En 1936, elementos franquistas FUSILARON a tres JELTZALES de Ituren (Navarra)

tres FUSILADOS jeltzales de Ituren word pressEn el verano de 1936, los únicos agentes represores, incluyendo asesinatos, en la zona conformada por Bertizarana y por los municipios de Malda Erreka fueron los requetés, y afectaron a izquierdistas y abertzales. El 25 de julio fueron encarcelados en la Prisión Provincial de Pamplona 2 ugetistas de Narbarte, Florentino Zozaya y Martín Goñi, el primero concejal en 1933, y asesinados en Gazólaz en marzo de 1937. El 15 de agosto fueron expulsados de Gaztelu Juana Josefa Goñi y sus hijos, siendo asesinados en el monte a fin de mes. Con posterioridad a septiembre de 1936, hubo más asesinatos y hechos represivos, que se describen en el libro de la imagen.

Los tres abertzales iturendarras, residían en el barrio de Aurtitz. Tras su destitución el 14 de agosto, el médico Pedro Gorostidi Imaz fue encarcelado en Bera el 26 de agosto. Allí también quedarían privados de libertad a partir del día 31 el depositario municipal, Miguel Hualde Gorosterrazu, y el joven Juan Bautista Iriarte Azpíroz. Pedro María Gorostidi, nacido en San Sebastián en 1896, tenía entonces 40 años. Médico de Ituren desde 1927, en 1930 se casó con Bittori Urrotz Zubizarreta, hija del anterior médico de la localidad. Con anterioridad, Gorostidi fue médico titular de Lesaka, ejerciendo tal cargo entre febrero de 1922 y finales de 1925.

Gorostidi fue miembro del Napar Buru Batzar del PNV en 1933-1934. Junto con su mujer desplegaron una intensísima actividad política y cultural, impulsando la constitución de varias juntas locales jeltzales en la zona de Malda Erreka y aledaños, ampliando el electorado jeltzale, divulgando el ideario y el sindicalismo abertzale. Su labor tuvo efectos electorales notorios. En mayo de 1932, según narraban los periódicos nacionalistas Euzkadi y El Día, el matrimonio se comprometió a donar 15.000 pesetas anuales a Solidaridad de Obreros Vascos, sindicato del que también eran militantes. El afecto de la población hacia Gorostidi trascendía ideologías, siendo venerado casi como un santo por su talla humana y su generosidad en su quehacer profesional.

Miguel Hualde, de 32 años y soltero, vivía con su madre viuda. De profesión comerciante, ejercía de depositario en el Ayuntamiento. Juan Bautista Iriarte, de 26 años y soltero, residía con su madre viuda y 3 hermanos más jóvenes. Era maestro, había terminado sus estudios hacía poco tiempo, había ejercido únicamente en Arraitz. En el padrón de 1935 residía en la misma casa en la que vivía Pedro Gorostidi, en otra vivienda.

Tras ser detenidos, los 3 iturendarras, Pedro, Miguel y Juan Bautista, coincidieron en el depósito municipal de los bajos del Ayuntamiento de Bera con ugetistas beratarras y con izquierdistas guipuzcoanos. No fueron enviados, como era lo habitual, a los diversos centros de detención de Pamplona (Prisión Provincial, Fuerte de San Cristóbal y Escolapios) porque los requetés temían que en la capital hubieran podido encontrar valedores.

Los 3 iturendarras detenidos quedaron a expensas de la Comandancia Militar del Bidasoa, radicada hasta la toma de Irún en aquella localidad. El 28 de septiembre de 1936 fueron fusilados en un pinar cercano al puente de Lesaka, pero en término de Etxalar, a 300 metros del kilómetro 72 de la carretera Irun-Pamplona, entre el río Bidasoa y la carretera. El asesinato de estos 3 jeltzales conmocionó a la comarca. Unos años más tarde sus cuerpos serían exhumados y enterrados en el cementerio de Ituren a iniciativa de Bittori Urrotz.

Se aplicó la voluntad de castigo de los requetés del entorno y de la Junta Central Carlista de Guerra de Navarra. Habrían sido objeto de denuncias de los requetés de Ituren, como el párroco Faustino Arbizu y sus sobrinos Leopoldo y Francisco Tena. Los 2 hermanos Tena estuvieron la mayor parte de la guerra en retaguardia. Años más tarde, Leopoldo sería condenado por el Tribunal Supremo por un asunto ciertamente turbio de índole sexual. El destino de los 3 iturendarras quedó sentenciado tras la petición de duro castigo al nacionalismo solicitado por la Junta Central Carlista de Guerra de Navarra el 24 de septiembre a la Junta de Defensa Nacional de Burgos.


Documentos: Noticias de Navarra (Fernando Mikelarena). Y la obra Muertes oscuras. Contrabandistas, redes de evasión y asesinatos políticos en el país del Bidasoa, 1936 de Fernando Mikelarena


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