Higinio MERINO DE LA MONJA, presidente de Izquierda Republicana en Zamora, ASESINADO por rebeldes franquistas en Toro (Zamora) en 1936

Higinio Merino word pressHiginio Merino de la Monja nació en Zamora en 1899, hijo de Higinio y Ángela, trabajó en el negocio de su padre, relojero. Casado con Emiliana Barbero, tuvo 5 hijos. En 1925 ingresó en la Cofradía del Silencio (de la que también formó parte Felipe Anciones, con el que compartiría toda su trayectoria política y su trágico final), y en mayo de 1935 fue elegido vicesecretario de la Junta de Fomento de la Semana Santa y de las Fiestas Tradicionales. Miembro de la Sociedad Filarmónica y de la Coral Zamora, de la que en 1931 fue elegido Secretario y en 1934 presidente. En 1935 formó parte de la comisión organizadora de la I Vuelta Ciclista a la provincia de Zamora.

En 1930 fue miembro fundador de la Agrupación Republicana, y candidato en las elecciones municipales del 12 de abril de 1931. Fue elegido presidente de la agrupación local del Partido Republicano Radical Socialista. Participó en la creación de Izquierda Republicana, de cuya agrupación local de Zamora fue elegido presidente. Pressidió el comité provincial del Frente Popular y participó activamente en la campaña de las elecciones del 16 de febrero de 1936, interviniendo en mítines como parte de un equipo de oradores a los que el partido asignó la difícil tarea de luchar contra la desafección de las clases medias rurales hacia el régimen Republicano. Fue gestor de la Diputación representando a Izquierda Republicana siendo sustituido por el socialista Benedicto Carreras Pelayo. También fue candidato en las elecciones a compromisarios para la elección de presidente de la República.

Tras la toma de Zamora por los militares golpistas el 19 de julio, fue detenido y trasladado a la cárcel de Toro junto a otros miembros de Izquierda Republicana y de otras organizaciones del Frente Popular. Su familia buscó mediaciones para conseguir su puesta en libertad al tener buenas relaciones con el mundo católico, como el propio gobernador civil golpista, teniente coronel Raimundo Hernández Comes. Pero las garantías del gobernador cedieron ante los compromisos derivados de la escalada represiva. Higinio Merino fue asesinado, junto a otras 27 personas, en la célebre “triple saca” del 18 de septiembre de 1936.

La familia padeció fuerte extorsión económica tras el asesinato de Higinio, que fue expedientado por la Comisión de Incautación de Bienes de la provincia de Zamora, conllevando el embargo de los bienes de la familia, incluidos el piso y los muebles.   a la familia, informó sobre Higinio Merino como “representante en el Frente Popular, propagandista activo de dicho Frente”. Las consecuencias de las incautaciones sobre la familia Merino se agravaron por la obligación de responder del aval que Higinio Merino y Lorenzo Almaraz de Pedro habían otorgado al préstamo bancario para la campaña de Antonio Moreno Jover en las elecciones de febrero de 1936. Moreno Jover fue asesinado una semana más tarde que Higinio, y Lorenzo Almaraz combatió como teniente del ejército Republicano, y fue fusilado en Córdoba en abril de 1940, por lo que sus respectivas familias tuvieron que asumir el pago. La sentencia del Tribunal de Responsabilidades Políticas impuso a los herederos de Higinio Merino una multa de 1.000 pesetas que no fue mayor “debido a su escaso patrimonio”.

En 1936, 48 empleados de la Diputación fueron represaliados mediante destitución, separación del servicio o suspensión de empleo y sueldo. Antes de acabar el año, 12 fueron fusilados, al igual que 6 cargos públicos. El Foro por la Memoria de Zamora ha instado una moción a la Diputación Provincial de Zamora para revocar los acuerdos de los Plenos ilegítimos franquistas, solicitando homenaje y reconocimiento a todas las víctimas de la dictadura franquista. Además del asesinato de Higinio Merino de la Monja, la moción también condena la destitución y el asesinato en bloque de la Comisión Gestora de la Diputación en 1936 encabezada por su presidente y también concejal del Ayuntamiento de Zamora, Gonzalo Alonso Salvador (Izquierda Republicana), el edil municipal Benedicto Carreras Pelayo (UGT), el teniente alcalde del Ayuntamiento de Toro Pablo Lorenzo Conde (PSOE), y el alcalde de Villarrín de Campos, León de la Vega Rodríguez (PCE).

De igual modo, reclaman la reparación y reconocimiento personal y, en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica, urgen a los Ayuntamientos de la provincia a acatarla con el asesoramiento del Servicio de Asistencia a Municipios de la Diputación. Animan al resto de administraciones públicas a hacer lo propio con la retirada de los símbolos y monumentos franquistas de la provincia: “En todo este tiempo no ha habido un acuerdo plenario que anule la sanción impuesta injustamente a estas personas. Es por eso que a día de hoy esta corporación aún está en deuda moral con estos vecinos y con sus descendientes”.


Documentos: MANUELAZANAWEB; Fuentes: Casquero, “Iniquidad”, en La Opinión 11/11/2007;(Eduardo Martín González). La opinión de Zamora (Ana Arias)


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