Elementos franquistas ASESINARON a los coronileños REPUBLICANOS, MANUEL MATEOS PALACIOS y su yerno JOSÉ PÉREZ MARÍN, en Sevilla, en 1936

Manuel Mateos y Jose Perez word pressManuel Mateos Palacios nació en El Coronil (Sevilla) en 1877. Era hijo de Antonio que había sido Alcalde de este pueblo en la 2ª década del siglo XX, y de María. Manuel, propietario de pequeñas propiedades agrícolas en El Coronil, se casó con la coronileña Rosario Millán Sánchez; tuvieron 4 hijos: Antonio, María, Rosario y Manuel. José Pérez Marín nació en 1895 en El Coronil, era hijo de Antonio y Dolores, tenía 4 hermanos, eran una familia de arrieros carboneros. Desde los 9 a los 14 años soportó jornadas laborales de 6 de la mañana hasta las 12 de la noche como interno en una tienda.

José aprendió la profesión de comerciante, ahorró un poco de dinero, compró una casa, y a los 27 años se casó con María, la hija mayor de Manuel Mateos. Tuvieron 3 hijos: Dolores, Manuel y Antonio. José fue un hombre emprendedor y con inquietudes económicas y políticas, estaba afiliado a Izquierda Republicana; era buena persona, preocupado por los más necesitados. José y María, regentaron una tienda de alimentos y ultramarinos y un tostadero de café. Aunque María acusaba problemas de salud, el negocio prosperaba.

Tras la victoria del Frente Popular en febrero de 1936, durante el “entierro de la sardina” de los Carnavales de Marzo, un guardia civil disparó y mató en el acto a Antonio Carmona “El Caralimpio” para truncar una burla que hacían los carnavaleros sobre Gil Robles. Durante el juicio, uno de los testigos del crimen fue el joven Manuel, de 18 años, hijo pequeño de Manuel Mateos Palacios. Sin embargo a partir del 18 de julio de 1936, como en otros lugares, la confusión alcanzó a El Coronil, el juicio se paralizó y se archivó, y los jóvenes testigos fueron denunciados por “rojos”.

En El Coronil no existió ningún tipo de represalias, asesinatos o vejaciones contra ningún vecino de derechas. En cambio muchas familias coronileñas Republicanas, sufrieron la más tremenda, desproporcionada y cruel venganza por parte de vecinos derechistas. Dos columnas de militares sublevados tomaron el pueblo el 31 de julio de 1936 Comenzó la represión, las detenciones ilegales, las vejaciones y los asesinatos de Republicanos. Se hicieron habituales las terribles y criminales “sacas”, en las que a diario sacaban del pueblo a los hombres durante la noche para ser asesinados.

José Pérez y Manuel Mateos eran públicamente reconocidos por la inmensa mayoría de sus convecinos como buenos vecinos, esposos, padres de familia, trabajadores, y personas de izquierdas. Pero por encima de todo estaban las reiteradas órdenes de exterminio lanzadas por el “general” golpista Queipo de Llano contra toda la ciudadanía sevillana Republicana. Cuando las tropas sublevadas avanzaban hacia El Coronil, un grupo de vecinos de izquierdas decidieron huir del pueblo, e insistieron en que José Pérez les acompañara pero José se resistió: «no me puedo ir, tengo una mujer enferma, 3 niños chicos, no he hecho nada malo a nadie y no me tiene por qué pasar nada».

El 2 de agosto, José Pérez fue conducido a punta de fusil hasta el cuartel de la guardia civil donde quedó detenido. De similar forma se actuó en casa de Manuel Palacios, unos falangistas se lo llevaron a punta de pistola. Los 2 hombres permanecieron detenidos varios días junto con otras 20 personas. No se permitió la visita de sus mujeres. El 15 de agosto José y Manuel fueron trasladados a Sevilla y encarcelados en la prisión del cine Jáuregui. Las esposas esperaban a diario en la puerta de la prisión. El 29 de Agosto vieron sacar a un grupo de presos, entre ellos iban José Pérez y Manuel Mateos. Ambos presentaban un aspecto lamentable, al igual que el resto de los presos.

A José y Manuel les fue aplicado el bando de guerra el 29 de agosto de 1936. Manuel Mateos Palacios fue asesinado en las paredes del cementerio de Sevilla con 59 años, dejando viuda y 4 hijos y José Pérez Marín fue asesinado en el mismo sitio que su suegro, a los 41 años y dejando viuda y 3 hijos menores. En noviembre de 1936, a las familias Mateos y Pérez les fueron requisados todos sus bienes, muebles, casas, tierras, animales de labranza, alimentos de la tienda, cosechas. Removieron absolutamente todo en ambas casas, y se llevaron 2 camiones llenos de artículos y de muebles. Todo les fueron arrebatados tan inicua e impunemente como las vidas de Manuel y José.

María recibió múltiples visitas durante años para hacerle firmar un documento, que reconociese la muerte natural de su marido y de su padre, pero siempre se negó a firmar el reconocimiento de una realidad falsa. Rosario Millán nunca llegó a firmar nada como viuda de Manuel Palacios ni a reconocer oficialmente su viudez. El argumento era contundente: nunca había visto muerto a su marido. María murió en 1948 con 45 años. Su madre, Rosario murió en 1954. Como ocurrió en tantos y tantos casos y durante muchos años, quienes escribieron la Historia ni siquiera tuvieron la decencia de reconocer el drama y el dolor de tantas familias, en este caso de mi familia, en toda su trágica amplitud.


Original en Todos los Nombres (Antonio Manuel Mateos López). Imagen en CGT Andalucía


En MEMORIA de las mujeres y hombres del Ejército de la REPÚBLICA Española