En Recuerdo de los SIETE VECINOS de Torres del Carrizal (Zamora), ASESINADOS en 1936 por bandoleros franquistas en el Puente de los Seis Ojos

La Matanza Del Puente De Los Seis Ojos word pressLos fascistas tomaron Torres del Carrizal el 20 de julio, y practicaron numerosas detenciones, pero 3 de los miembros más destacados de la Sociedad Obrera, el presidente de la Gestora municipal Moisés Pulido Luengo, y los vocales Tirso Vicente Aguado y Jesús Álvarez Montero, que eran objetivo prioritario de la represión, consiguieron ocultarse de sus perseguidores, ya fuera ausentándose de Torres o escondiéndose en el pueblo. En el tiempo transcurrido desde julio, ya habían sido asesinados 2 de los detenidos, Ricardo Coco el 26 de septiembre y Cayetano Prieto el 30 de septiembre.

La imposibilidad de detener a Moisés, Tirso y Jesús espoleó el afán de tomar represalias contra sus familiares, una práctica normalizada entre los golpistas. El 29 de octubre de 1936 varios hombres de Torres y de localidades cercanas acudieron a la casa de la familia Álvarez Montero, buscando a Jesús. Fueron atendidos por su madre, Rufina Montero,de 53 años, pues el padre, Jesús Álvarez Lozano, estaba detenido.

Al no encontrar a Jesús, se llevaron a su madre y a su hermano José Manuel de 18 años, al Ayuntamiento, supuestamente para tomarles declaración. También fueron detenidos y trasladados a la casa consistorial otros 5 vecinos del pueblo: Segisfredo Sastre Pérez, de 30 años, hermano de Aureliano Sastre, ya detenido; Elia Cereceda Vara, de 28 años, esposa de Moisés Pulido Luengo, hija de Antonio Cereceda González presidente de la Sociedad Obrera, ya detenido; María Manzano González, de 49 años, madre de Felipe y Paulino Lorenzo que habían sido detenidos; Serapio Vara Rodríguez, de 26 años, hermano de Bernardino Vara también detenido; y Alejandro Peña Vara. Fueron sometidos a maltratos y vejaciones, Sofía Álvarez recuerda que Elia fue rapada por sus captores.

Esa misma noche, era el 30 de octubre de 1936, los 7 fueron trasladados al puente de los Seis Ojos, a las afueras del pueblo, donde fueron asesinados a tiros. Presenciaron la escena, escondidos, otro de los hermanos Álvarez Montero, Diosdado, de 16 años, y Domingo González, suegro de Segisfredo Sastre. Los asesinos regresaron al pueblo y volvieron con un carro, acompañados por otros 2 vecinos del pueblo, a los que obligaron a cargar los cadáveres, trasladarlos al cementerio y enterrarlos en una fosa común, tras haber vejado el cadáver de Rufina, que era especialmente odiada por algunas personas de la derecha local, sobre todo desde su enfrentamiento con el párroco en 1934.

La represión continuó en los meses siguientes, hasta un total de 25 vecinos o hijos del pueblo, que fueron asesinados entre septiembre y diciembre de 1936. La fosa en la que están enterrados los 7 asesinados del 30 de octubre quedó dentro del casco urbano al ser trasladado el cementerio, y en agosto de 2017 el lugar fue dignificado con la instalación de un memorial, promovido por los familiares, con relieves en bronce del artista local Mariano Fernández Prieto, descendiente de una de las víctimas.

Un mural, realizado por la artista Verónica Werckmeister muestra 7 espigas identificativas de cada uno de los fallecidos la noche del 30 de octubre, y 20 hojas que salen de los tallos, evocadoras de la memoria de otros tantos represaliados en este pueblo zamorano. En total 27 vidas tiradas por la borda que, «al golpe de guadaña, arrancaron sin florecer». Cuentan en Torres del Carrizal que en el lugar donde fueron fusilados los siete vecinos el trigo crecía más alto, como las espigas que dominan el mural.


Documentos: Foro por la Memoria de Zamora. La Opinión de Zamora (Irene Gómez)


En MEMORIA de las mujeres y hombres del Ejército de la REPÚBLICA Española