ANTONIO JOSÉ MARTÍNEZ PALACIOS, Genial compositor folclorista y sinfónico burgalés, FUSILADO por los franquistas y arrojado a las FOSAS de Estepar de Burgos en 1936

Antonio Jose Martinez Palacios word pressAntonio José Martínez Palacios nació en Burgos en 1902 en el seno de un modesto matrimonio. Su padre, Rafael, era confitero afiliado al Círculo Católico de Obreros de Burgos; su madre, Ángela Palacios Berzosa, procedía de una familia de agricultores de Ibeas de Juarros. A los 7 años, inició sus pasos musicales en la iglesia de San Lorenzo con los maestros Julián García Blanco y José María Beobide. Con 13 años, en 1915, compuso “Cazadores de Chiclana” y en 1920 amplió estudios musicales en Madrid.

En las Navidades de 1920, tras el concierto de la popular banda militar del Regimiento de San Marcial en el Paseo del Espolónde Burgos, se interpretó la obra de Antonio José, “Danza de concierto”, que la nutrida asistencia escuchó respetuosamente y premió con una gran ovación la calidad de una música que oía por primera vez; el nombre de Antonio José corría de boca en boca. En 1921 compuso “Sonata castellana”, obra para piano, base de su posterior “Sinfonía castellana” (1923), y su obra “Poemas de juventud”.

En Madrid entabló amistad con personalidades de la cultura del momento, entre otros Federico García Lorca y el también burgalés Regino Sáinz de la Maza, amigo y discípulo de Falla, que además de un extraordinario guitarrista, tenía un espíritu políticamente inquieto, y mantenía también buenas relaciones con intelectuales comprometidos con el socialismo. En 1924 Antonio José empezó la composición de “Danza de bufones” y sus “Danzas burgalesas.” En 1927, con “Sonata gallega”, ganó otro premio y siguió publicando más obras, entre ellas, “Evocaciones”. Cursó estudios en París durante dos veranos (1925 y 1926). Inició la composición de su ópera “El mozo de mulas”, argumento basado en algunos capítulos del Quijote, a partir del libreto del músico bañezano Manuel Fernández Núñez, que por fín se estrenó completa en Burgos en 2017.

En 1929 se hizo cargo del Orfeón burgalés, en el que tuvo como alumno a Justo del Río, y de la Escuela Municipal de Música. Con Justo del Río iniciaría una serie de viajes, por ellos mismos calificados de «científicos», a la búsqueda de temas folclóricos y populares. De esta etapa es el conocido “Himno a Castilla” que todavía se sigue interpretando. La primera interpretación en público corrió a cargo del Orfeón Burgalés, dirigido por el mismo Antonio José, en un concierto en la Plaza Mayor de Palencia en junio de 1930, con una gran asistencia de público que escuchó la interpretación con un solemne y respetuoso silencio, para premiarla finalmente con una prolongada ovación. Su colección de cantos populares burgaleses en 1932, fue galardonada con el Premio Nacional de Música de ese mismo año.

Antonio José mantuvo siempre un compromiso personal y profesional con la cultura y la música populares, lo que le llevó a participar en alguna de las actividades de la Casa del Pueblo, en la que puso en marcha un coro formado por obreros y campesinos. También participó activamente en las del Ateneo de Burgos, creado en 1924 por un grupo de intelectuales burgaleses con el objetivo de promocionar la cultura entre los ciudadanos.

En Burgos la rebelión militar de 1936 triunfó con suma facilidad y grupos descontrolados de falangistas, requetés y legionarios impusieron el terror emprendiendo una dura represión contra cualquier ciudadano sospechoso de simpatizar con la República. Muchos inocentes fueron sacados de sus casas, detenidos, maltratados o fusilados de forma totalmente arbitraria, especialmente durante los primeros días que siguieron al triunfo de los militares rebeldes.

El día 7 de agosto Antonio José y su hermano Julio, ugetista, 4 años mayor y maestro de profesión, fueron detenidos y encarcelados en el Penal de Burgos, donde cada madrugada sacaban de sus celdas a grupos de presos destinados al pelotón de fusilamiento y la zanja. Esta injusta detención se debía al odio desatado por el fascismo y el nacional catolicismo contra todo lo que oliera a progreso, a libertad y a cambio, siendo su primordial objetivo la eliminación física de todas las figuras que hubieran defendido dichos postulados. La envidia y la venganza estuvieron presentes en aquella vergonzosa detención.

En la saca de la madrugada del 9 de octubre figuraba el nombre de Antonio José Martínez Palacios. En un descampado de la cercana localidad de Estepar, a unos 20 kilómetros de Burgos, Antonio José fue fusilado al pie de una zanja previamente cavada, junto a otros 23 presos entre los que figuraba su amigo Antonio Pardo Casas, director de la revista “Burgos Gráfico”. El crimen estaba consumado. Después la fosa común, sus restos continúan desaparecidos. El día 12 fue ejecutado su hermano Julio.


Documentos: Wikipedia. Burgospedia (Francisco Blanco). Cervantes Virtual (Jaime L. Valdivielso Arce). El País (Álex Grijelmo)


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