Rebeldes franquistas ASESINARON a la REPUBLICANA ENCARNACIÓ LLORENS PÉREZ, a su marido, y a su hijo, en el camp de la Bota de Barcelona en 1939

Encarnacion Llorens Perez word pressEncarnació Llorens Pérez nació en 1894 en Barcelona. Era militante de UGT ama de casa y jornalera. A finales de enero de 1939, la retirada del Ejército Republicano, permitió a las tropas franquistas ocupar Barcelona, y aunque aún no había terminado la guerra civil española, se instauró una cruenta represión que diezmó familias enteras. Los vencedores disparaban contra todos aquellos a quienes consideraban peligrosos, comenzaron a silbar las balas en el Camp de la Bota. Se perdieron derechos y libertades y se fomentó la delación.

Las mujeres sospechosas de ser rojas, fueron consideradas unas depravadas. Los nazionales idearon para ellas castigos y vejaciones degradantes, y relegarlas al ostracismo laboral. Erab una cuestión de machismo. A las condenadas se las castigaba privándolas de lo que para los rebeldes era el máximo objetivo de una mujer: «Ser madre». Las violaban, las rapaban y las hacían beber aceite de ricino, que actuaba como laxante, mientras las obligaban a pasearse con el vientre suelto por las calles. Muchas pasaron años cerradas en las cárceles. A otros les robaron los hijos.

Encarnación tenía 45 años y fue denunciada y detenida el 27 de febrero de 1939 junto con su marido Ramón Roca Prat de 47 años y su hijo Ramón Roca Llorens de 24 años. Fueron sometidos a consejo de guerra sumarísimo el 25 de marzo de 1939, y acusados ​​sin pruebas de haber participado el 19 de julio de 1936 en el incendio y saqueo de un convento de la calle de Lauria, en el que se habían refugiado algunos militares golpistas que se habían levantado contra el Gobierno de la República, y que murieron en los enfrentamientos. Un informe de la falange acusaba la familia Roca Llorens de haberse llevado una enciclopedia y el sable de uno de los muertos y de haber hecho burla de los cadáveres.

Encarnació Llorens aceptó ser militante de la UGT, pero negó el resto de las acusaciones. El hijo explicó que había entrado al convento para salvar los volúmenes de la Enciclopedia Espasa. Pero en ese momento los sublevados, que no hacía ni cuatro meses que habían ocupado Barcelona, ​​estaban sedientos de venganza y decidieron ejecutar a toda la familia. Fueron sentenciados a muerte y fusilados a las 5’30 de la madrugada del 26 de abril de 1939 en el Campo de la Bota. Encarnació Llorens Pérez, su marido y su hijo de 24 años murieron el uno al lado del otro, y fueron enterrados posteriormente en el Fossar de la Pedrera de Montjuïc. Encarnación fue una de las once mujeres Republicanas fusiladas en el Camp de la Bota por la Represión Franquista.


Documentos en Wikipedia y ara.cat


En MEMORIA de las mujeres y hombres del Ejército de la REPÚBLICA Española