciencia y el saber, y fueron enterrados como alimañas quienes trabajaron durante la II República por uno de sus logros más reconocidos la educación, la enseñanza y la lucha contra la incultura y el analfabetismo

No eran políticos, guerrilleros ni sindicalistas, eran muchísimo más peligroso para la “Nueva España”: Eran maestros de escuela. A los franquistas “les interesaba un pueblo de borregos, que se pudiera manejar fácilmente. Por eso les mataron”, cuenta Víctor, sobrino de Eloy Serrano, una de las víctimas. “Hay que recordar que en Soria no hubo combates. Aquí triunfó enseguida la rebelión militar. Los maestros no llevaban ametralladoras ni pistolas, aquí no hubo guerra, solo represión, era una estrategia de exterminio que respondía a patrones sistemáticos”.

La Asociación soriana Recuerdo y Dignidad (AsRD), dirigida por la Fundación Aranzadi, ha investigado, documentado, localizado e identificado los restos mortales de los 5 profesores que fueron arrojados a la fosa clandestina de Cobertelada, así como los de Abundio Andaluz Garrido, Vicepresidente de la Diputación de Soria:

Francisco Romero Carrasco, (57 años),catedrático en la Escuela Normal, natural de Santa Marta de los Barros (Badajoz), estaba casado con María del Carmen García Arroyo, nacida en Betanzos (La Coruña) con quien tuvo 2 hijos, también profesora de la Escuela Normal. Ambos lucharon por la creación de un orfanato y una escuela para huérfanos de profesores de Escuelas Normales. Francisco era una auténtica eminencia, aun antes de la II República era ya un reconocido matemático. Junto a su amigo Antonio Machado y otros intelectuales fundó y abanderó la Universidad Popular de Segovia, un espacio de enseñanza con un claro objetivo: “Exponer elementalmente aquellas enseñanzas que puedan ser inmediatamente aprendidas y utilizadas por los obreros”. Con Machado compartió pensión y tertulia, ambos comprometidos en la difusión de la cultura y las enseñanzas útiles a los trabajadores. Estrecharon lazos con la Residencia de Estudiantes y las Misiones Pedagógicas. Dirigió las colonias de la Institución Libre de Enseñanza y estudió Metodología de las Matemáticas en Francia, Bélgica y Suiza. En 1933 publicó un libro sobre “Los procedimientos de cálculo mental y de cálculo escrito rápido”.

Eloy Serrano Forcén, (22 años) maestro de Cobertelada, natural de Rioseco de Soria, soltero, escribía en los periódicos sorianos La Voz de Soria y El Defensor Escolar, donde reflexionaba lúcidamente animando a los pueblos a abrir escuelas y a los maestros a resistir en la dura Soria rural. Era un maestro ejemplar y convencido republicano. El principal instigador del asesinato de Eloy fue el párroco del municipio, que definió al maestro como “deficientísimo y deplorable en su aspecto religioso y profesional” desde que el día del Corpus el sacerdote instó al maestro a llevar a los alumnos a misa, y Eloy le dijo: “Primero la escuela y después la iglesia”. Fue su sentencia de muerte.

Hipólito Olmo Fernández, (43 años) maestro de Ajamil. Nació en Barahona, Soria, viudo de María Logroño Loranza, con hijos (Josefina y Carmen) pertenecía a Izquierda Republicana.

Elicio Gómez Borque, (23 años) maestro de La Seca. Nació en Velilla de los Ajos, Soria. Soltero. El párroco le acusaba de no ir a misa y pertenecer a la FETE, de marxista, propagandista del Frente Popular. Sus alumnos le tenían por profesor cariñoso que, los jueves, como Eloy Serrano, los llevaba al campo, capturaban cangrejos, devolviendo al río los más pequeños. Iban a gallineros y les enseñaba a no tocar a los polluelos para que no los rechazara la madre. Preparaba las oposiciones para profesor de la Escuela Normal. Planchaba sus camisas, hecho poco frecuente entonces. La implicación de los varones en las tareas del hogar era mal vista por parte de la población.

Victoriano Tarancón Paredes, (26 años) maestro de Perdiguera. Era natural de Baraona (Soria), soltero. Fue acusado de indiferencia en materia religiosa y propagandista del laicismo, ser simpatizante del Frente Popular y “haber inculcado en los niños ideas disolventes”.

De Martín Artola Morrás apenas hay datos. Era natural de Ateca (Zaragoza), probablemente se trate del mendigo al que hace referencia el libro “La represión en Soria durante la guerra civil”  de Gregorio Herrero Balsa y Antonio Hernández García.

