MATEO MARTÍ MIQUEL, “Ateo Martí”, REPUBLICANO y activista anticlerical, DESPIADADAMENTE ASESINADO por los franquistas en 1936 en Mallorca

Ateo Marti word pressMateo Martí Miquel nació en Palma de Mallorca en 1889. Sus orígenes sociales eran modestos, pero a principios del siglo XX su familia alcanzó una relativa prosperidad al frente de un pequeño comercio. En 1905, Mateo se afilió a la Unión Republicana. En abril de 1910 era secretario de la Juventud Republicana Radical de Mallorca y colaboraba con la revista El Ideal. Tras pasar por el ejército, manifestó su rechazo hacia la casta castrense. En enero de 1919 Martí era secretario del comité del Partido Republicano Federal en Palma, y unos meses después se afilió al PSOE.

Martí se casó con Juana Mas Reus, una católica practicante de clase media-alta, nacida en Palma hacia 1891, con la que no tuvo descendencia. Se hizo pequeño empresario mayorista en distribución de alimentos y productos básicos de consumo. En 1924 era propietario de un modesto taller de carpintería en Palma. Realizó un viaje a la URSS para documentarse sobre el funcionamiento de la Liga Atea. Durante los años 20 Martí se incorporó a la masonería. En 1927, redactó como miembro de la logia 2 escritos laicistas, denunciando las quemas de libros ordenadas por algunos párrocos mallorquines y promoviendo los entierros civiles. En 1928, su logia «Renovación» fue clausurada y su local inspeccionado por la policía. Él mismo fue denunciado en 1929 por ser vigilante de la Logia. En el tejado de su casa instaló una bandera roja, y en la entrada 2 grandes triángulos masónicos con la frase: «El trabajo dignifica al hombre, la religión lo embrutece».

Martí se implicó a fondo en la vida asociativa de la zona, promoviendo la creación de una cooperativa de obreros canteros, organizando conferencias laicistas y financiando las fiestas populares. Colaboró con los proyectos feministas promovidos por «Margarita Leclerc», pseudónimo literario creado por el matrimonio formado por José A. Ruiz Rodríguez Méndez y Teresa Herrero Ruiz. Méndez era un polémico sociólogo y pedagogo que había impulsado escuelas para niños desamparados. Una vez en Mallorca «Margarita Leclerc» publicó un original opúsculo sobre la superioridad femenina, que dedicó a Mateo Martí. Además, editaron la publicación Concepción Arenal, uno de cuyos objetivos era la defensa de la liberación femenina.

Martí tuvo buena relación con Aurora Picornell y su compañero Heriberto Quiñones, ambos posteriormente asesinados por los franquistas. En mayo de 1930, con la colaboración de la Agrupación Socialista Madrileña, se constituyó la Liga Nacional Laica, que proponía medidas secularizadoras: Supresión de juramentos con invocaciones religiosas; libertad de asistencia a actos de culto en cuarteles, cárceles, asilos y hospitales; neutralidad religiosa en la enseñanza pública; reconocimiento de la inscripción estrictamente civil de los ritos cotidianos. La Liga proclamaba su respeto a las distintas creencias y rechazaba fomentar la persecución contra los católicos. La Junta Directiva de La Liga Laica de Mallorca quedó presidida por el Ateo Martí, Aurora Picornell fue elegida vocal. Martí fue organizador del homenaje a Caterina Tarongí, judía torturada y quemada viva por la Inquisición en un auto de fe en 1691. Unos años antes los padres y la hermana de Caterina habían sido igualmente asesinados por la iglesia católica.

Martí puso en marcha un periódico anticlerical, “La Sotana Roja”, «semanario enemigo de todas las iglesias». Propugnaba la expulsión de las órdenes religiosas, la estatalización de sus bienes, y la prohibición de la práctica de la enseñanza. Manifestaba que “Nuestra satisfacción se vería colmada el día que apareciese el cartelito ‘cerrado por falta de fieles’ en el frontís de las iglesias”. Martí se aproximó a la CNT, colaborando entre octubre de 1931 y julio de 1932 con el semanario libertario Cultura Obrera. En 1933 se reconcilió con el PCE y fue incorporado a la dirección provincial del Socorro Rojo Internacional.

El 19 de julio de 1936 los militares sublevados se hicieron con el control de Palma e iniciaron una Demoledora y brutal Represión contra los Republicanos. Una de los primeras víctimas fue Ateo Martí. Estuvo refugiado durante un tiempo, pero al ver amenazada la vida de su mujer, se entregó. Unos falangistas encargados de la guerra sucia desvalijaron su casa, y quemaron sus libros, archivos y otros enseres. Tras ser terriblemente torturado lo usaron como blanco en el canódromo de Palma. Fue ejecutado el 29 de julio de 1936 en el barrio de Génova. Algunos testimonios contaron que los verdugos echaron su cuerpo a una piara de cerdos.


Documentos. Ateo Martí un activista anticlerical en la Segunda República (1931-1936), por David Ginard Féron, en Biblioteca Universidad Carlos III, Madrid. Fideus


En MEMORIA de las mujeres y hombres del Ejército de la REPÚBLICA Española