FRANCISCO PANDO RIVERO y su hijo EMILIO PANDO FERNÁNDEZ, REPUBLICANOS, fusilados por los franquistas en Gijón en 1938

Francisco y Emilio Pando word pressFrancisco Pando Rivero, natural de Villaviciosa, Oviedo, vecino de Colunga, hijo de Adolfo y María, 50 años, casado, médico desde 1912. Ejerció en Mendavia (Navarra) en 1916-17, donde nació su hijo Emilio. Fue médico titular de Colunga hasta 1936. Desde ese año ejerció como director de los hospitales de infecciosos y de sangre que organizaron en Covadonga. Francisco Pando fue después Jefe de Sanidad en la zona de Mieres y director del hospital número 42 de Gijón. Francisco pertenecía a Izquierda Republicana. Fue capitán en el Tribunal Médico de un Cuerpo de Ejército. Francisco Pando fue fiel a sus ideas Republicanas y a sus amigos.

Rechazó y condenó los actos violentos que presenció en aquella triste guerra”, su profesión y sus ideas siempre estuvieron al servicio de su partido, de sus convecinos colungueses, de los enfermos, refugiados y heridos de guerra. Francisco fue apresado el 20 de octubre de 1937, cuando pretendía marchar hacia Francia a bordo del buque Montseny en uno de los barcos que zarparon de Gijón. Iba acompañado de 2 de sus hijos, Antonio y Adolfo de 16 y 14 años. El primero es el padre de las hermanas Pando Bonet. El hijo de Francisco, Emilio Pando Fernández fue capturado después; había nacido en Mendavia, era estudiante, soltero. Ambos, padre e hiijo, fueron fusilados en Gijón el 5 de enero de 1938 tras un Consejo de Guerra. Sus restos fueron enterrados en la fosa común del cementerio gijonés del Sucu  . Sus nombres figuran entre los 1.934 incluidos en el monumento allí instalado.

Muchos años después han sido los nietos los que han sacado recuperado la memoria de sus mayores. Así lo han hecho las hermanas Pilar, Ana María, y María José Pando Bonet. Tras más de un año de investigación, de recopilar información y documentación en multitud de lugares y archivos, han conseguido honrar la memoria de su abuelo paterno, Francisco Pando Rivero, y de su tío, Emilio Pando Fernández.

Amparadas por la ley de Memoria Histórica, han conseguido recientemente que el Estado, en un documento firmado por el Ministro de Justicia, Francisco Caamaño, emita sendas declaraciones de reparación y reconocimiento personal para sus 2 familiares. Justicia reconoce que tanto Francisco Pando Rivero, de 50 años, natural de Villaviciosa y médico titular del Ayuntamiento de Colunga, como su hijo Emilio, estudiante, y que tenía 21 años, sufrieron “persecución y violencia por razones políticas e ideológicas”. Además de calificar de injustas sus sentencias de muerte, Justicia advierte que las dos fueron dictadas por el “ilegítimo” Consejo de Guerra Permanente celebrado en Gijón el 14 de diciembre de 1937.

Las hermanas Pando explican: “Hoy la queremos hacer pública, al igual que se ha hecho con otros represaliados famosos, porque creemos que es justo que todos tengan el mismo derecho”. Aseguran que su objetivo, al escribir esta historia, “no ha sido ni el de remover el pasado, ni el revanchismo, ni el afán de arremeter contra nadie, sino que sus hijos, nietos, bisnietos y demás generaciones aprendan que la intolerancia, el fanatismo y las guerras sólo conllevan desgracias”.


Fuentes: Memoria y República, (La voz de Asturias: Javier G. Caso). Parque de la memoria (p= 553, 539). Imagen: ARICO (Daniel Mora)


En MEMORIA de las mujeres y hombres del Ejército de la REPÚBLICA Española

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