Bernardo Marqués Rullán, natural de Sóller (Mallorca), emigró a Puerto Rico donde hizo fortuna gracias a sus negocios. Volvió a Mallorca como burgués adinerado. Compró varias casas en Sóller y Palma que la falange le terminó confiscando y convirtiendo en sus sedes. Su hija estaba casada con un hermano de la mujer de Emili Darder, alcalde de Palma de Mallorca, que también fue fusilado por los fascistas. La presencia de soldados y aviadores italianos, por los que mostraban tanto desdén los militares nazis en la isla, rígidos y distantes, contribuía a «dar una nota de colorido», Mallorca era como una fiesta fascista donde se practicaba activamente la caza y muerte de Republicanos.
Marqués Rullán pertenecía a la clase acomodada mallorquina, de mentalidad progresista, aunque muy alejado de los criterios políticos revolucionarios. Bernat Marqués se había afiliado a Izquierda Republicana, y era un hombre » rico y católico practicante «. Era muy reseñable la presencia en «Can Sales» de su familia, Marqués estaba casado con Catalina Mayol Lafouge, y sus 3 hijas, María Luisa, Catalina y Juana, todas ellas también destacadas Republicanas. La familia Marqués constituía un ejemplo bien representativo de una burguesía ilustrada mallorquina, comprometida con las reformas políticas Republicanas.
Toda la familia fue encarcelada tras el golpe militar bajo la acusación de que la colada extendida en su finca de Bunyola tenía como objeto saludar «a los aviones marxistas que venían a bombardear la isla». Marqués fue detenido y encerrado en Can Mir, sometido a juicio sumarísimo y condenados a muerte por un tribunal militar. Su delito era haber opinado y actuado «en contra del movimiento nazional», ser hombre de ideas izquierdistas y haber sido presidente de Izquierda Republicana. Además le acusaban de escuchar la radio de Barcelona y aplaudir a los aviones Republicanos que atacaban Palma.
Bernardo Marqués Rullán fue condenado a muerte y fusilado en Illetas el 5 de junio de 1937 con 68 años. En el silencio de la noche, esperando con serenidad el último alba, dedicó en una carta sus últimas palabras a los que más quería, su familia: “..Os ruego que no odiéis a nadie. Si yo he tenido algún enemigo estoy seguro de que son muy pocos y a todos los perdono y ruego que conmigo hagan lo mismo. Muero completamente tranquilo y a nadie tengo odio ni rencor. En estos últimos momentos dedico mis recuerdos a mi esposa, a mis hijos, a mis hijos presentes y ausentes..”.
Su esposa Catalina y sus hijas fueron acusadas de tener ideas aún más izquierdistas que su marido. Todas fueron condenadas a muerte, más tarde conmutadas por 30 años de prisión. Próximas a Izquierda Republicana Balear y pertenecientes a la burguesía progresista eran también Catalina Massutí Alzamora y Pura Manzanares García, esposas respectivamente del alcalde de Felanisx Pere Oliver Domenge y del juez Pere Reos Bordoy, condenadas el 26 de enero de 1938 a reclusión perpetua por auxilio a la rebelión.
Estos asesinatos y penas de prisión encubrían no pocas venganzas personales y odios que costaron muchas víctimas inútiles durante la guerra en Mallorca. La decisión de ejecutar a personas de moral católica y defensores de la propiedad privada y las buenas costumbres era inexplicable y absurda. Eran excusas para dar un escarmiento a la burguesía progresista de la isla creando un silencio del terror, y una advertencia seria a los sectores sociales de la burguesía que, durante la República, se habían decantado por un cambio progresista y liberal de las estructuras sociales, económicas y políticas del Estado.
En la madrugada del 19 de noviembre de 1936, otro representante de la burguesía progresista adinerada de Mallorca, Lorenzo Roses Bermejo original de Puerto Rico donde también había hecho fortuna, había sido fusilado contra la tapia del cementerio del cementerio de Palma de Mallorca. A pesar de la tragedia, el destino quiso que estas 2 familias se unieran. En 1972, un nieto de Marqués se casó con una nieta de Roses y sus apellidos quedaron unidos para siempre.
Documentos: El Mundo (Manuel Aguilera Povedano). Fideus (Antoni Serra)
En MEMORIA de las mujeres y hombres del Ejército de la REPÚBLICA Española