Los franquistas truncaron la boda entre los LIBERTARIOS JOSÉ ESPUIS BUISÁN y FRANCISCA MALLÉN PARDO: Los ASESINARON en el cementerio de Huesca, en 1936

Francisca Mallen y Jose Espuis word pressJosé Espuis nació en Peralta de Alcofea (Huesca) en 1908. Heredó el mismo oficio de su padre, carpintero, y como él, y buena parte de sus otros 11 hermanos, también participaba de la idea Republicana, en su caso desde la militancia ácrata. En casa de los Espuis Buisán se respiraba un ambiente de compromiso y crítica social. La guerra se encargaría de truncar sus esperanzas de progreso y cercenar sus vidas.

José Espuis era buscado por mercenarios franquistas desde los primeros momentos del golpe de Estado, por su papel activo como destacado anarcosindicalista, afiliado a la CNT, y por participar el 18 de julio de 1936 con su hermano Pedro, en la petición de armamento para defenderse de la asonada militar fascista. Pedro huyó de Huesca en las horas siguientes al lado de otro hermano, Salvador, una vez vista la actitud entreguista frente a los sediciosos, del gobernador civil Agustín Carrascosa Carbonell. José se escondió en la vivienda familiar, pero fue localizado. El 3 de agosto fue detenido y, tras pagar en comisaría a manos de sus captores el precio por su prolongada burla, ingresó en la cárcel provincial.

José Espuis, de 28 años, tenía previsto contraer matrimonio en el mes de septiembre con Francisca Mallén Pardo, Hija de Mateo y Victoria, natural de Loarre (Huesca), modista de 23 años, afiliada a las Juventudes Libertarias, que también fue detenida unos días después que su novio, el día 18 de agosto, y encerrada en la cárcel. Francisca fue acusada de auxilio a la rebelión pero nunca llegó a ser juzgada. Los dos fueron asesinados el 23 de agosto de 1936 en distintas sacas, sin tener la oportunidad de encontrarse por última vez y despedirse. Aquel día 95 personas fueron al paredón franquista.

Sus hermanos Salvador y Pedro combatieron el fascismo con las armas y, tras diversas vicisitudes, se exiliaron. A la tragedia familiar de los Espuis Buisán vinieron a sumarse otras 2 muertes muy dolorosas. Las hermanas Eugenia y Brígida también fueron detenidas e ingresadas en prisión, ambas con sus hijos de muy corta edad. La carencia general de alimentos y medicinas, junto con las deplorables condiciones higiénicas y de hacinamiento, llevaron a los niños a la muerte. Luis Lesmes Espuis, de un año, murió el 4 de marzo de 1939, mientras su primo hermano Víctor Nasarre Espuis, de 3 meses, fallecería entre rejas el 21 de diciembre de 1939. Son las más inocentes víctimas de la barbarie desatada.

El 23 de agosto de 2016, el Colectivo Ciudadano de Huesca y CNT, tuvo la iniciativa de realizar el “Memorial a los fusilados en Huesca” con el apoyo popular y del ayuntamiento de Huesca. Una brecha de 16 cm. En el muro del cementerio. Vertical como una silueta que enfrenta los fusiles y transparente para que la penetre el aire que aviente las exigencias de justicia y libertad por todos los caminos. En su interior se disponen dos planchas de aluminio, donde están escritos los nombres de todos los fusilados, 548, tanto en la tapia del cementerio, como en otros lugares de la ciudad.


Documentos: Todos los nombres (Facebook 1 y Facebook 2). Con Nombre & Apellidos (José Espuis y Francisca Mallén). Y el libro de Víctor Pardo Lancina y Raúl Mateo Otal: Todos los nombres. Víctimas y victimarios (Huesca, 1936-1945)


En MEMORIA de las mujeres y hombres del Ejército de la REPÚBLICA Española