FRANCISCO CRUZ SALIDO, SOCIALISTA, periodista, deportado a España por la Gestapo, FUSILADO por los franquistas en el cementerio del este de Madrid en 1940

francisco cruz salido word pressFrancisco Cruz Salido nació en Jaén en 1898. Huérfano de padre a los 11 años, a los 15 inició su carrera periodística en el diario Republicano federal “La Lealtad”, fue corresponsal en Jaén de “El Imparcial de Madrid”, redactor jefe de “El Defensor” en 1919, colaborador de “La Lucha” (1922), jefe de redacción de “Claridades” (1923), promotor de “Norte Andaluz” (1924-1926) y director de “Jaén Deportivo”. En 1925 se trasladó a Madrid, donde fue empleado de la Compañía Telefónica hasta 1930. En 1931 ingresó en la AS de Madrid, Acción Socialista, y se afilió a la UGT.

Durante la 2ª República trabajó en numerosos medios: Redactor jefe de “El Socialista”, corresponsal de “Democracia” (Jaén), colaborador fijo de “Avance” (Oviedo), “El Liberal” (periódico bilbaíno de Indalecio Prieto) “La Rambla” (Barcelona), “Sol” y “Luz” (periódico Republicano promovido por Ortega y Gasset en Madrid). Ingreso en 1934 en la Asociación de la Prensa de Madrid. Ese año ingresó en la prisión de Ciudad Real por haber escrito un artículo humorístico sobre el ministro de la Gobernación Diego Martínez Barrio, saliendo en libertad en febrero de 1935. Durante la guerra de España fue secretario de actas de la Comisión Ejecutiva del PSOE desde junio de 1936 hasta que concluyó la guerra.

Con la evacuación del gobierno a Valencia en noviembre de 1936, Prieto le pidió a Julián Zugazagoitia que se fuese también, a lo que se negó, a menos que también obtuviesen salvoconducto sus redactores: Albar y Cruz Salido, a lo que accedió el ministro. Cruz Salido permaneció en Bilbao hasta su toma por las tropas franquistas. Tras la caída del Frente Norte, volvió a la zona central. En julio de 1937 se hizo cargo de la dirección del periódico socialista valenciano “Adelante”, hasta octubre del mismo año, cuando la abandonó como secretario personal de Prieto. Tras el nombramiento en abril de 1938 de Julián Zugazagoitia, como secretario general del Ministerio de Defensa Nacional, Cruz Salido ejerció como ayudante suyo.

En 1939 se exilió a Francia. El embajador franquista de España en Francia, José Félix de Lequerica, informó a la Gestapo de los domicilios de los Republicanos exiliados, por órdenes expresas del ministro franquista de la Gobernación Serrano Suñer. El 10 de Julio de 1940 agentes nazis detuvieron a la familia de Rivas Cherif y a muchos otros Republicanos. En Burdeos fueron detenidos los socialistas Teodomiro Menéndez y Francisco Cruz Salido. El 27 de julio fue detenido en París Julián Zugazagoitia. Igualmente fue detenido el presidente de de Cataluña, Lluís Companys cuando visitaba a su hijo enfermo.

El 31 de julio de 1940 fueron deportados a España y procesados en Consejo de Guerra presidido por el primo de Alfonso XIII, Francisco de Borbón, acusados de delito de rebelión, lo que era absolutamente absurdo y cínico, ya que el consejo de guerra que los juzgaba estaba integrado por generales sublevados el 18 de julio de 1936 contra la República. El defensor de oficio se adhirió a la calificación del fiscal aceptando que los procesados eran autores del delito de auxilio a la rebelión militar. Ésa era la descarada ficción impuesta por el ejército victorioso de Franco.

Todos fueron condenados a muerte. A Cipriano Rivas Cherif, Miguel Salvador y Carreras, Carlos Montilla Escudero y Teodomiro Menéndez Fernández les fue conmutada pero no así a los 2 únicos que eran periodistas, Zugazagoitia y Cruz Salido por su trabajo como redactores. Cruz Salido tenía un estilo periodístico mordaz, publicaba una columna, “Glosa ingenua”, de crítica política con la que consiguió un gran número de enemigos. Había escrito el 30 de julio de 1932 un artículo bajo el título “Psiquiatría militar” que soliviantó a los militares.

Tras pasar por la cárcel de Porlier, Zugazagoitia y Cruz Salido fueron fusilados en el cementerio del Este de Madrid en una saca de 14 víctimas a las 6,25 de la mañana del 9 de noviembre de 1940. Antes de morir, Cruz Salido le expresó a De Rivas Cherif su deseo de ser enterrado en una fosa común: “..no quería que su mujer viviera con la obsesión de un pedazo de tierra en España ante el cual venir a arrodillarse. Zugazagoitia estaba terminando un cuento marinero para su hijo..la última voluntad suya y de su compañero fue que su sangre no sirviera nunca de mínimo pretexto para verter más sangre de españoles..”. Una persona desconocida (que usó el nombre de Sabina Marroquina) encargó y pagó una tumba para Cruz Salido y Zugazagoitia en el cementerio de la Almudena de Madrid. La lápida es de granito en forma de libro abierto, en cuyas páginas aparecen los nombres de los dos periodistas ejecutados.

Es necesario recordar estos hechos históricos para conocimiento de las nuevas generaciones y también para ilustración de las generaciones maduras, ya que, durante 80 años, estos fusilamientos han sido sistemáticamente silenciados y los nombres de los defensores de la República no eran pronunciados públicamente más que para denigrarlos.


Documentos: Quienes eran. El País (Félix Santos, Diego Barcala: Imagen). Fundación Pablo Iglesias. Wikipedia. De ahora en adelante


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