FRANCISCO ARANDA MILLÁN, médico, catedrático, notable científico, masón, REPUBLICANO, ASESINADO por falangistas en Pedrola (Zaragoza) en 1937

Francisco Aranda y Millan word pressFrancisco Aranda y Millán, nació en Villarroya de la Sierra (Zaragoza) en 1881. Era el 2º de 3 hermanos de una familia de acomodados campesinos. Cursó bachillerato en Tudela. Se licenció en Ciencia Naturales por Madrid en 1906, y en Medicina por Zaragoza en 1910. La Junta de Ampliación de Estudios le financió el impulso que realizaba en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid. Participó con Eduardo Hernández Pacheco en una expedición científica a Canarias escribiendo sus primeros artículos científicos sobre biología marina. Realizó la tesis doctoral sobre la fauna de equinodermos y holoturioideos mediterráneos.

En 1908 era interino en la Universidad de Granada, y al año siguiente de Zaragoza. En 1912 obtuvo plaza de catedrático por oposición. En 1916 y 1917 marchó a Suiza con una beca de la Junta de Ampliación de Estudios, realizando diversas investigaciones sobre los silúridos. Allí trabó amistad con quien sería más tarde Ministro de Asuntos Exteriores en la Segunda República, Julio Álvarez del Vayo. En 1919 obtuvo el título de Odontólogo. Por su actuación como médico durante la epidemia de gripe de 1920 recibió la Cruz de 1.ª clase de la Orden Civil de Beneficencia.

Amplió su formación en medicina en Francia. Se esforzó en modernizar los estudios universitarios en ciencias, destacando su labor en la recuperación del Jardín Botánico de Zaragoza. Aportó gran cantidad de material al Museo de Ciencias Naturales,de la Universidad de Zaragoza, una colección de moluscos con más de 500 taxones diferentes. Perteneció a la Sociedad Aragonesa de Ciencias Naturales de la que sería consejero electo, y a la Real Sociedad Española de Historia Natural, cuya Sección de Zaragoza presidió en 1922. Su presencia en la elaboración de planes de estudio fue muy activa, pero consideraba insuficiente el interés del claustro universitario por las ciencias naturales. Intentó convertir la Universidad de Zaragoza en un centro de investigación a la altura de otras universidades europeas, pero sus planes chocaron con la oposición de otros catedráticos, que no comulgaban con sus ideas “revolucionarias”.

En 1933 ingresó en la logia masónica “Constancia 16”, de la que los franquistas asesinaron a 30 masones. La llegada de la República trajo apoyos para Aranda en las personas de los profesores Santiago Pi Súper, Juan Cabrera o José Gaos, que se unieron al sector progresista. Sus ideas liberales y el compromiso con el Republicanismo le permitieron ser nombrado Gobernador Civil de Badajoz por Niceto Alcalá Zamora 2 días después de proclamarse la II República, aunque dimitió 2 meses después regresando a sus clases universitarias.

Durante una estancia en Noruega se produjo el golpe de Estado de 1936. A su regreso, Aranda permaneció unas 2 semanas en Francia; su mujer trató de convencerlo de que no regresara, pero volvió el 10 de agosto convencido de que no había hecho nada. Al llegar a Zaragoza, el rector se había adherido a los sublevados, junto a otros profesores universitarios; fue amenazado de muerte y trató de huir a Francia. De camino a Haro con su familia fue detenido y encerrado en la prisión de Torrero.

Aranda fue acusado por una Comisión Depuradora presidida por Antonio de Gregorio Rocasolano de “masón, difundir en su cátedra doctrinas peligrosas, pésima moralidad profesional en clase, atacar a dios y a la religión católica. Peligroso en sus enseñanzas, muy exaltado; conducta profesional censurable; no goza de buen concepto”. Igualmente acusado de haber sido Gobernador civil de Badajoz en el bienio Azaña.

En Burgos, la Comisión de Cultura y Enseñanza acordó por unanimidad su separación definitiva del servicio y baja en el escalafón tras propuesta de la comisión depuradora. El 20 de julio de 1937 fue “sacado” de Torrero con 33 personas más por un grupo de falangistas, fusilado con 19 de ellos en Valdemorillo, cerca de Pedrola (Zaragoza), y arrojado a una fosa común. Sus familiares consiguieron trasladar sus restos al cementerio de Pedrola.


Documentos: Wikipedia. Real Academia de la Historia (Vicente Martínez Tejero). Heraldo (David Navarro). Real Academia de Ciencias de Zaragoza (Luis A. Inda Aramendía)


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