En las FOSAS de las comarcas del barranco de la Bartolina (Zaragoza) yacen mas de 2.000 REPUBLICANOS FUSILADOS por los franquistas

barranco bartolina word pressEl Barranco de la Bartolina se sitúa en el kilométro 233,1, entre Terrer y Calatayud, (Zaragoza). Allí los franquistas fusilaron y posteriormente arrojaron a fosas comunes a cientos de Republicanos de diversos pueblos de la comarca de Calatayud (Ateca, Torrijo de la Cañada, Villarroya de la Sierra, Villalengua, Aniñón..). Es difícil una cuantificación exacta, faltan partidas de defunción, las que constan son incompletas, poco veraces, y faltan registros de enterramientos en las localidades afectadas. Pero a partir de los muchos testimonios recogidos de las barbaries que allí se produjeron, un primer cálculo hablaría de más de 800 víctimas.

Sin embargo, aunque los fusilamientos se produjeron en la mayor parte de los casos en este barranco, que se convirtió en el “cementerio” con más actividad, hay fosas pequeñas diseminadas a lo largo de toda la comarca. El conjunto se trataría de una de las mayores fosas de todo el país, con cientos de muertos en distintos lugares. Santiago Carcas, de la Asociación por la Recuperación e Investigación Contra el Olvido (ARICO), explica que la cantidad total de cuerpos ascendería a 2.700.

El terror se fue instalando en los pueblos de la comarca de Calatayud. A diario desaparecían familiares y amigos para nunca volver. Como las cárceles estaban tan llenas, los fascistas asesinaban Republicanos en cunetas o en las mismas fosas comunes, como las del barranco de la Bartolina. Aunque está en medio de la nada llegaron a instalar tendido eléctrico para seguir fusilando con luz por la noche. Durante años muchas familias de Calatayud vivieron de vender el plomo de las balas de los fusilamientos, una medida de la cantidad de balas que había en la Bartolina. Por la noche se veían fosforescencias, fuegos fatuos del fósforo de los numerosos osarios de las fosas. Con las riadas muchos huesos salieron a la luz, había animales que los cogían, las personas los metían en bolsitas. Allí siguen enterradas las víctimas del franquismo.

En el tramo final del barranco se produjeron la mayoría de fusilamientos y enterramientos. Modificaciones naturales y humanas en este maldito lugar han destrozado muchos restos. En 1999, gobernando allí el PP, se excavó la fosa principal para obras del vertedero municipal de Calatayud, ubicado en el mismo barranco. Se arrancaron miles de metros cúbicos de tierra mezclada con los restos óseos extraídos de la fosa principal, formando parte en la actualidad del sellado del vertedero. Aún se encuentran casquillos de bala, restos óseos desprendidos de las paredes del vertedero. La recuperación de los asesinados en el barranco de La Bartolina resulta prácticamente imposible.

A Lucas Calahorra y a Jerónimo Iglesias, de Torrijos de la Cañada (Zaragoza), abuelos de Ana Calahorra y Fermina Iglesias, los asesinaron en diferentes fechas en 1936. Lucas era vicesecretario de UGT, se lo llevaron junto a otras 3 personas. Torturado, golpeado, le negaron el agua, en la cárcel de Calatayud siguieron las torturas, apaleado, estuvo tirado en el suelo un mes. Una mañana se lo llevaron a un barranco, pudo ser la Bartolina, o Cetina. Jerónimo era vocal de UGT, debe estar enterrado también allí. Una noche lo sacaron de la cama, enfermo, descalzo, delante de su mujer e hijos. Acusado de apoyar la legalidad republicana, había denunciado una compra ilegitima de tierras del pueblo por los caciques.

Manuel Lapeña Altabás, veterinario y dirigente de la CNT, fue fusilado por los fascistas en agosto de 1936 en la Bartolina y enterrado allí mismo. Su hermano Antonio, herrero de Villarroya de la Sierra, se escondió tras la detención de su hermano Manuel. Cuando se entregó a los rebeldes fue fusilado en la tapia del cementerio bilbilitano en octubre de 1936. Fue un exterminio, un genocidio, tenían ganas de que no quedase rastro de los ideales democráticos, y que no quedase nadie vivo para defenderlos. Años después los franquistas exhumaron a Manuel y Antonio Lapeña del barranco de la Bartolina y los trasladaron al valle de los caídos, en Cuelgamuros, El Escorial.

Los diferentes gobiernos de la democracia española nunca se tomaron en serio la tarea de buscar y reparar la memoria de las víctimas que yacen en cunetas y fosas comunes. Los restos de los verdaderos demócratas, los que lucharon por ella hace decenas de años, siguen olvidados, enterrados, sus restos aún sin identificar, sin la necesaria justicia y reparación. Ana Calahorra ha escrito en la web de la Memoria Histórica de Cataluña: ‘Las familias los estamos buscando, necesitamos ayuda. Sin rencores, ni odios, tampoco venganza. Sólo por justicia, los buscamos sólo por amor’.


Documentos: Intervíu (Ana María Pascual). Memoria Repressió franquista. Guerra civil y memoria (Dimas Vaquero). Público (Javier Coria). Fusilados de Torrellas (Daalla)


Viva la República Española. Por el reconocimiento de los Soldados Republicanos Españoles, que sufrieron ejecuciones y exterminio tras su heroico combate contra el franquismo. En Europa se les honra por su lucha contra el nazismo, pero en España siguen olvidados, FIRMA Y COMPARTE AQUÍ 

Anuncios