CRÍMENES franquistas en Cigales (Valladolid) en 1936

Cigales word pressCigales, a 13 kilómetros de Valladolid, disfrutaba de una buena economía por sus grandes viñedos y sus redes comerciales y de transporte. Ideas y sensibilidades convivían sin problema. Los partidos Republicanos formaron el Frente Popular con los socialistas en las elecciones de 1936, tras cuyo triunfo, se eligió como alcalde al socialista y panadero Ángel Sotillo Franco. El 1º de mayo de 1936 fue celebrado con desfiles, banderas y mucha alegría. Pero comenzaron los disturbios provocados por la derecha, que no asumía el triunfo de la izquierda y se estaba armando para sublevarse.

Entre febrero y julio se constituyó la Sociedad Obrera Agrícola y de Oficios Varios “La Libertad”, afecta a UGT. Por esto, Cigales fue considerado por los golpistas como objetivo importante. El sábado 18 de julio los Republicanos recabaron información en el Ayuntamiento sobre la sublevación. Decidieron repeler el golpe militar y seleccionaron a varios vecinos para recibir instrucciones en Valladolid del gobernador civil Luis Lavín Gautier, a quien los fascistas asesinaron en Agosto. Eran Pascasio Velasco Sancho, concejal de 47 años; Salustiano Pastor Palacios, de 24 años; y Salvador Hernández, de 35 años. Fueron interceptados por los sublevados que los asesinaron, dejando sus cadáveres en las calles de Valladolid y acabando en una fosa común del cementerio de Valladolid.

La tarde del día 18 grupos de falangistas y guardia civil atacaron el ayuntamiento de Cigales. Algunos falangistas asaltaban las casas para obligar a rendirse a los resistentes deteniendo a sus familiares. Desalojaron la casa de Saturnino González Merino, de 20 años, y se lo llevaron, su cadáver apareció en el Hospital de Valladolid. Los días 19 y 20 un gran contingente de derechistas llegados de fuera, falangistas, guardias civiles, de asalto y militares de uniforme, asaltaron el pueblo. Unos falangistas locales arrastraron al alcalde Ángel Sotillo Franco hasta la iglesia, donde lo maltrataron, patearon y fusilaron. Su esposa, Teófila Lara, madre de 5 hijos, fue encerrada en la Cárcel Vieja de Valladolid, donde estuvo 5 años sin pasar por juicio.

Como en otras localidades comenzaron las torturas, vejaciones y extorsiones, amenazas, malos tratos, palizas, golpes a discreción, y los asesinatos. Los detenidos identificados e “interrogados” fueron conducidos en varias tandas a cárceles en Valladolid. Varias familias recibieron visitas de los falangistas, comenzó el expolio de bienes, rotura de muebles y efectos personales con total impunidad. El guarda de campo Ángel de la Fuente se escondió, pero fue delatado cuando pedía comida y unos falangistas le tirotearon. Obligaron al enterrador bajo punta de pistola a arrojarlo a una fosa cuando aún vivía.

Un grupo numeroso de vecinos profesaban la religión evangélica desde hacía siglos; tenían presbítero, capilla y escuela propia. Durante siglos estuvieron perseguidos por la inquisición y prohibidos muchas veces. Pero muchos evangelistas simpatizaban con las ideas Republicanas, el estado laico les protegía y garantizaba la libertad de culto. El golpe fascista del 1936 se llevó por delante a los evangelistas, sufrieron la cruel represión franquista por profesar un credo diferente al católico. Sufrieron desprecio, insultos, humillación y violencia. Evangelistas y Republicanos fueron obligados a bautizarse en la iglesia católica.

La vida de las personas relacionadas con los detenidos o asesinados se volvió muy precaria e inestable física y psicológicamente. Los hijos pequeños tuvieron que dejar la escuela para trabajar ayudando al mantenimiento familiar, incluso pidiendo limosna. Muchas niñas, despojadas de sus padres, se vieron obligadas a trabajar como sirvientas mientras sus madres lavaban ropa. En Cigales los franquistas asesinaron a 24 vecinos, algunos fallecieron en prisión, otros fueron asesinados extrajudicialmente, hubo 3 fusilados tras consejo de guerra. El impacto sobre la salud, el equilibrio y la vida de los supervivientes y sus familias fue demoledor.

Además de los anteriormente nombrados, los fascistas asesinaron a los siguientes vecinos de Cigales:

Agapito Témez Vázquez; Álvaro Nieto San José (Presidente de las Juventudes Socialistas); Eliseo San José Vigo (Fusilado en Valladolid); Francisco González Merino (Hermano de Saturnino); Higinia Velasco Yustos; Higinio Dueñas Cristóbal; Una niña, hija De Josefa Sillero Ruiz, nació y Murió en la Cárcel; José Tombo Simón (Alguacil); Luis Ramos Velasco (Campo de Concentración De Güsen); Mariano Villanueva Burgos; Martirio Sancho Pescador (Fusilado en Valladolid); Modesto Fernández Castán; Ovidio Moratinos Pescador; Petra Morante González; Raimundo Velasco Vaca (Fusilado en Valladolid); Vicente Camazón Témez (Fallecido en prisión); Victor Rodríguez; Victoriano Villegas Sillero (Concejal).


Extraído del Documento Original de Orosia Castán “Represión franquista en Cigales


En MEMORIA de las mujeres y hombres del Ejército de la REPÚBLICA Española