CRÍMENES franquistas en Valladolid. Parte 2, Las VÍCTIMAS

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Viene de Parte 1, La REPRESIÓN

Tras el golpe militar de julio del 36, comenzaron las matanzas de Republicanos en la provincia de Valladolid. Las máximas autoridades locales y la mayoría de los líderes de frente popular perecieron en los primeros meses. El alcalde de Valladolid, Antonio García Quintana fue ejecutado en San Isidro en octubre de 1937. El médico y concejal socialista, José Garrote Tebar fue ejecutado en julio de 1936; idéntico final sufrieron sus compañeros de partido Alfredo García Conde en abril de 1937, el tipógrafo Eusebio González Suárez, presidente de la Casa del Pueblo, Tomás González Cuevas, Bernardo de los Cobos Mateo, fusilado en julio de 1936, y el edil republicano y diputado provincial Apolinar Polanco Criado.

El último gobernador civil de Valladolid, Luis Lavín Gautier, pereció fusilado el 18 de agosto de 1936 en compañía del estudiante Félix Lefler Benito, dirigente local de la Federación Universitaria Española. De igual manera los miembros de las Juventudes Socialistas de la ciudad Julián Muñoz, María Ayllón y Vicenta Bermejo Adrián (novia de Lefler); el republicano Eliseo San José Vigo, el abogado de Acción Republicana José Fuentes Valdés, y Florentín Quemada Blanco, militante de Izquierda Republicana.

También, los militantes anarquistas Carlos San José Rodríguez, Rafael Holgueras Sesmero, José González Juste, Mariano ‘El Rojo’ y Daniel Martín Rodríguez ‘el Viruela’, liderados por Anastasio Holguín Rodríguez; y lo mismo le ocurrió, en junio de 1938, al dirigente de la FAI Emilio Pedrero Mardones. En mayo de 1937 fue fusilado el comunista Julio López Blanco. Ezequiel Merchán Burón, vicepresidente de las juventudes socialistas, y otros 12 Republicanos de Laguna de Duero, fueron fusilados en Valladolid en 1937. Todos los hombres de la familia Republicana Palomo Gallego de Tudela de Duero (Valladolid), el padre, 2 hijos y un yerno, fueron asesinados en 1936.

Entre las ejecuciones extralegales perpetradas por falangistas, los masones José Getino Carreño y su hijo, Julio Getino Osaca, y los socialistas Víctor e Isidro Valseca (también padre e hijo), el socialista Luis Gutiérrez García, directivo de la Casa del Pueblo, los dirigentes el Sindicato Ferroviario Manuel Holgado García y Pedro Asegurado, el de la Federación Provincial de Trabajadores de la Tierra, Pablo Arranz Sanz, y el dirigente de UGT de Correos Higinio Bustelo Méndez. En Boecillo, en 1936, Felisa Sobas Rodríguez, 22 años, socialista, resultó violada y asesinada por pistoleros franquistas, junto a ella,también asesinada, Josefa Torrecilla de 62 años. La represión en Simancas fue una terrible masacre. En Villanueva de San Mancio, 13 jornaleros fueron asesinados en 1936 por una partida de franquistas.

Herminio Agudo tenía 30 años, participaba en la Casa del Pueblo de Laguna de Duero (Valladolid) fue ejecutado en julio de 1936. Dejó viuda y 2 hijos. Ambrosio Alejo ingresó en el depósito judicial el 31 de julio con fractura de cráneo y amputación del brazo derecho, llevaba más de 24 horas muerto. Valentina Almaraz tenía 31 años y 5 hijos, fue paseada el 8 de agosto por falangistas que buscaban a su marido al que mataron al día siguiente. Ángel de la Fuente desapareció para siempre en los primeros días del golpe de Estado. Hay miles de vida más exterminadas por el fascismo en Valladolid.

Modesto Merino fue sacado de su casa a culatazos, y trasladado a las cocheras de los tranvías de Valladolid, hacinado junto a 2.500 hombres. En noviembre de 1936 le dijeron a su mujer que «le habían dado la libertad, y a ella se le cayó el mundo encima. Sabía lo que significaba». María Marqués Fombellida, madre de 5 hijos, socialista de Laguna de Duero, junto a Cándida de Castro y Segunda de Blas sufrieron múltiples abusos, fueron tiroteadas a muerte y arrojadas al río.

El magisterio Republicano vallisoletano fue cruelmente reprimido, más de 200 profesores fueron encarcelados, inhabilitados, desterrados y algunos asesinados por el franquismo. El maestro Libertario, Francisco Portales Sirgado, fue asesinado de una paliza por franquistas en Valladolid en 1941. La profesora de pedagogía Aurelia Gutiérrez Blanchard, fue asesinada extrajudicialmente en agosto de 1936. Federico Landrove Moiño, murió en un penal de Segovia. En 1938, cuando ya estaba muerto, embargaron todos sus bienes. Su hijo, Federico Landrove López fue fusilado en agosto de 1936. Juan Moreno Mateo defensor de la enseñanza laica, escapó a Coruña donde lo hallaron muerto. María Álvarez Carro, maestra de Carpio, afiliada a Acción Republicana fue asesinada en el verano de 1936.

Las fosas del cementerio vallisoletano del Carmen contienen los restos de hasta 1.000 Republicanos asesinados. La ARMH de Valladolid ha exhumado 247 cadáveres, la mayor parte fusilados en las tapias en 1936: Lina Neira Francés, desaparecida con su marido Francisco Martínez Sahagún, asesinados. María, de 18 años, y su madre Agustina de 48. Mateo Gómez Díez, 47 años, 4 hijos, alcalde de Casasola de Arión. El sargento Francisco González Mayoral y otros 5 asesinados de Labajos (Valladolid), entre ellos Félix Merinero, torturado hasta fracturarle una pierna. María Doyagüe de la Calva, 56 años, asesinada junto a su hija, la maestra comunista María Ruiz Doyagüe. Otro hijo murió en prisión. Asimismo Andrés y Guillermo Martín, padre e hijo, fusilados juntos, y también 6 hombres identificados de Medina de Rioseco. Comparable a las fosas del Carmen son las fosas comunes de los Montes Torozos, donde continúan enterrados cientos de Republicanos asesinados por los franquistas.

El franquismo terminó con una generación entera de vallisoletanos cuyo único delito había sido mostrar algún tipo de afinidad con la II República.


Referencias: Textos de Orosia Castán en Último CeroGolpe de estado franquista: así fue en Valladolid y Represión franquista en Valladolid. El Norte de Castilla (Enrique Berzal). Público (Alejandro Torrús). Listado de victimas (Represión franquista en Valladolid)


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