ANTONIO ROMERO JIMÉNEZ, ALCALDE de Puente Genil, conservador, CAPITÁN honorario de la legión, ASESINADO por los franquistas por su fidelidad a la REPÚBLICA

Antonio Romero Jiménez word pressAntonio Romero Jiménez nació en Puente-Genil (Córdoba) en 1875, en el seno de una familia acomodada. Realizó la carrera militar en las guerras de África, llegando a capitán honorario de la legión. Fue uno de los grandes alcaldes de Puente Genil a lo largo del siglo XX. Desde muy joven, imbuido de claras ideas socialistas, apareció comprometido en una lucha activa a favor de los más desfavorecidos, basándose en un socialismo moderado pero firme, alejado de las agresiones políticas, verbales e incluso físicas. Fue defensor de los intereses de los más débiles, al tiempo que gozaba de la consideración de industriales y propietarios.

En 1905 fue teniente de alcalde, y en 1920 fue elegido alcalde de la villa, convirtiéndose en uno de los alcaldes más populares y considerados de España. Renunció en público y en privado a conseguir cargos de más importancia, renunció a la política con minúsculas de partidos, a artimañas, consagrándose las 24 horas del día a procurar el bienestar y el desarrollo de sus vecinos. Consagrado a las labores de mejora de su pueblo, declaró que el mejor pago que recibía era el afecto y consideración de los pontanenses.

Hombre laborioso y modesto, puso en marcha el abastecimiento de aguas a la población, reforma del acerado, pavimentación de calles, construcción del Paseo del Romeral, construcción de un mercado de abastos, aumento de la guardia municipal, mejora de sus salarios, consiguió mantener el pan a bajo precio, instaló una nueva sala de operaciones en el Hospital, participaba activamente en la vida artística del pueblo, introdujo mejoras en la Escuela de Artes y Oficios y trabajó por la mejora de la formación y fomento de la cultura.

Ayudó a la higienización de la ciudad mediante nuevas conducciones de aguas estableciendo nuevas fuentes y abrevaderos. Elaboró ordenanzas municipales que repartió entre sus vecinos, con medidas sobre la seguridad y la comodidad, el embellecimiento, aseo, con especial incidencia en la higiene y sanidad públicas. Prohibió el tránsito de perros sin bozal por las calles, caminos y vías públicas, e insistió en la limpieza de las alpechineras .

Tras el desastre de Annual, la derrota sufrida por las tropas españolas ante los rifeños en julio de 1921, en diciembre de ese año Romero organizó un viaje a Melilla para saludar y animar a los vecinos de Puente Genil destinados allí. En 1922 fue reelegido alcalde por mayoría absoluta. Consiguió una nueva bajada del pan, abrió una fuente abrevadero con dos caños, y construyó la “Carretera de Las Pitas”. A raíz del Golpe de Estado de Primo de Rivera, Romero dejó la alcaldía en 1923. Fue representante de la logia masónica 18 de Brumario nº 21 de Puente Genil en las asambleas de la Gran Logia Regional del Mediodía en 1925, 1926 y 1928.

En 1930 volvió a tomar posesión de la Alcaldía, le tocó gobernar en una época de pobreza en todo el país y dedicó todo su trabajo y esfuerzo en paliar la necesidad de la población. Dejó la alcaldía con la proclamación de la 2ª República en 1931. Fueron reconocidos sus méritos por haber hecho cumplir el respeto a la autoridad y facilitar el suministro de medicamentos a enfermos pobres. En 1933 fue nombrado presidente del del Comité de Puente Genil del Partido Republicano Progresista, de Niceto Alcalá Zamora. En 1936 volvió a la presidencia de la Corporación municipal presentándose por el partido socialista.

Tras el golpe militar del 18 de julio, Antonio Romero Jiménez, partió de Puente-Genil y al finalizar la guerra regresó. Sin embargo fue arrestado por masón, en los calabozos de la calle Ancha compartió celda con su amigo Lorenzo Quintero. Romero fue sometido a Consejo de Guerra y tras ser condenado a muerte por el delito de permanecer fiel a la República solicitó ser fusilado por su condición militar, pero la petición le fue denegada. Antonio Romero Jiménez, alcalde querido de su pueblo, capitán honorario de la Legión, amigo de Queipo de Llano, Millán Astray, y el propio Franco, fue ejecutado mediante garrote vil delante de sus vecinos, en el paseo de la Victoria de Puente Genil el 24 de octubre de 1939, con una entereza que llamó la atención. Sus antiguos amigos le aplicaron el castigo más duro convirtiéndolo en víctima ejemplarizante: Fue la única víctima que murió por garrote en la provincia de Córdoba.


Documentos: Pontanos Ilustres (Javier Villafranca Muñoz ). Proyecto Conocimiento


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