LORENZO ROSES BERMEJO, empresario mallorquín y REPUBLICANO convencido, ASESINADO por los franquistas en Palma de Mallorca en 1936

Lorenzo Roses Bermejo word pressLorenzo Roses Bermejo nació en 1895 en Puerto Rico, de donde era nativa su madre María. A mediados del siglo XIX, su abuelo paterno se fue a las Antillas con sus hermanos. Trabajaron en el negocio de los cafetales, crearon las empresas «Roses y Compañía» en Utuabo y Arecibo, y se forjaron una respetable posición social. Lorenzo Roses Borràs fue alcalde español y españolista de Arecibo. Pero en 1998 España perdió la guerra contra los Estados Unidos, a quien traspasaron la soberanía de Puerto Rico. Al empezar el nuevo siglo, Lorenzo Roses Borrás regresó a Mallorca, fijó su domicilio en Sóller y adquirió terrenos en Calvià, dando comienzo a la urbanización de Palmanova.

Su hijo Lorenzo Roses Bermejo estudió con los hermanos de San Juan Bautista de la Salle en el Colegio de Santa Marí. En 1919, contrajo matrimonio con Dolors Rovira Sellarés, tuvieron 4 hijos. En esta época inicio su militancia Republicana. Roses Bermejo era un hombre de empresa pero «Republicano» y de izquierda moderada, como su paisano Bernat Marqués o su concuñado Emili Darder, alcalde de Palma de Mallorca, ambos también fusilados por los fascistas.

Lorenzo creía en la República como la forma ideal de gobierno para la prosperidad de España y que, con una política demócratica y de izquierdas, se desarrollaría, mejor el progreso social y económico del país. No era en absoluto un agitador que quería la sangre de los ricos o comerse a los curas y a las monjas. Era persona significada de la clase acomodada mallorquina, de mentalidad progresista, aunque muy alejado de los criterios políticos revolucionarios.

Cuando en 1931, España despidió a los borbones y a la bandera rojigualda, desde el balcón del ayuntamiento de la capital del valle de los naranjos, se proclamaba la República e izaba como simbolo de la nación española, la bandera tricolor (originada el siglo anterior en Madrid, durante los días de la Gloriosa). Ese día, Lorenzo Roses Bermejo, 35 años, se hizo cargo provisionalmente de la vara de alcalde, cargo que ocupó durante menos de un mes. Luego cuando traspasó los poderes a la corporación salida de las nuevas elecciones del mes de mayo, volvió a sus ocupaciones de empresario, impulsando más aún la ya pujante urbanización de Palmanova.

El 18 de julio de 1936 estalló la sublevación fascista contra el gobierno Republicano. Los rebeldes detuvieron a Lorenzo Roses y lo encarcelaron en Can Mir, un antiguo almacén de maderas. Tras un juicio sumarísimo fue condenado a muerte por un tribunal militar por el delito de haber opinado y actuado «en contra del movimiento nazional». Lorenzo tenía 41 años, su padre todavía vivía. El centinela le entregó un pequeño papel y lápiz para despedirse de este mundo. En su carta de despedida se aprecia como le afectaba pensar en el dolor que sentiría su padre al perder un hijo de aquella manera:

Lorenzo se despidió pidiendo perdón a su mujer y declarándole su amor, le pedía que cuidara de su padre y de sus hijos, que perdonara a sus enemigos, y que rezara por su madre y hermana fallecida. También le decía que disfrutara de la vida. En la madrugada del 19 de noviembre de 1936, Lorenzo Roses Bermejo fue fusilado en el contra la tapia del cementerio del cementerio de Palma de Mallorca. La calamidad no se quedaría ahí. Al mes de la ejecución de Roses, una de sus hijas moriría de difteria. Doble pena para una esposa que se llamaba Dolores.

El asesinato de Lorenzo Roses fue una medida ejemplar e intimidatoria contra un clase social ideológicamente avanzada. La justicia militar actuaba según las necesidades del momento. Después, finalmente, llegó la paz de los cementerios. Su muerte fue injustificable, el silencio de Mallorca no era sólo un rasgo de carácter, sino también el silencio del terror, del miedo.


Documentos: Escritos Mios De Tiempos Idos (Joan Antoni Estades de Montcaire i Bisbal). El Mundo (Manuel Aguilera). Fideus (Antoni Serra)


En MEMORIA de las mujeres y hombres del Ejército de la REPÚBLICA Española