La asociación Recuerdo y Dignidad tiene documentados 600 asesinatos similares solo en la provincia de Soria: Hay testimonios espeluznantes, en Neguillas los niños se abrazaban llorando a su profesor, Domingo Hernando, para que no se lo llevaran detenido. Fue inútil, lo asesinaron.


Documentos originales: Todos los nombres. El País (Rosario G. Gómez). Eldiario.es (Carlos Hernández). Último Cero. El Plural (Aurora Moya). La voz de Asturias (Félix Población). Recuerdo y Dignidad. La fosa de los maestros.


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La lengua de las mariposas. CRÍMENES franquistas contra el MAGISTERIO REPUBLICANO en La Coruña

Maestros Galicia word pressNo fue una película. Fue una horrorosa realidad. Mercenarios franquistas, falangistas, guardia civil, militares fascistas, sometieron a los maestros Republicanos a una terrible persecución, secuestro, represión, y en muchos casos muerte.

La osadía de estos maestros era intolerable. La oligarquía y la iglesia católica venían ejerciendo durante siglos un control sobre las clases populares, población, trabajadores, utilizando, además de la fuerza, el poder, la coacción, la humillación, la explotación, el hambre, un sistema ideológico supersticioso que obligaba a la sumisión y la esclavitud. Los maestros querían utilizar los avances culturales que venían desarrollándose en Europa, desde la época de la ilustración, la Academia, para dotar a los niños y jóvenes de conocimientos, capacidad de reflexión, cultura, herramientas psicológicas e intelectuales que les permitieran avanzar en el camino de la libertad.

Los maestros Republicanos eran un peligro, era necesario exterminarlos definitivamente. Y eso es lo que los franquistas hicieron, con enorme crueldad. Miles de maestros fueron detenidos, depurados, encarcelados, apaleados, torturados, multados, confiscadas sus propiedades, y ejecutados. En La Coruña fueron asesinados, al menos, los siguientes maestros:

