LODARIO GAVELA YÁÑEZ, REPUBLICANO, médico de antifascistas, sembrador de escuelas, ASESINADO por los franquistas en 1947 por su actitud insumisa ante el régimen

Lodario Gavela 2 word pressNació en Bembibre (León), en una familia de comerciantes cuyas raíces estaban en Trascastro y Peranzanes. Lodario Gavela vivió desde los 10 años en Valladolid y allí estudió la carrera de Medicina. Tenía 15 años cuando vivió el advenimiento de la II República. Perteneció a la Fundación Universitaria Española (FUE) y el Socorro Rojo. En la Guerra Civil luchó primero libre y voluntariamente con la República, en el frente de Asturias hasta la caída del Frente Norte, y después forzado, en las filas nazionales, consecuencia de situaciones imprevistas, manteniendo un comportamiento digno de su personalidad.

El Valle de Fornela (León), formado por escarpadas montañas, 7 localidades aislados, deficientes comunicaciones, naturaleza indómita, tiene su propia idiosincrasia. Apoyaron de forma entusiasta y casi unánime la II República y sufrieron más tarde una de las represiones más crueles y desconocidas de la provincia. Zona de paso hacia Asturias, sus montes sirvieron de refugio a huídos de toda la Comarca. El 1 de diciembre de 1936 la Guardia Civil llegó al pueblo, matando a disparos a toda la gente que encontraban. Juanito Fernández, Gabriel Martínez, Generoso Robledo, Mateo Fernández, Baldomero García, Eliseo Martínez y Fernández Cerecedo fueron asesinados sin tener delito, sin ser culpables de ninguna cosa.

Familias de pueblos como Fabero huyeron hacia Fornela, una inmensa columna partió desde Tejedo en Ancares, haciendo parada en Guímara, el último pueblo del valle leonés, por encima, sólo las montañas que hombres, mujeres y niños intentaron cruzar para llegar a Asturias, donde aún resistía el gobierno democrático de la República. Cuando cayó el Frente Norte en Asturias los jóvenes regresaron al Valle, la falange ofreció una entrega sin represalias. Aceptaron siete, Rosendo Martínez, Donato Fernández, Manuel Cerecedo, Isidro Fernández, Pedro Fernández, Fernando Gavela y Ramiro Pérez que fueron torturados y asesinados el 7 de noviembre de 1937.

Tras la guerra llegó entonces el ‘monte o la muerte’. Los huídos se perdían en las montañas escapando de una muerte segura. La represión se centró en las familias, multas colectivas, 5.000 reales a todo el pueblo, les quitaban también el ganado para cortar las redes de solidaridad. En 1940 los castigos se recrudecieron, el hambre, las detenciones arbitrarias, las palizas constantes y el miedo no eran suficiente. Todos los mayores de 14 años fueron deportados al campo de concentración de Arnao, en Asturias. Los niños se quedaron solos en un pueblo fantasma. Algunos fueron acogidos por vecinos de otras localidades.

Pero en medio del terror surgieron figuras honorables que han alcanzado la categoría de mito entre los vecinos de Fornela. Hombres como ‘El Santeiro’ o el médico Lodario, que dejó claro que “entre el ser y el puro existir hay que optar por el ser”. En 1942, el doctor Lodario, con la carrera recién terminada, obtuvo la plaza de médico interino en el Ayuntamiento de Peranzanes en el valle de Fornela. Llegó a un espacio asolado por la guerra, empobrecido, donde pervivía la brutal represión causando muertes, torturas y detenciones por docenas, y el miedo era una presencia pavorosa.

Durante sus años de servicio Lodario Gavela Yáñez practicó mucho más que la medicina. Fue un ejemplo de valentía, de compromiso con sus gentes. Su labor no se circunscribió a la admirable atención médica. Impulsó la mejora en los hábitos higiénicos, la educación y la creación de escuelas en localidades como Trascatro, Chano, Guímara y Cariseda. Reflejaba una personalidad fuerte, humanista y comprometida, que promovió el conocimiento del entorno, inspirador de modificaciones arquitectónicas de las casas humildes, colaboró en el progreso con el impulso de la llegada de la luz eléctrica, se ocupó de que las niñas no quedaran condenadas a lo que la tradición y el régimen tenían pensado para ellas.

Su esmerada atención a sus enfermos, su carácter afable, su personalidad arrolladora, su polifacética actividad, su solidaridad con los más pobres y su sentido humano lo convirtieron en una persona omnipresente y admirada por la mayoría de los fornelos, incluso por algunos guardias acuartelados en la zona, lo que explica la profunda conmoción y tristeza que produjo su asesinato. Gavela atendía a los pobres sin cobrar si hacía falta. El doctor Lodario Gavela fue médico de antifascistas, curaba a muchos guerrilleros de la zona, y también atendió muchas veces a los fugados. Cuando los guerrilleros necesitaban de su ayuda, él siempre acudía. Mostró extraordinaria valentía con guardias y falangistas.

La memoria de este médico ha pervivido en la memoria de los bercianos y fornelos como símbolo de la lucha por la libertad, por su apoyo a los más pobres y su cuidado a los que que luchaban contra la dictadura en los años 40 en las comarcas de Fornela, Ibias, Ancares y el Bierzo. Su mayor delito para el régimen fue ser un hombre con gran sentido de la libertad, fuerte personalidad y grandes dotes de amistad. Era un personaje en conflicto con el poder, generó recelos en el régimen franquista, era un mal ejemplo. Decidieron matarlo. Fue asesinado por una brigadilla franquista una tarde del 24 de septiembre de 1947 en un paraje cercano al pueblo de Anllarinos (León) cuando se dirigía al encuentro de su madre y de su esposa, embarazada de 7 meses. Lo mataron por no dejarse someter, y por extender la desafección al régimen, no sólo entre los guerrilleros, también entre sus pacientes, hasta entrar en conflicto con el poder establecido.

Somos lo que fueron, nuestros padres, nuestros abuelos, las experiencias que vivieron y las que nos trasmitieron. Hay hechos que permanecen inmutables, a pesar del olvido selectivo y premeditado de quienes prefirieron borrarlos. Hoy, algunos han decidido recuperar esa historia, traer de vuelta a los muertos para que hablen de lo que fue y no tuvo que haber sido.


Documentos: Información fundamental en “El médico que no quería morir. Vida y muerte de Lodario Gavela Yáñez”, de Alejandro Álvarez López. La Nueva Crónica (Diana Martínez). Diario de León (Ana Gaitero). La Nueva España (M. J. I.). Revista Clarín (Alfonso López Alfonso). León noticias. InfoBierzo (Sara Martínez). Imagen en Diario de León (Manuel Pérez Álvarez)


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