La MORTAL REPRESIÓN franquista en Álava, Parte 2, Las víctimas

Alava 2 word pressViene de Parte 1, Los mecanismos criminales

En Álava fueron asesinados los principales líderes políticos Republicanos. Las macabras actividades de los matones franquistas comenzaron principalmente tras el nombramiento del delegado de Orden Público Alfonso Sanz Gómez, a instancias de las exigencias de Millán Astray de un endurecimiento de la represión. El 6 de agosto del 36 los franquistas ataron las manos de Nicolás Santa María López al guardabarros de un vehículo y fue arrastrado por la carretera de Elciego hasta que falleció despellejado.

También fueron pasados por las armas los vecinos de Laguardia Antonio Bombín (25/7/36), Antonio Fernández Angulo (23/3/39) y Bonifacio Portilla Grijalba (6/9/36). En septiembre fueron asesinados 2 anarquistas, Julián Alarcia e Isaac Puente Amestoy, ejemplar médico anarquista. Luego otro anarquista y 2 socialistas, entre ellos el concejal de Vitoria Primitivo Herrero. El 7 de septiembre, otro libertario. Días después, otros 15 eran sacados de sus celdas y ejecutados en distintos puntos de la provincia. Lo mismo le ocurrió al miembro de la CNT Antonio Barrón Martínez: Fue “paseado” siendo ejecutado y enterrado en alguna cuneta.

Cinco componentes de la Gestora de la Diputación alavesa fueron “sacados” de la cárcel, y otros 2 condenados a muerte. Sanz firmó el 17 de septiembre de 1936 un traslado del miembro electo de Unión Republicana Manuel Azcona Garaicoechea en la Junta Gestora de la Diputación Foral de Alava de 1936: Fue “sacado”, asesinado y “desaparecido”. Con la misma orden cayeron Casto Guzman de Castro, Ricardo Ibañez Hidalgo y Benedicto Luna López, y el diputado Teodoro Olarte Aizpuru, empresario de Izquierda Republicana, presidente de la comisión gestora alavesa que gobernaba la Diputación. Fueron entregados a la partida de asesinos de Apodaca y asesinados cerca de Bayas. En la misma “saca” cayó la militante anarquista Columba Fernández Doyague en Conchas de Haro, Vitoria-Rioja.

El 6 de octubre de 1936 “sacaron” de la prisión de Vitoria a Serviliano Etchaberry; a Luis Puelles Gredilla, un buen hombre que en su vida no había hecho otra cosa que deslomarse a trabajar en las viñas; al maestro Julio Martínez Bobadilla, al que adoraban los niños laguardienses; y a Antonio Uribe Echeverría. Fueron vejados y humillados, y en Zambrana les mandaron les descerrajaron un tiro en la nuca en un cruce de caminos. En octubre de 1936, Apodaca y su partida se llevaron a La Pilastra, en Zambrana, a Guillermo Bauza, Fidel y Adrían Uribe, Pablo Cañas, Germán Cornes y Miguel Sáez, a los que asesinó allí mismo. Pedro Osés, consiguió huir y cruzar el Ebro, pero se hirió y lo mataron en el hospital de Cenicero, La Rioja.

El 31 de marzo de 1937, fueron sacados de la prisión de La Paz de Vitoria 16 Republicanos. Eran Teodoro González de Zarate, alcalde de Vitoria; Francisco Díaz de Arcaya; José Luis Abaitua Pérez; Víctor Alejandre; Eduardo Covo González; Jaime Conca Amorós; José Domingo Elorza San Vicente; Constantino González Santamaría; Francisco Garrido Sáez de Ugarte; Prisco Hermua Arrízola; Antonio García Bengoetxea; Jesús Estrada Ábalos; Daniel García de Albéniz Azazeta; Manuel José Collel Aguilá; Manuel Hernández Ibañez de Garaio; Casimiro Cerrajería Zarranz. Un piquete de falangistas, requetés y guardias civiles los asesinó en el Puerto de Azazeta, y enterró sus cuerpos en una fosa común.

Murieron violentamente Luis Rivero de las JSU, el anarquista «Acero», y los dirigentes comunistas provinciales Daniel Diaz de Arcaya, Manuel López García, David Mendizabal Ruiz y Victor Gutierrez González. Durante los primeros días del golpe fueron asesinados los maestros de Zalduendo, Galarreta y Gordoa, Miguel Gil, Bernadino Domingo y Mauricio Rodríguez respectivamente. También sufrieron la misma suerte los maestros de Añastro y Santurde.

De la cárcel de Vitoria fueron “sacados” y asesinados los vecinos de Naclares de Oca Claudio Ruiz de Austri Pinedo y su padre Domingo Ruiz de Austri Ruiz de Austri, Aurelio Rodríguez, Deogracias Franco, Hipólito Ajamil, Francisco López Murga, Bonifacio Somaloma. En Artomaña (Amurrio) los requetés mataron a Luis Pinedo Arberas y a su hijo Gregorio Pinedo Braceras, y a Gerardo Murga Larrakoetxea. De Zaitegi (Zigoitia) asesinaron a Marcelino Iduya por haber regresado de la zona roja adonde se había trasladado a comprar unas vacas.

En Dordoniz, pequeña aldea treviñesa, fueron asesinados Jerónimo Ortiz, Jesús Velasco, Angel Corcuera Puelles y su hijo, tras ser señalados por el cura del pueblo a una partida de requetés. También en Treviño los requetés mataron a los hermanos Ricardo y Alejandro Landa, y a otros 2 hermanos, Fausto y Fortunato Arrieta. En Añastro y Treviño capital cayeron Vicente López y Luis Velasco Ortiz. En Uzkiano de Urkabustaiz fue asesinado el deficiente Santiago Urrutikoetxea, todo un peligro. En el mismo ayuntamiento lo fueron Felipe y Florencio Otxoa Celaa de Oiardo.

En las tapias del cementerio de Santa Isabel de Vitoria fueron fusilados 33 Republicanos, entre ellos, Esteban Urkiaga Basaraz, periodista y comandante del Ejército Vasco. Igualmente el médico Alfredo Espinosa Orive.


Documentos: Crónicas a pie de fosa, 1 y 2 (Jesús Pablo Domínguez Varona & Aiyoa Arroita Lafuente). Ahaztuak (Jesus Estrada Arrondo). Pedro Bauza. Quejicakexontzia (Txema Arinas)


En MEMORIA de las mujeres y hombres del Ejército de la REPÚBLICA Española