FERNANDO FRANCO GUERRERO, Maestro REPUBLICANO, FUSILADO en Ronda por bandas armadas nazionales en 1936

Fernando Franco Guerrero word pressFernando Franco Guerrero nació en Ronda en 1900, donde era maestro. Una vez tomada la ciudad en Septiembre de 1936, el alcalde que los rebeldes fascistas impusieron despachó, el 3 de noviembre, un informe sobre Fernando Franco con un lacónico aunque expresivo “Fallecido”. Posteriormente a esta fecha, concretamente el 10 de julio del 37, el alcalde Buendía informó que según los datos facilitados por la jefatura de investigación y vigilancia de Ronda, el Sr. Franco fue fusilado por las tropas nazionales a los días de entrar en esta ciudad; era de ideas izquierdistas y fue uno de los dirigentes principales del periodo rojo en esta ciudad.

El arcipreste y párroco del Socorro, Isidoro Carrasco, dice del difunto en su informe de 30 de mayo del 38 que había sido afiliado de Izquierda Republicana, de cuyo partido era elemento destacado, encontrándose en Ronda a la entrada del Ejército, figurando como “desaparecido” tras dicha entrada. Antonio Medina Cordero, brigada-comandante del puesto de la Guardia Civil rondeña, en su informe de 12 de julio del 37 afirma que el maestro encausado, según los informes adquiridos, era masón, y se le aplicó el bando de guerra a la entrada de las fuerzas nazionales en esta ciudad de Ronda.

Francisco Martos Crooke en su informe de 31 de julio del 37 dice de Fernando Franco que por sus actuaciones en este pueblo fue detenido y juzgado por la autoridad militar y le fue aplicada la última pena. Esta afirmación de Martos Crooke fue una rotunda falsedad, para tapar que el maestro Fernando Franco fue ejecutado en aplicación del bando de guerra por orden de Varela tras entrar en Ronda el 16 de septiembre del 36.

En realidad, el autor material e inspirador del horror que supuso el entramado jurídico fue creado por el jefe de los servicios de Justicia de la Auditoría de Guerra del Ejercito del Sur con sede en Sevilla, Francisco Bohórquez Vecina, a las órdenes de Queipo de Llano para perseguir y eliminar manu militari a todos los Republicanos, despectiva y estigmativamente llamados “rojos”, tal como ya lo había puesto por escrito en su plan de exterminio el ideólogo y estratega del golpe del 18 julio, Emilio Mola Vidal, “el hombre de la Leika”.

La Comisión Provincial de Málaga en sesión celebrada el 16 de mayo acordó por unanimidad que teniendo en cuenta la gravedad de los informes que aparecen en el expediente, en los que se hace constar la “mala conducta” en todos los órdenes observada por este maestro, por cuya conducta mereció que los tribunales militares lo condenasen a la última pena, propone la separación definitiva del servicio para dicho docente con arreglo a lo preceptuado en la Orden de 10 de noviembre del 36.

Miente la Comisión malagueña en esta apreciación por cuanto la ejecución de una persona por aplicación del bando de guerra nunca es decisión de un Tribunal por sumarísimo que sea el procedimiento sino que es responsabilidad exclusiva del mando militar ejecutivo que ocupa cualquier población. En este caso la responsabilidad exclusiva de la muerte del maestro Fernando Franco Guerrero fue del General Varela, que con su harka de moros ocupó “manu militari” la plaza de Ronda el 16 de septiembre del 36 ordenando la ejecución inmediata de medio centenar de prisioneros, entre los que estuvo dicho maestro.


Documento original, Casa de la Memoria La Sauceda (Laureano Rodríguez Liáñez)


En MEMORIA de las mujeres y hombres del Ejército de la REPÚBLICA Española