En 1936, elementos franquistas ASESINARON en Cádiz al periodista Anarquista JOSÉ MARÍA MIRANDA de SARDI

José Miranda de Sardi word pressJosé Miranda de Sardi nació en Chipiona en 1899, hijo de José y Francisca, pequeños agricultores. Era el 3º de 4 hermanos: Teodoro, Manuel, José y Francisca. Destacó en la escuela, sobre todo en su afán por la lectura, con tan sólo 17 años creó su primera obra de teatro titulada «Delfín el Pirata». En 1911 su padre, sus tíos maternos, José y Juan Sardi Landa, y su tío paterno, Antonio Miranda Tirado, se afiliaron al Sindicato «Centro Obrero». Dos años después su hermano mayor Teodoro ingresó en el Sindicato «Centro Instructivo de Viticultores».

Este entorno influyó en José Miranda de Sardi, creyó en la posibilidad de cambiar la mala situación de la clase trabajadora a través de la educación y el sindicalismo. Jose María ingresó en el sindicato «Centro Obrero», alcanzando en 1921 la presidencia del ramo de la construcción. Su actividad sindical le cerró en muchas ocasiones las puertas para optar a cualquier trabajo por lo que tuvo que marcharse de Chipiona. En Barbate encontró trabajo en las embarcaciones pesqueras. Debido a su formación ejerció de maestro desde 1929 en las escuelas del Pósito y como secretario escribiente.

En Barbate comenzó a trabajar como periodista profesional, fundó “El Heraldo de Barbate” en 1925 y “La Independencia de Barbate” en 1931, reivindicando mejoras para los trabajadores. En 1931 creó la agrupación Socialista de Tarifa. En 1933 participó en Cádiz en la constitución del Partido Sindicalista de Ángel Pestaña, con posturas más moderadas dentro del movimiento anarquista. Fue teniente de alcalde del Ayuntamiento de la capital gaditana, y secretario particular del gobernador civil Mariano Zapico.

Tras el golpe del 18 de Julio del 36, Miranda de Sardi se encerró con otros concejales y guardias municipales en el Ayuntamiento. El día 19 fueron asaltados por las tropas rebeldes africanas. José Miranda fue detenido y encarcelado en el barco carbonero «Miraflores», pero no llegó siquiera a ser juzgado: Al ser llamado a declarar ante el juez el 16 de agosto de 1936, no compareció y se comunicó su fallecimiento. La mayor parte de los inculpados fueron fusilados mientras esperaban su juicio.

En 1940 se le abrió un expediente por pertenencia a la masonería mediante aplicación de la ley de Represión del Comunismo y la Masonería, con el objetivo de embargar sus bienes, uno de los fines de aquella ley era la de reunir un botín de guerra. Miranda de Sardí fue investigado por masón hasta 1948, 12 años después de su muerte. El tribunal no pudo ni documentar su muerte ni su supuesta pertenencia a la masonería. Lo que sí está claro es que el régimen franquista no quiso paz después del golpe, sino represión a todos los niveles, y que no dejó de juzgar ni siquiera a los muertos.


Documento original en Todos los Nombres (Sebastián Guzmán Martín)


En MEMORIA de las mujeres y hombres del Ejército de la REPÚBLICA Española