ANTONIA TORRE VELA, LA “ROSA” DECIMOCUARTA, fusilada por los franquistas el 19 de febrero de 1940

Antonia Torre Yela word pressAntonia Torre Yela, de 18 años, militaba en la JSU. Por un error de transcripción, en el oficio entregado al piquete de ejecución figuraba como Antonio, fueron 13 mujeres y 43 varones los fusilados en la saca de 5 de agosto de 1939 y no 57. Su nombre figuraba en la aprobación de la sentencia del 3 de agosto por la Auditoría de Guerra, pero un oficio de la Jefatura de Servicio de Orden Público de Madrid incorporado a la causa, informando con fecha 5 de agosto de la ejecución realizada a las 4’30 horas, declaró que no había sido efectuada. Recientemente (2006), un sobrino de Antonia informaba en carta a un periódico que la versión familiar de su muerte era que las autoridades habían esperado a que cumpliera los diecinueve años antes de ejecutarla: la familia nada había sabido del error burocrático. Antonia seria finalmente ejecutada el 19 de febrero de 1940 en compañía de las dos hermanas Casado.

Concepción Casado Malsepica había ingresado en Ventas el 29 de abril de 1939, con treinta y seis años. Con ella ingresó su hermana Fernanda el 13 de julio de ese mismo año, con veintidós, estaba casada y entraba con un niño de dos meses llamado Enrique Mamad. Ambas fueron juzgadas el 24 de diciembre. El que fuera secretario general de la UGT, José Rodriguez Vega, coincidió con ellas en la misma comisaría poco después del final de la guerra, y refiere lo siguiente: “unos gritos desgarradores salían de las gargantas de las 2 mujeres, estaban siendo cruelmente maltratadas. Poco después aparecieron las dos muchachas con las ropas destrozadas y señales en sus brazos y en su cara, de los golpes que habían recibido. Las apalearon hasta dejarlas sin sentido, y al niño de Fernanda lo lanzaron violentamente contra un sofá después de arrebatárselo a la madre, sentimos igualmente el llanto del niño. Fernanda y Concha, fueron fusiladas sin haber cometido más delito que el de figurar en los servidos de cocina y limpieza de una organización libertaria de Madrid”.

La impresión que en la cárcel de Ventas causó el fusilamiento de las Trece Rosas, aquella primera saca en el departamento de menores, donde había jóvenes de hasta quince años, fue enorme. Contra la pena de muerte, no valía ya la juventud o incluso la minoría de edad -legal, que no judicial- como defensa. Como señalaba otra presa de la época franquista, Josefina Amalia Villa, “En menores había además el choque de muchas chicas que, en situación peligrosa, se habían sentido protegidas por su minoría de edad. Ya ni eso valía. Ya no había defensa”.


Documento original en: Quienes erany en la Tesis Doctoral de Fernando Hernández Holgado “La prisión militante: las cárceles franquistas de mujeres de Barcelona y Madrid (1939-1945)”, así como en el libro del mismo autor “Mujeres encarceladas: la prisión de Ventas, de la República al franquismo 1931-1941”


Viva La República. FIRMA por el reconocimiento de los Soldados Republicanos Españoles, que sufrieron ejecuciones y exterminio tras su heroico combate contra el franquismo. En Europa se les honra por su lucha contra el nazismo, pero en España siguen olvidados, FIRMA Y COMPARTE AQUÍ

Anuncios