MASACRE franquista en Zafra (Badajoz) en 1936. Parte 1, La Represión

Zafra word pressEl 2 de agosto Franco envió desde Sevilla 2 batallones de la Legión y 2 tabores de Regulares dirigidos por Carlos Asensio Cabanillas hacia Mérida. El 3 de agosto le siguió en paralelo la columna Castejón y el 7 la de Rolando Tella. El avance debía ser ágil y rápido, decidido y enérgico, “evitando toda detención no imprescindible”. La guerra debía ser de aniquilación, una inversión en terror. A su paso por Monesterio, Llerena, Fuente de Cantos, Zafra, Almendradejo o Los Santos de Maimona dejaron un reguero de sangre. El castigo además tenía un carácter ejemplarizante, con un claro componente vengativo por la redistribución agraria producida tras la victoria del Frente Popular.

La columna Castejón pasó de Monesterio a Los Santos entre los días 6 y 7 de agosto y marchó hacia Zafra a las 3 de la noche de ese día, controlando rapidamente el pueblo, un núcleo poblacional e histórico de relevancia y cabecera de partido judicial de esta zona, con más de 8.500 habitantes. El terror ante la fama que precedía a la columna era tal, que todos los componentes de la izquierda del pueblo y aquellos que habían tomado contacto con la causa obrera y sindical huyeron despavoridos. La entrada de tropas sublevadas se hizo sin resistencia alguna, dada la carencia de armas y hombres preparados para el enfrentamiento, a lo que debe añadirse las indicaciones de los dirigentes Republicanos, que aconsejaron debido a la inferioridad numérica y material que no usaran la violencia contra el adversario.

Castejón organizó un nuevo gobierno municipal formado por todo tipo de derechistas: mauristas, falangistas, antiguos primorriveristas, monárquicos. Las acciones represivas contra la población comenzaron desde el mismo día de la ocupación y continuaron con mucha intensidad durante los meses siguientes. La represión fue dirigida por los nuevos poderes políticos y militares que organizaron pelotones de fusilamiento para acabar con los enemigos. Fue un plan previamente pensado y destinado a la eliminación definitiva del adversario, y a la creación de un clima de extremo terror. A los asesinatos de los franquistas se añadió el vandalismo y el pillaje que acompañaron al paso de la columna, sobre todo perpetrado por los regulares moros. El pillaje y el saqueo fue consubstancial con la columna. Pueblo en que entraban, pueblo que devastaban.

En Zafra no había habido víctimas derechistas, sin embargo, la violencia de los franquistas se saldó con más de 180 personas fusiladas, 3 ejecuciones militares, 6 muertos en prisión y 3 desaparecidos o muertos por otras causas. Castejón exigió a los nuevos jerarcas franquistas impuestos por él una lista de personas. Aunque no eran dirigentes de primera fila todas fueron arrestadas. A mediodía Castejón y parte de la columna salieron de Zafra y se llevaron amarradas tras de sí casi medio centenar de personas que no habían encontrado valedor. Cada cierto trecho sacaba a 7 personas y ordenaba que fueran fusiladas.

A la “limpieza” del primer día de control franquista siguieron varias semanas de dura represión hasta finalizar el mes, con treinta y siete fusilamientos más que afectaron a 33 hombres y 4 mujeres. A diferencia de lo ocurrido el día 7 no hay constancia de los métodos empleados por los represores para llevar a cabo las ejecuciones. Lo que sí podemos observar es que los bandos de guerra se distribuyeron en varias jornadas, con fechas especialmente significativas como la del 13 (4 muertos), el 29 (seis) y, sobre todo, el 14 (al cumplirse una semana de la ocupación) en la que murieron 12 zafrenses. No todas las personas resultaron fusiladas en Zafra ya que hubo 2 ejecutados en Badajoz el día 18, uno en Almendralejo y otro en la provincia de Huelva. A los fallecidos entre el 5 y el 29 de agosto habría que sumar otros 5 fusilamientos que tuvieron lugar en este mes pero en una fecha sin precisar.

Septiembre registró una nueva oleada de ejecuciones, que sin llegar a las elevadas cifras del mes anterior, alcanzó proporciones importantes ya que las fuerzas derechistas pasaron por las armas al menos a 40 hombres y 4 mujeres. No todas las víctimas fueron fusiladas en Zafra. Hubo un caso en Alconera, 2 en Badajoz y 3 en Los Santos de Maimona. A pesar de que los fusilamientos se repartieron a lo largo de todo el mes hubo algunos días de mayor intensidad represiva: el 2 y 23 (3 víctimas), el 20 y el 29 (4 víctimas); y sobre todo el 19, sin duda la jornada de mayor ensañamiento que se saldó con la muerte de 14 personas. En casi todos los casos se procedió a inscribir estos óbitos en el registro civil segedano y, al igual que en muchas ocasiones, se “maquillaron” los crímenes bajo la expresión oficial de “muertos a consecuencia de choque con la fuerza pública”.

Continúa en Parte 2, Los Asesinatos


Referencias: Represión Franquista durante el Verano Caliente de 1936. Extremadura como Paradigma del Terror por David Benayas Sánchez. Documento original de Javier Martín Bastos, Pérdidas de vidas humanas a consecuencia de las prácticas represivas franquistas en la provincia de Badajoz (1936-1950). Y los trabajos del historiador José María Lama: La amargura de la memoria. República y guerra civil en Zafra (1931-1936), y Violencia, represión y muerte en Zafra durante la guerra y la dictadura


En MEMORIA de las mujeres y hombres del Ejército de la REPÚBLICA Española