JUAN PIQUERAS MARTÍNEZ, excelente corresponsal y crítico cinematográfico, COMUNISTA, ASESINADO por los franquistas en Cubillas de Santa Marta (Palencia) en 1936

Juan Piqueras word pressJuan Piqueras Martínez nació en 1904 en Campo Arcís, Requena (Valencia) en el seno de una familia de jornaleros. Las estrechuras familiares a duras penas le permitían ir a la escuela, asistiendo de forma irregular, su formación fue prácticamente autodidacta. Con 13 años consiguió un puesto de aprendiz de un comercio de ultramarinos en su Requena natal. Sus primeros poemas fueron publicados en «La Voz de Requena» cuando era todavía adolescente.

A comienzos de los años 20, Juan Piqueras marchó a Valencia para trabajar en una tienda en El Grao. Pronto contactó con el mundillo intelectual, con quienes fundó la revista «Luz y Vida». Entusiasmando con el 7º arte, que comenzaba a despegar, se decantó por la crítica cinematográfica. En 1925 fue responsable del primer número de «Vida Cinematográfica». Se convirtió en redactor jefe de la publicación de «La Semana Gráfica», dedicada a la actualidad social y artística. En 1926, apareció «Vida Artística», revista mensual, de crítica cinematográfica, literaria y teatral, en la que también fue redactor jefe: Se hacía crítica de actividades fraudulentas en algunos estudios cinematográficos de Valencia. Su línea de trabajo era independiente, imparcial y bien orientada.

Se trasladó brevemente a Barcelona y, tras el contacto definitivo con la revista especializada «Popular Film», saltó a Madrid en 1929, introduciéndose en los círculos de la generación del 27, especialmente en los ambientes cinematográficos. Se convirtió en uno de los valores más interesantes de su generación. Colaboró en un buen número de publicaciones, «La Semana Gráfica», «La Pantalla» o «Atlántico». Participó en la fundación del primer cineclub en España, en 1928, en el marco de «La Gaceta Literaria». En 1930 fue principal impulsor del cineclub de Valencia. Juan Piqueras fue adoptando posturas de izquierdas, en los cineclubes no sólo se difundían películas vanguardistas, poco comerciales, eran también plataforma de un cine comprometido y realista, como el cine revolucionario soviético, del que era un gran admirador.

En 1930 Juan Piqueras se traslado a París como representante de la marca Filmófono, continuando como corresponsal de las revistas citadas, y otras como «El Sol», «Crónica», «Cinegramas», «Mirador». Manteniendo una postura incorruptible, y una independencia profesional reconocida y absoluta, en un momento en el que el cine era ya una potente industria económica con empresarios cinematográficos buscando solo ganar dinero.

En París Juan Piqueras se consagró totalmente a nivel internacional. René Clair lo escogió como ayudante de dirección para su película “¡Viva la libertad!”. Se casó con Ketty González con quien tuvo un hijo. En 1932 desarrolló su proyecto más ambicioso y querido, la revista mensual «Nuestro Cinema. Cuadernos Internacionales de Valoración Cinematográfica», la primera plataforma cinematográfica de la izquierda marxista española, altamente especializada y con colaboradores de gran nivel. Obtuvo un importante reconocimiento, adquirió un enorme prestigio por su gran profesionalidad e independencia, su independencia publicitaria y sus análisis del cine social y europeo.

Juan Piqueras viajaba mucho, a la URSS para conocer mejor el cine soviético, asistía y participaba en congresos internacionales, difundía películas españolas, redactó una historia del cine español (completamente perdida), una intensa actividad que le acabó provocando una úlcera de estómago. A mediados de julio de 1936 Juan Piqueras fue invitado a España. Tomó un tren en París con destino a Oviedo. En el trayecto, sufrió una recaída de su úlcera, tuvo que apearse y guardar reposo en Venta de Baños, donde le sorprendió la rebelión militar del 18 de julio. Sus amigos, Vicente Escudero, José Ramón Cabezas, Antonio del Amo y Luis Buñuel, intentaron sacarlo de allí sin éxito.

Papeles de propaganda comunista en su poder le delataron. Fue fusilado por franquistas y sus restos arrojados a una fosa común, quizá el 28 de julio en Cubillas de Santa Marta (Palencia). Su viuda no tuvo noticia hasta febrero de 1937. No se conoce el paradero de sus restos, es alguno de los cuerpos que se exhumaron en las fosas de Cubillas de Santa Marta y que descansan en Dueñas (Palencia), debidamente homenajeados desde la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Palencia.


Documentos: Wikipedia (incluida imagen de Lahorte). Facebook (Juan López)


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