Los franquistas ASESINARON a 50 REPUBLICANOS en Lepe (Huelva). Parte 2, los consejos de guerra

Lepe 2 word pressViene de Parte 1, los bandos de guerra.

Pasado el terror caliente de las sacas y paseos de los bandos de guerra, en Lepe quedaban muchos Republicanos a exterminar. Comenzó la 2ª fase, los “juicios” militares, que se realizaban sin las mínimas garantías para los procesados, dando fiabilidad a cualquier acusación procedente de elementos derechistas, sin contrastar su veracidad. No era necesario, los fascistas solo pretendían eliminar mediante a cualquier persona afín y leal a la República Española. No había otro objetivo, y había que emplear los medios necesarios.

El aparato jurídico de Queipo de Llano lo dirigía el auditor militar Francisco Bohórquez Vecina, que sentó como principios que “todos los Apoderados e Interventores del Frente Popular en las elecciones de 1936 tenían que ser procesados, determinándose en el acto del juicio oral, por la impresión que en el Tribunal produjese la cara de los procesados, quiénes debían ser condenados y quiénes absueltos; todos los Milicianos Rojos también, como regla general, debían ser procesados y fusilados. Para valorar una prueba bastaba con un solo testigo de cargo para condenar”.

Mediante consejo de guerra el 24 de agosto de 1937, fueron acusados de rebelión militar y condenados a muerte por participar en el Comité de Defensa de Lepe formado tras el golpe fascista de Julio:

Alejandro Mendoza Prieto, 36 años, marinero, por hacer guardias y asalto a tiendas.
Juan Camacho Ponce, 18 años, campesino, un único testimonio aseguró que intervino en los destrozos de la iglesia.
José Cordero Camacho, 24 años, campesino, y Francisco Santana Ortiz, 25 años, campesino, por poner un cigarro de papel en la boca de una imagen.
Juan Luis Freniche Sánchez, 24 años, maestro. No hubo un solo testimonio acusador. Fue condenado por “marxista, ateo y de malos antecedentes políticos, Presidente del partido Izquierda Republicana y Maestro de Escuela en Lepe, adherido a la UGT, y Presidente del Comité de Defensa”.
Francisco García Díaz, 33 años, campesino, por participar en el saqueo de una tienda.
Andrés González Gómez, 26 años, campesino, alguien que “no lo vio”, le acusó de asaltar una tienda.
Antonio Lorenzo Orta, 41 años, campesino, y Antonio Rodríguez Rodríguez, 37, zapatero, acusados por alguien de romper unos cirios.
Manuel Silveira Prieto, 32 años, carpintero, no fue acusado de nada, pero era teniente de alcalde socialista y secretario de la Casa del Pueblo.

Todos fueron fusilados el 3 de septiembre de 1937 en los muros del cementerio de la Soledad de Huelva; El asesinato fue llevado a cabo por piquetes de la guardia civil. Con ellos fue también fusilado Cándido Caro Valonero, último alcalde Republicano de Zalamea La Real. Después la fosa común.

En consejo de guerra el 29 de septiembre, el marinero cenetista Luis Cordero Cardoso de 27 años, y José Brito García, 58 años, fueron acusados de rebelión militar y condenados a muerte por agredir a la estatua de una virgen; los informes eran contradictorios, no había testigos o solo eran rumores. Fueron fusilados el 14 de octubre de 1937 en los muros del cementerio de la Soledad de Huelva, en compañía de otras 9 personas, entre ellas Daniel Navarro Torres, de 63 años, último alcalde Republicano de Castaño de Robledo.

El 3 de Octubre de 1937, el campesino Francisco García Díaz fue asesinado en Huelva. Además, en consejo de guerra realizado a finales de verano de 1937, fueron condenados a muerte acusados de causar desperfectos en la iglesia los hermanos Antonio (33 años) y Francisco Domínguez Caraballo (31 años), campesinos afiliados a UGT; y Manuel Sánchez Tinoco, marinero de 27 años. Los franquistas los asesinaron el 20 de octubre en Huelva. No fueron solos a la muerte, les acompañaron 3 vecinos de Santa Ana Ia Real, uno de El Cerro de Andévalo y otro de Cañaveral de Leon. Después todos a la fosa común.


Documentación original en las obras de Francisco Espinosa Maestre: Guerra y represión en el sur de España: Entre la historia y la memoria. Y La Justicia de Queipo


En MEMORIA de las mujeres y hombres del Ejército de la REPÚBLICA Española