AURELIO RAMOS ACOSTA, REPUBLICANO, eminente médico malagueño al servicio de las clases populares, ASESINADO por fusileros franquistas en Málaga en 1937

Aurelio Ramos Acosta word pressAurelio Ramos Acosta nació en Cómpeta en 1893. Su padre era comerciante, conservador. Estudió bachillerato en Málaga, y medicina en Madrid y Santiago de Compostela licenciándose en 1917; obtuvo el doctorado con sobresaliente en 1922. Casado con Elvira, tuvo 2 hijas, María Victoria y Aurelia. Ejercició profesionalmente en Madrid como otorrinolaringólogo en la Asociación Médico-Quirúrgica Española, y en 1921 fue nombrado jefe de la Clínica de Otorrinolaringología de la Asociación Ferroviaria Médico-Farmacéutica. Estuvo 6 meses en Londres en 1922, donde recibió una mención especial del University College por sus investigaciones del aparato auditivo.

Fue Director de Laringología del Dispensario Antituberculoso de Málaga (1923), Médico de la Beneficencia Municipal (1924-1933 y 1935-1937), Director de la Revista Médica de Málaga (1924), Director General de Hospitales de Málaga (1936), Subinspector General de los Servicios Sanitarios de Málaga y Provincia (1936-1937), y Director del Hospital Civil Provincial (1936-1937). Las clases acomodadas malagueñas le boicotearon sistemáticamente. Durante su estancia en Madrid, comprometido con la medicina pública, fue congresista, ponente y escritor en el ateneo. En Málaga activó y fue Presidente del Ateneo de Ciencias Médicas del Colegio de Médicos (1924) y su bibliotecario (1928), creando conciencia democrática en un sector de los profesionales médicos.

Defendió la salud como un derecho fundamental del hombre, denunció la dramática situación sanitaria de las clases populares; sus profundas convicciones democráticas le llevaron a criticar, con otros 30 médicos más, el carácter autocrático de la gestión de la directiva del Colegio Médico. Abogó por una potente sanidad pública mediante servicios sanitarios municipales según el eficiente modelo de la Unión Soviética, para reducir la exagerada mortalidad de la población, proponiendo la creación de un Hospital Municipal y un nuevo sistema de ingreso y ascenso del personal. En 1932 denunció la escasa aportación española a la investigación clínica y al progreso científico, instando a la incorporación a los avances europeos.

Perteneció a la Agrupación de Médicos Liberales, a la directiva de la Sociedad de Amigos del País, y se comprometió políticamente con el Partido Republicano Radical-Socialista en 1929, especialmente en su organización en Málaga donde fue Secretario General, desarrollando una intensa actividad política. El 14 de Abril de 1931 Aurelio Ramos y Baeza Medina izaron la bandera Tricolor Republicana en la Administración de Correos y Telégrafos, y al frente de los concejales Republicanos colocaron la bandera en el balcón principal del Ayuntamiento de Málaga, comunicando al pueblo la buena nueva. Obtuvo acta de diputado a las Cortes Generales en 1933, donde pretendió la eliminación de las escuelas insalubres en Málaga, creando nuevas escuelas para reducir o extinguir el analfabetismo de miles de niños sin escolarizar, y la acometida de obras para paliar el paro obrero. El gobierno reaccionario del bienio negro frustró por completo su deseo.

Fracasado el golpe militar del 18 de julio en Málaga, en agosto organizó muy eficazmente todo el sistema hospitalario público malagueño, creando el Hospital Central de Evacuación Miramar, antiguo hotel con 300 camas, centralizando los servicios médico-quirúrgicos de la capital y los diversos hospitales provisionales de sangre, y descongestionando el Hospital Noble y el Civil para la atención de heridos en los frentes y bombardeos. Instaló laboratorios de análisis y de Rayos X, montó una biblioteca, impartió cursillos para enfermeras y reorganizó la Beneficencia Municipal. Para atender a la gran cantidad de enfermos, por el hacinamiento y la extensión de enfermedades infecto-contagiosas en los centros de acogida a refugiados, trasladó las camas del Hospital Noble al antiguo hotel Regina. En octubre pasó a dirigir el Hospital Civil Provincial, así como la Sub-Inspección General de los Servicios Sanitarios, controlando toda la atención hospitalaria malagueña hasta la ocupación de Málaga. Ramos Acosta también presidió la Comisión de Defensa Antiaérea con su primo el ginecólogo Heliodoro Ramos Ramos.

El 8 de febrero de 1937, con las tropas franquistas a las puertas de la ciudad, Aurelio Ramos Acosta, tras poner a salvo a su familia, permaneció en el Hospital dirigiendo la evacuación de los heridos. Él mismo no emprendió huida hasta que no acabó toda su labor, e hizo el camino a pie con la “Desbandá” al ocupar otros su coche oficial. Alcanzó la localidad costera de Maro y ante la imposibilidad de continuar se entregó a los falangistas en Nerja. Fue encarcelado en la Prisión Provincial donde estuvo 3 días incomunicado para después pasar a atender a los presos hacinados. Su consulta fue saqueada y ocupada por un colega suyo.

En Consejo de Guerra algunos de sus compañeros médicos le acusaron con saña, sin embargo el Dr. Gálvez Ginachero reconoció que se limitó a servicios exclusivamente médicos, y su trato fue exquisito con todo el personal. Numerosos médicos y personal sanitario afectos al franquismo reconocieron que el Hospital Civil bajo su mando fue un lugar de refugio de médicos, empleados del mismo y familiares considerados personas de derechas que allí se encontraban protegidas. A pesar de todo esto el tribunal le condenó a muerte por rebelión militar, Ramos Acosta se negó a firmar la sentencia. Las argumentaciones para justificar su ejecución en la farsa de juicio que se le formó derivaban de su gran significación política y social en la Málaga Republicana. El 9 de Mayo de 1937 fue ejecutado, junto a su primo Heliodoro Ramos, en las tapias del cementerio de San Rafael.


Original en Generaciones de Plata, por Encarnación Barranquero Texeira


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