El EXTERMINIO de la población REPUBLICANA de Salvochea (El Campillo-Huelva) por los franquistas en 1936

Salvochea word pressTras los intentos frustrados de las columnas mineras de frenar a los rebeldes, en Agosto de 1936 la aviación nazional bombardeó indiscriminadamente Salvochea en la Cuenca Minera de Huelva, matando a Elena Domínguez Castaño, Dolores González Domínguez (6 meses), Rafaela López Cerrera, Baldomera López Rodríguez y Jacinto López Zarza. En Nerva, asesinó a más de 20 personas. El hospital de Riotinto se llenó de heridos y en los túneles mineros se agolparon ancianos, mujeres y niños aterrorizados. La aviación volvió a bombardear Salvochea para facilitar el asalto, los milicianos huyeron a las sierras para evitar ser fusilados.

El bombardeo era tan intenso que las primeras fuerzas nazionales que entraron en Salvochea, avisaron para que cesara el bombardeo. El pueblo presentaba un aspecto desolador. Los franquistas abrieron puertas a golpes, registraron y asesinaron a muchos vecinos. El comandante ordenó prender fuego al pueblo, las casas ardían cuando los franquistas salieron hacia Riotinto. “La Iglesia estaba destruida y el pueblo desierto, Allí vi horrores”, contó el capellán de las tropas. El periodista Gil Gómez Bajue escribió: “Al entrar en el Ayuntamiento vimos un montón de cadáveres, las lenguas de fuego lamen puertas y ventanas y las columnas de humo denso son agitadas por el fuerte aire del mediodía, no se oye ni un lamento, ¿dónde está el pueblo?”. Hubo un total de 345 asesinados, 194 viudas y 564 huérfanos, 1.103 víctimas de la represión fascista.

Los franquistas fusilaron durante la última semana de agosto, entre otros muchos aún por conocer, a Antonio Cruz Martín, José Fernández Gallego, Juan Maldonado García, Manuel Pérez de León Mora, Mateo Rodríguez Lira, José Gil Lanza, Catalina Sánchez Sánchez, Francisco Álvarez Baya, Bartolomé Bardallo Moreno, Natalio Cobo Santiago, Eladio Domínguez García, Manuel Domínguez Navarro, Pedro Franco Rodríguez, Antonio Gómez Feria, José J. Guerrero Vega, José Jiménez Tenorio, Francisco López Martínez, Manuel Maldonado García, Juan Maldonado Sánchez, José Moreno Pineda, María Santos Pérez Domínguez, María Puig Canturiel, Francisca Ramos Ramos, José Manuel Rivera Ramos, José Sebastián Victoria, Manuel Teresa Victorino, Lorenzo Vázquez Castro, Aniceto Bernardino Álvarez Baya, Manuel Castilla Rodríguez, José Díaz Rodríguez, Juan Gil González, Manuel Guerrero José, Vicente León Cabezas, José Luna Mesa, Joaquín Macías Álvarez, Manuel Palacios Aranda, José Aniceto Vázquez Castro, Rodrigo Díaz Rodríguez, Manuel Domínguez Rosales, Eladio García González, María Moreno Ponce, Manuel Almagro Berrocal, Juan Rodríguez Mariana, Santiago Boza Márquez, Cristóbal Benito Fernández, Narciso Pérez Rodríguez y Andrés Romero Romero.

Siguieron las ejecuciones diarias en septiembre, que sufrieron, entre otros, Francisco García Cano, Bartolomé Prieto Márquez, Anastasio Rivera Tresco, Ramón Vargas Seoane, José Huelva Domínguez, Joaquín José Vidal, Francisco Pérez Vaz, Cristóbal Trino Martínez, José Gallardo Martín, Rafael Terrero Suárez, Juana Barranco Márquez, Salvador Fernández Maldonado, Manuel Gajón Romero, Manuel Marín González, Pablo Márquez Arroyo, Juan Márquez Roldán, Alonso Rodríguez Borrero, José Romero Delgado, Blas Vázquez González, Manuel Copete Delgado, Manuel de la Corte Delgado, Miguel García López, Domingo López Puig, Antonio Martín Andaluz, Aquilino Mora Gil, Julián Muñiz Marra, Jacinto Pablos Gómez, Urbana Pichardo Serrano, Ricardo Castilla Rojas, Andrés Morí Martín, Gregorio Rivera Ramos, Pedro Chaves Bravo, Hugo Moreno Domínguez, Gabino del Pozo Ayuso, Manuel Pérez Arroyo, José García Cano, Miguel Ramos Centeno, Higinio Lana Castro, Eleuterio Rodríguez Martín, Rafael Romero Fernández, Manuel Méndez Rodríguez, José Esquina Galdón, Eulogia Barranco Márquez, Eugenio Castilla Real, Francisco Pascual Rivero, Benjamín Pusó Gómez, Gabriel Pusó Gómez, Eufemio Domínguez Vázquez, Benigno Espinosa García, José Espinosa García, Manuel Espinosa García, Miguel Gutiérrez Díaz, Aurelio Pascual Rivero, Demetria Trejo Marcos, Juan Monreal Campanario, Reyes Domínguez Domínguez, Rafael Romero Muñiz, Benigno Castilla Méndez, Manuel Sousa Moreno, Manuel Vasallo Fernández, Antonio López Puig, Paulino Romero Huerta, Manuel Sánchez Domínguez, Francisco Fernández Mora, Antonio Villanueva Márquez, José Gómez Romero, José Márquez Expósito, Teresa Rosado Baldallo, Sebastián León Moreno, José Mira Borrero y Flora Mosqueda Gallardo, y el maestro Manuel Moreno Ocaña.

Gregoria Márquez, esposa del comerciante de Salvochea Beniamín Puso no podía afrontar la multa impuesta a su marido, los productos le fueron incautados por los nazionales, quienes además de saquear e incendiar la tienda y su propia casa se llevaron a su marido la noche del 17 de septiembre y lo mataron. Benjamín Puso Gómez no había realizado hecho punible ni sus manos jamás se mancharon de sangre. Si tenía ideas anarquistas a buen precio las pagó. La tienda, el dinero y la casa desaparecieron. Gregoria, enferma, sin condiciones para poder trabajar, tenía 4 hijos menores, vivían de la caridad publica, sin hogar, sin lumbre y sin pan.


Documentos: Europa Press. Pablo Pineda Ortega: El Campillo. Retazos de Historia, por Fernando Pineda Luna; Huelva Información; Todos los Nombres. Y el libro coordinado por Julián Casanova, Morir, Matar, Sobrevivir


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