CARLOS SALDISE CORTA, Antifascista e Independentista vasco. Criminales franquistas le ASESINARON de 2 tiros en la cabeza, en Lezo (Guipúzcoa), en 1980

Carlos Saldise Corta word pressCarlos Saldise había nacido en Euskadi. Era un joven alegre e involucrado con la vida cultural y política de su tierra, por lo que era conocido y querido tanto en su localidad de nacimiento como en Rentería (Guipúzcoa), donde se había trasladado a trabajar. Estaba metido activamente en la lucha contra la dictadura franquista en los últimos años de esta y pertenecía tanto a Herri Batasuna como a Gestoras Pro Amnistía, quienes lo conocían dijeron que para nada era partidario de ningún tipo de violencia.

Esa participación política le llevó a recibir anónimos amenazándole de muerte. Carlos recibió varias cartas por debajo de la puerta de su tienda de muebles, en las que figuraban imágenes mortales amenazantes, indicando que él también terminaría así. En una ocasión rompieron la antena de su auto y dejaron una nota en el capó. Tras un viaje a Soria encontró la puerta de la casa abierta a la fuerza.

El 16 de Enero de 1980, Carlos se había ido a cenar con la familia y quería dar una vuelta con unos amigos, y una amiga que le esperaba cerca de su domicilio. Llegó a su casa en su coche con un amigo porque antes de seguir quería darle un paseo a sus perros y coger una chaqueta que abrigara más, la noche era sumamente fría.

Cuando se disponía a subir en el ascensor a su domicilio, situado en el número 2 de la calle de Uralburu, en Lezo, y mientras unos amigos esperaban a Carlos cerca de la puerta de su casa, uno de ellos, que le esperaba en el coche vio cómo se le acercaba una persona, y pensó que quizá le estuviera pidiendo la hora. El sujeto intercambió unas palabras con Carlos, que entró con él individuo en el portal.

El agresor continuó hablando a su víctima, para apretar inmediatamente el gatillo de su arma, a boca de jarro, alcanzando con 2 disparos a Carlos en la cabeza, provocándole una muerte fulminante. Carlos tenía 33 años. Habían pasado las 12 de la noche.

A continuación el agresor salió corriendo del portal y huyó compañía de otra persona, que había sido vista en las inmediaciones. Según los primeros datos, pudieron utilizar en su fuga un R-5 de color rojo matriculado en Bilbao. Carlos quedó tumbado en el suelo con los disparos en la cabeza, pero su cadáver no fue levantado hasta pasadas las 3 de la madrugada.

El atentado mortal fue reivindicado por las bandas fascistas agrupadas en torno a la organización autodenominada Grupos Armados Españoles (GAE), uno de los que servían de parapeto para que grupos de fascistas en los que se supone que intervenían algunos funcionarios del estado franquista, pudieran hacer su guerra sucia. No se ha investigado el asesinato de Carlos, ha quedado impune, al igual que la mayoría de los asesinatos cometidos por grupos parapoliciales. El caso quedó archivado en 3 meses. Estaba en marcha la transición franquista.


Documentos: El País (Antonio González). Mapa del Terror. Poder Popular


En MEMORIA de las mujeres y hombres del Ejército de la REPÚBLICA Española