El matadero franquista de REPUBLICANOS, Burgos, capital de la “cruzada nazional”. Parte 2, Fosas y Víctimas

Burgos 2 word pressViene de Parte 1, La Represión

Como consecuencia de los paseos, asesinatos cometidos impunemente previa detención ilegal, y las sacas, falsas excarcelaciones que terminaban en ejecuciones masivas. Cunetas, montes y simas se poblaron de fosas comunes. En otros casos se realizaron fusilamientos en las tapias de cementerios como resultado de los juicios sumarísimos y hubo fallecimientos en prisiones y campos de concentración a causa de las malas condiciones del cautiverio.

La actividad de las asociaciones ARMH, Foro, Coordinadora por la Recuperación de la Memoria Histórica de Burgos, Asociación En Medio de Abril, Merindades en la Memoria y Asociación por la Memoria Histórica de Miranda de Ebro, agrupaciones de familiares de víctimas (de Valdenoceda y la Pedraja) y equipos científicos de las universidades de Burgos, País Vasco, Autónoma y Complutense de Madrid, y de la Sociedad de Ciencias Aranzadi han permitido exhumar 50 fosas desde el año 2.000 hasta el 2.017, rescatando los restos de 936 personas. En la zona de La Rivera se contabilizan unos 600 asesinados. Algunas de esas fosas eran grandes mataderos con docenas de cuerpos y su búsqueda y exhumación ha requerido a veces campañas de varios años: Costaján, Milagros, La Lobera, Gumiel de Izán, La Andaya, Villamayor, Estépar, La Pedraja, La Casilla y La Legua, contabilizando casi el 80% de las víctimas.

Otros lugares han tenido también su exhumación. Incompleta, porque siempre hay falta de recursos, problemas de la administración, aunque mucho voluntarismo. En Aranda de Duero, en lugares como Monte Castoján o La Lobera han sido exhumados ya 130 cuerpos. Se estima que hay muchos más. En Gumiel de Izán se localizaron 59 en un lugar llamado La Legua. En Milagros, en La Casilla de los Camineros, se exhumaron 46. En Quintanilla de la Mata, en Monte Andaya, los cuerpos fueron 85. En el cementerio de Valdenoceda, 114 cuerpos. En Villamayor de los Montes, en Alto de la Venta, 46 cadáveres.

En Burgos se han localizado también fosas de menor tamaño, algunas son fosas individuales, otras son colectivas, acogiendo a veces hasta una docena de cuerpos, y otras con algunos más. En muchos casos estas fosas fueon ubicadas en las proximidades de localidades pequeñas, buscaban amedrentar a los vecinos de los pueblos, infundiendo terror mediante el impacto de la visualización de los cuerpos de las víctimas asesinadas. Muchos de estos lugares corresponden a enterramientos clandestinos, sin embargo la población, desconociendo la localización, sabía que existían.

Otros lugares están localizados pero no exhumados. Por ejemplo, la Torca Palomera en Mozuelos de Sedano. En ese paraje, las partidas falangistas fusilaban y lanzaban los cuerpos a una sima de más de 60 metros de profundidad. Unos de los dirigentes falangistas ejecutores que vivía en Masa dijo que en esa sima cabían todos los militantes de izquierdas del Valle de Sedano. Jesús Gutiérrez Flores, en su libro ‘Guerra Civil en Cantabria y pueblos de Castilla’, calcula unos 40 ejecutados en ese paraje. No se sabe. No se ha podido bajar a la sima. Hoy esos cuerpos descansan bajo una pila de basura y animales muertos.

En el libro ‘La Guerra Civil en Burgos: fusilados, detenidos y represaliados en 1936’, de Fernando Cardero Azofra y Fernando Cardero Elso, se comenta que cuando José Iñigo, comandante de Caballería, descerrajaba el tiro de gracia, exclamaba en tono sarcástico “¿veis lo que me obligáis a hacer, comunistas de mierda?”. Burgos, la que fuera la capital de la España franquista, es una gran tumba bajo cuya tierra todavía reclaman justicia cientos y cientos de fusilados. Las relaciones que se publican en errepublika y en Represaliados en Burgos son espantosas. No se conoce el censo, a medida que se exhuma crece.

No se puede edificar una democracia cuando aquellos que la fueron a defender en sus diversas formas tras el golpe de julio de 1936 están enterrados bajo el asfalto de carreteras, en parajes perdidos o bajo toneladas de carroña y basura. No es necesario que lo diga alguien de izquierdas. No hace falta que lo diga un historiador. Es una cuestión de sentido común. Pero para los herederos de aquel régimen, para los que defienden a rajatabla la Ley de Amnistía de 1977, el peligro es el sentido común.

Documental de Espacio TangenteEL LUGAR QUE YA NO ESTÁ. La represión franquista en Burgos


Referencias: Diagonal Periódico (Julián Vadillo). Errepublika. Represaliados en Burgos. Burgos Conecta. Violencia Política y Memoria Histórica en la “Capital de la Cruzada (Luis Castro). Naiz. La Represión Franquista en Burgos a la Luz de las Exhumaciones (Juan Montero Gutiérrez; Paula Alberdi Díez; Sandra Albo Basurto; Natalia García Redondo). Y la obra de Isaac Rilova Pérez, Guerra Civil y violencia política en Burgos (1936-1943). Imagen colorada de Tina Paterson


En MEMORIA de las mujeres y hombres del Ejército de la REPÚBLICA Española