Pedro Almazán Ramos, 27 años, natural de Ferrol, maestro en Quinta-Val-Narón, paseado y ejecutado el 21 de agosto de 1936 en Ferrol a manos de la “fuerza pública”.
Rodrigo Álvarez Gantes nació en Ponteceso. Maestro destinado a Escarabote. Concejal del Frente Popular en Boiro, militante de Izquierda Republicana. Fusilado el 23 de febrero de 1937 con 30 años.
Eugenio Meizoso Núñez, 28 años, maestro y vecino de Sedes, Narón. Afiliado al PSOE. Asesinado el 22 de agosto de 1936 en el cementerio de San Xiao, Narón.
Juan García Niebla, nació en Graña (Ferrol) en 1875. En 1902 fundó la Escuela pública de Caranza, fue maestro en Serantes, Ferrol, Vello, Canido y Graña. Promotor de excursiones escolares en bicicleta. Representante por Serantes del Comité de Ferrol de la Sociedad de Instrucción, Recreo y Beneficencia de Ferrol y su Comarca. Miembro de la sección de Trabajadores de la Enseñanza de UGT. El 17 de agosto de 1936 fue asesinado en Ferrol por “fuerza pública”, y arrojado a una fosa común del camposanto de Canido.
José Novás Soto, 29 años, natural y vecino de Mañón (A Coruña), maestro en San Clodio. Paseado y asesinado el 27 de agosto de 1936 en Ferrol por “fuerza pública”.
José Gómez Gayoso, natural de Maceda, maestro, político comunista, combatiente durante la guerra, exiliado en Cuba volvió a España en 1944 para organizar el maquis antifranquista en Galicia durante la posquerra. Delatado por un desertor, fue detenido en 1948, junto a otros guerrilleros. Fusilado en el Campo de la Rata el 6 de noviembre de 1948 tras juicio sumarísimo con 39 años.
Mercedes Romero Abella, natural de Cee, maestra en Monelos. Presidenta del Sindicato Provincial de Maestros de FETE-UGT de La Coruña, y apoderada del Frente Popular en las elecciones de 1936. Su marido Francisco Mazariegos fue asesinado el 31 de agosto de 1936, con 32 años, por resistirse al golpe de estado. A Mercedes la violaron, cortaron los pechos, y asesinaron a balazos el 19 de noviembre de 1936, con 29 años.
Vicencio Prieto Ramos, 24 años, leonés, maestro en de Ferrolterra. Ejecutado el 17 de junio de 1937 en el castillo de san Felipe,
Ángel Jesús Caamaño Villaverde, 27 años, natural, vecino y maestro de Ordes. Acusado de traición, fusilado en el cementerio compostelano de Boisaca el 8 de febrero de1937
José Ambrós Gordillo, 36 años, natural de Badajoz, vecino y maestro en Porto do Cabo, Vilarrube. Afiliado a FETE-UGT. Paseado y asesinado por “fuerza pública” el 25 de agosto de 1936.
Luis Barrio Rey, maestro y vecino de La Coruña, paseado y asesinado el 13 de agosto de 1936.
María Vázquez Suárez, nació en Santiago en 1895. Maestra en la escuela de niñas de Pobra do Caramiñal durante 12 años, después en Miño; era sensible y comprometida con sus alumnos y alumnas; reformadora pedagógica muy activa de la nueva escuela. Eficiente sindicalista en la agrupación socialista de Miño. Participó en campañas y mítines, defensora de políticas educativas en defensa de los derechos de las mujeres. Feminista, estaba en contacto con la Liga internacional de mujeres ibéricas e Hispano americanas y la agrupación femenina republicana. Vicetesorera de FETE y fundadora del PSOE de Miño. Acusada de defender la escuela laica y el amor libre, en una saca de la cárcel de Pontedeume el 19 de agosto de 1936 fue fusilada en una playa de Miño. Su casa fue saqueada y sus libros quemados.
Luis Rastrollo Gonzalez, natural de Fuente del Arco, Badajoz. Responsable del POUM en Extremadura, organizó equipos de trabajo en Santiago, La Coruña y otras ciudades gallegas. Maestro en Santiago. Era estudiante de Medicina. Fue juzgado en Santiago por traición y fusilado en Boisaca con 28 años el 3 de Diciembre de 1936.
Narciso Vidal Fraga, natural de Santiago, abogado y político galego. Miembro de FUE, seguidor de la Institución Libre de Enseñanza. Profesor de Lógica y Psicología. Miembro del Centro Republicano de Santiago. Organizador de la Vanguardia de Izquierdas Republicanas. Delegado gubernativo en Santiago de Compostela en febrero de 1936. Paseado y asesinado por falangistas en Espiño-Calo-Teo el 10 de agosto de 1936. Tenía 35 años.
Xoan Antonio Suárez Picallo, 29 años, labrador del Sindicato de oficios varios de Sada (CNT), directivo del grupo galleguista, secretario general del frente popular, maestro en las Mariñas. Asesinado el 12 de agosto de 1936 en Veigue-Abeleira-Sada.
José Ramón Fernández Barral, 37 años, natural de Pontedeume, miembro del consejo municipal de Ensino del PSOE, maestro en Pontedeume. Asesinado el 19 de agosto de 1936 en Camouco-Ares.
Francisco Iturralde Cabeza de Vaca, 40 años, natural de Valladolid, Funcionario de Telégrafos, sindicalista de la CNT, fundador del periódico ¡¡Revolución!!, fundador del Ateneo Obrero de Divulgación Social y colaborador del grupo anarquista Natura. Colaborador de la Escuela Racionalista de Ferrol junto a su mejer Marina Ochotorena. Profesor de la Universidad Popular. Paseado y asesinado el 10 de septiembre de 1936 por “fuerza pública”.
Francisco Gómez Blanco, 23 años, maestro natural y vecino de La Coruña, paseado y asesinado el 16 de agosto de 1936 en la carretera de La Coruña a Culleredo.
Rufino Redondo Senra, 24 años, natural de Oleiros, maestro en Cedeira, miembro de Izquierda Republicana. Tras consejo de guerra fue fusilado en el castillo de San Felipe el 18 de diciembre de 1936.
Julián Hermida Montoya, 29 años, natural de Logroño, maestro en La Coruña, asesinado el 29 de septiembre de 1936 en Veira-Carral.
Fernando Barcia Beiras, 52 años, natural de Santiago, profesor en Toro, Ponteareas, Corme, Baio, Ardagán y Ameneiro. Miembro de PSOE, director de la Federación de Organizaciones Socialistas. Fundador de FETE de Galicia. Juzgado por traición, fue fusilado el 29 de enero de 1938 en el cementerio de Santiago.
Eugenio Carré Naya, 20 años, natural de La Coruña, miembro del POUM y de las Juventudes Socialistas de La Coruña, secretario de FETE-UGT, participó en la constitución de la Unión de Estudiantes Antifascistas de La Coruña. Asesinado el 28 de agosto de 1936 en Elviña.
Leonardo Martínez Novo, 25 años, natural, maestro y vecino de Pontedeume. Fundador y director del colegio-academia “Curros Enríquez”. Paseado y asesinado en Pontedeume.
Enrique Alonso Teijeiro, 23 años, natural de Ferrol, vecino y maestro en Cedeira. Juzgado por rebelión militar, ejecutado en Ferrol el 18 de diciembre de 1936.


La Escuela fusiladaListado de maestros asesinados (Antón Costa Rico). El País (J. A. Aunión). Nomes e voces. Fundación Pablo Iglesias. Todos los nombres.


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