TERROR y MASACRE franquista en La Coruña. Parte 2, Asesinatos tras consejos de guerra

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El gobernador Francisco Pérez Carballo, el comandante Manuel Quesada del Pino, y el capitán Gonzalo Tejero Langarita, que defendieron el gobierno civil, en la ciudad de La Coruña, fueron condenados a muerte en consejo de guerra, tras lo cual fueron fusilados por los sublevados franquistas el 25 de Julio de 1936 en el Campo de la Rata de la misma ciudad.

Arrancó otro proceso contra el diputado Manuel Guzmán García, el alcalde de La Coruña Alfredo Suárez Ferrín, el presidente de la Agrupación Socialista Ramón Maseda Reinante, el secretario del ayuntamiento don Joaquín Martín Martínez, el funcionario municipal don Francisco Prego Campos, el presidente de la agrupación socialista Francisco Mazariegos Martínez entre otros. Fue una monstruosidad jurídica, los militares querían imponer una justicia que solo era venganza. El fiscal acusó con saña, por personalismos, a todos los procesados como responsables de un movimiento comunista. Fueron ejecutados en el Campo de la Rata el 31 de agosto de 1936.

El sindicalista de la UGT Francisco Mazariegos Martínez murió con 32 años dando vivas entusiastas al socialismo; era marido de la maestra asesinada Mercedes Romero Abella. Elisa y Sofía, hijas de Suárez Ferrín, pidieron el perdón para su padre, así como los coroneles Martín Alonso y Nevado de Bouza, Ferrín los había defendido anteriormente. Fue inútil. Los fusileros fallaron intencionalmente el tiro varias veces, así que el jefe del pelotón le remató con un disparo a bocajarro en la nuca.

Las matanzas en Ferrol fueron monstruosas. La mitad de la tripulación del buque Republicano mercante Mar Cantábrico fue fusilada en la Punta del Martillo de Ferrol.  El maquinista del acorazado “España”, Pedro López Amor fue acusado de un delito de sedición y ejecutado. Fueron procesados y después fusilados, el concejal de Ferrol Manuel Morgado González del Valle, Miguel Mendiguchea Real, capitán honorario de Infantería de Marina, José López Bouza, presidente de la Diputación de Ferrol y Fernando Carballo, empleado municipal. La comunista gallega Amada Garcia Rodríguez, fue acusada de revolucionaria y bordar una bandera con la hoz y el martillo. Estaba embarazada y sus verdugos esperaron a que naciera el niño para fusilarla.

Por mantener su juramento de lealtad al gobierno legítimo Republicano fueron fusilados los generales Enrique Salcedo Molinuevo y Rogelio Caridad Pita, ejemplos del arbitrio criminal y tirano de la horda rebelde. Ambos eran conservadores, y murieron con la entereza y dignidad de ciudadanos ejemplares y militares de honor. Ante el piquete Caridad gritó: «¡Soldados! ¡Viva la República! ¡Viva la libertad!». Por la misma razón fueron asesinados en Ferrol el coronel médico Luis Pérez Carballa y el contralmirante Antonio Azarola Gresillón. Otras autoridades Republicanas asesinadas fueron Manuel Fernández Freijeiro, alcalde de Cedeira, y Antonio Fernández Pita, alcalde y natural de Sada.

Fue asesinado el diputado de Unión Republicana, Manuel Miñones Bernardes. Cayó el joven, jovial y querido doctor Eugenio Rodríguez Bilbao, y Manuel Rodríguez Sendon, prudente y culto comerciante de gran prestigio. Igualmente el abogado Tomás López de la Torre, alcalde de Betanzos, abogado y miembro de UGT y PSOE, acusado de “rebeldía”. Los directivos socialistas de Betanzos fueron considerados cabecillas de resistencia y fusilados. La guardia civil fusiló en La Coruñá al sastre y ex alcalde de Betanzos señor Novo en pleno día con los codos atados ante el muro del cementerio. Tras un juicio sumario, 16 cenetistas fueron fusilados en el Campo da Rata por tratar de huir por mar en O Portiño.

En el Campo de la Rata se fusiló a un brigada del regimiento de artillería acusado de contactos con el gobernador Pérez Carballo. Ocho soldados del regimiento de Infantería, acusados de preparar una sublevación, fueron condenados a muerte. A lo largo de todo el trayecto hacia el paredón, los 8 soldados vitoreaban a la República con un entusiasmo y una entereza impresionantes. Murieron con el Viva la Libertad en los labios. José Gómez Gayoso y Antonio Seoane Sánchez, comunistas, activistas en Galicia en posguerra, fueron torturados, sometidos a una farsa de juicio y fusilados por los franquistas en 1948. La Torres de Hércules y el enfurecido mar fueron testigos del atroz asesinato.


Documentación original: La obra de Hernán Quijano: «Galicia Mártir, Episodios del Terror Blanco en las Provincias Gallegas«. Ediciones Neos, Buenos Aires, circa 1949. Memoria do Carcere (Luis Lamela). Imagen, Manolo Graña


En MEMORIA de las mujeres y hombres del Ejército de la REPÚBLICA Española