Verano de 1936, los franquistas MATARON a mas de 120 Republicanos en El Coronil (Sevilla). Parte 1, La Represión

El Coronil 1 word pressEntre el 18 y el 31 de julio de 1936, la confusión se apoderó de El Coronil, como ocurrió en otros lugares. No existió ningún tipo de represalias, asesinatos o vejaciones contra vecinos de derechas, quienes recibían permiso para asistir a la iglesia cercana. El Alcalde, el socialista D. Juan Sánchez Rodríguez evitó cualquier atentado contra ellos. La entrada de las tropas franquistas en El Coronil se produjo el 31 de julio de 1936. Fueron 2 columnas, una procedente de Montellano formada por falangistas y paramilitares armados; la 2ª estaba formada por militares capitaneados por Ramón de Carranza.

Ambas columnas se adelantaron a las 2 columnas enviadas por la División Militar desde Sevilla, y cuando estas llegaron Carranza ya había nombrado una Comisión Gestora encargada de dirigir el Ayuntamiento. La entrada a sangre y fuego de las tropas rebeldes en El Coronil dejó escenas dantescas. Parte de la población perteneciente a organizaciones obreras y Republicanas huyó hacia Ronda, zona Republicana que resistía a las tropas rebeldes.

Algunos cometieron el error de volver poco a poco ya que los sublevados anunciaron que “si no habían cometido delitos de sangre no les pasaría nada”. Enorme mentira. Una vez de vuelta, fueron encarcelados y en aplicación del bando de guerra muchos murieron fusilados sin juicio previo, como le ocurrió a otros que no abandonaron el pueblo, por su vinculación a partidos de izquierda o Republicanos. Posteriormente llegaron los juicios, las condenas a prisión y a muerte.

Las primeras detenciones arbitrarias se realizaron inmediatamente, se hicieron habituales las terribles y criminales “sacas”, en las que a diario sacaban de sus casas o de la cárcel a algunos hombres para, esa noche o la siguiente, ser asesinados en los extramuros del pueblo o en las paredes del cementerio. Especialmente cruel, por numerosa, fue la ocurrida en la madrugada del 12 al 13 de agosto de 1936 con el arresto de 20 personas. Fueron fusilados entre 13 y 14 hombres en la tapia exterior del cementerio.

A partir de ese momento, sobre todo durante el mes de agosto, los fusilamientos fueron continuos y se siguieron llevando a cabo en octubre-noviembre, y hasta el 13 de enero de 1937. En muchas ocasiones cuando no encontraban a la persona que buscaban se llevaban a un familiar directo: madre, mujer o hermanos; fueron muchos los que murieron o sufrieron palizas y vejaciones por este motivo, sus hijos, marido o hermanos habían huido a zona Republicana.

En las diferentes investigaciones realizadas se contabilizan un total de 154 víctimas identificadas. Entre ellas se encuentran las que se les aplicó el llamado “bando de guerra”, las ejecuciones por sentencia de consejo de guerra, los anotados como desaparecidos. También los que están en paradero desconocido y muertos en prisión. Entre los 121 ejecutados por los golpistas en el municipio hay 16 mujeres, un niño de pocas semanas y una menor violada y asesinada a tiros por falangistas. Además de las decenas de fallecidos «en circunstancias no aclaradas», hubo 14 desaparecidos, 150 condenados a penas de cárcel, mujeres vejadas, familias rotas, encarcelados, familias a las que se confiscaron todos sus bienes, 3 personas escondidas como ‘topos’ temiendo por su vida, una de ellas hasta 10 años oculta, y 11 mujeres rapadas y obligadas a tomar purgantes.

Como en la fosa común del cementerio municipal. «La reparación no se ha llevado a cabo en este país», refiere Irene Lara Cañamero, abogada y vecina de El Coronil. Irene ha recordado que en la fosa común siguen enterrados los cuerpos de muchos de los represaliados, A esa fosa, “de los pobres”, una zanja rectangular situaba en el interior del cementerio municipal, se arrojaban los cuerpos a medida que se producían los asesinatos. Eran cubiertos por una capa de cal y se iba ampliando a la vez que se efectuaban nuevos fusilamientos. Los cuerpos se colocaron en tandas desde agosto a octubre-noviembre de 1936, aunque en enero de 1937 se produjo un nuevo fusilamiento. Incluso se arrojó un bebé a la fosa. El número total se calcula en al menos 94 víctimas.

Sobre esa fosa, el terrateniente del pueblo levantó un panteón “para demostrar quién manda, en la vida y en la muerte”, una frase que retrata el desprecio del «señorito» sobre «los pobres». Y simboliza en un pueblo andaluz, el odio de clase y la cruda represión ejecutada en el terror fundacional del franquismo. Durante obras de cimentación realizadas posteriormente en el cementerio aparecieron muchos cráneos con agujeros y cuerpos con las manos atadas con alambres. Acabaron arrojados al osario.

Sigue en Parte 2, Las VÍCTIMAS


Documentos: Armh El Coronil (imágenes). ElDiario.es (Juan Miguel Baquero 1 y Juan Miguel Baquero 2). 15Mpedia. La represión en El Coronil: Manuel Mateos Palacios y José Pérez Marín (Antonio Manuel Mateos López). 20Minutos


En MEMORIA de las mujeres y hombres del Ejército de la REPÚBLICA Española