La FOSA Pico Reja

fosa pico reja word pressSevilla es la 2ª gran capital del país en exhumar sus fosas comunes del franquismo, tras Málaga que sacó de la tierra a 2.840 víctimas. Junta de Andalucía, Diputación Provincial y Ayuntamiento sevillano han acordado un proyecto conjunto para intervenir las fosas franquistas. La primera excavación será en la fosa de Pico Reja, muy representativa de los crímenes franquistas, y una de las más numerosas en víctimas. Fue la 1ª fosa común que se abrió en el cementerio de San Fernando de Sevilla; desde el 18 de julio al 6 de agosto de 1936 los golpistas la colmataron con mas de mil cuerpos. La barbarie estaba servida.

Las pistas evidentes sobre el genocidio cometido en Sevilla se multiplican. Los trabajos de investigación de esta fosa han arrojado evidencias sorprendentes. Su dimensión es 4 veces mayor de lo previsto, supera los 700 metros cuadrados. Las estimaciones sobre la 2ª fosa, la del Monumento son aún más estremecedoras con 2.400 cuerpos. En todo el recinto del cementerio hay 8 fosas (Disidentes, Pozo Nuevo, Pico Reja, Monumento, Antigua, Rotonda, 1ª ampliación y 2ª ampliación), donde se esconden los restos de cerca de 4.000 represaliados. Las ampliaciones se hicieron a finales de los años 50, aún estaban necesitados de fosas, seguían asesinando.

A los 3.529 cuerpos arrojados a las fosas, ejecutados en aplicación del Bando de Guerra por sentencias de tribunales militares, José Díaz Arriaza en su libro ‘Ni localizados ni olvidados’ apunta que hay que añadir 43 cuerpos enterrados en distintas sepulturas individuales o familiares, y 14 ejecutados en la prisión provincial, inhumadas en sepulturas de 3ª clase, en total no menos de 3.586 hombres y mujeres identificados, asesinados por los golpistas entre 1936 y 1955, y enterrados en las fosas sevillanas. Además, los no identificados y los desaparecidos pero allí enterrados.

En Sevilla el golpe militar se inició partir la tarde del 18 de julio de 1936, el general Queipo de Llano, inspector general de Carabineros se rebeló con unos 4.000 soldados. Queipo, el “genocida” y “criminal de guerra”, como le definen Paul Preston y Francisco Espinosa, ansioso de barbarie dirigió las tácticas terroristas de los rebeldes, animando tras el golpe de Estado del 36 a la matanza de izquierdistas y a la violación de mujeres.

Los sublevados fusilaban o mataban allí mismo a todo el que se suponía resistente. Un alto número de representantes sindicales, gran parte de la corporación municipal de 1936, políticos, intelectuales, destacadas personalidades, así como muchas personas anónimas de la Sevilla Republicana fueron masacrados durante las primeras horas del mismo 18 de julio. La miseria moral de los golpistas arrojó a la zanja de Pico Reja los cuerpos de esta multitud de mujeres y hombres, exterminados los primeros días del golpe. En los meses siguientes asesinaron a cerca de 6.000 personas.

En Pico Reja se ubican los restos de Blas Infante, padre de la patria andaluza, los mineros de Riotinto acribillados en una emboscada en Camas cuando acudieron ante el auxilio de los vecinos de la Sevilla Roja, los concejales del último ayuntamiento democrático antes del estallido de la guerra, diputados y alcaldes de localidades de la provincia que se hallaban el fatídico sábado 18 de julio de 1936 en Sevilla, los obreros que defendieron el edificio de Telefónica en la plaza Nueva aquel mismo 18 de julio, muchos anarcosindicalistas, y cientos de inocentes sevillanos que habían cometido el delito de ser Republicanos. Entre los masacrados ilustres se hallarían los restos del alcalde Horacio Hermoso (Izquierda Republicana) regidor de Sevilla el 18 de julio de 1936, de su predecesor José González Fernández de la Bandera (Republicano Radical), del maestro racionalista José Sánchez Rosa, y del diputado Manuel Barrios Jiménez, del PSOE.

Mercedes Luna López es una de aquellos cientos de mujeres sin identificación política arrojadas tras su asesinato en Pico Reja mujeres. Ama de casa de 51 años, cordobesa, residía en Morón de la Frontera; fue detenida en el cine Jáuregui, desde la cárcel la llevaron muerta a la fosa. No se inscribió su muerte en el registro.

Rafaela Dorado Ayala trabajaba con su familia en el cortijo de Arenales (Sevilla), propiedad del Conde de la Maza. Cuando supo que su marido estaba preso en Morón de la Frontera marchó con su hija mayor a buscarlo. Las llevaron ante el cadáver en el sitio de su asesinato. Comenzaron a llorar, gritar e insultar a los asesinos y las acribillaron allí mismo. Más tarde mataron a 2 de sus hijos varones. Los sublevados decomisaron todas sus pertenencias, cosecha, aperos, yuntas, caballerías, ganado, su casa, su finca. Posiblemente sus cuerpos se encuentren en la fosa de Pico Reja.

Ramón Sánchez de 19 años estaba afiliado a las juventudes comunistas. Fue acribillado en Julio en el parque de María Luisa por un grupo de falangistas, dejaron el cuerpo allí varios días para sembrar el pánico, Su cadáver está posiblemente en la fosa de Pico Reja. “A mi tío Antonio que era mayor lo llevaron a prisión” cuenta Ana Sánchez, sobrina de ambos. Antonio fue asesinado en 1937 en las tapias del cementerio.

Josefa Amado y su hermana Carmen guardan la memoria de aquella madrugada del verano de 1936 en que varios guardias civiles se llevaron a su padre, quien ya nunca más volvió. “Los que nos dicen, déjenlo estar, ¿por qué lo dicen?” La cuneta, el limbo, el olvido, la ausencia. Muros en el cementerio contra los que golpeaban los cuerpos muertos una vez fusilados, después arrojados a Pico Reja. En Sevilla, años de orfandad, miedo, dolor, soledad, silencio.

Mas de 80 años después, pasados ya varios gobiernos “democráticos”, algunos herederos del 78 empiezan tímidamente a mover algo tras incansables requerimientos de las asociaciones memorialistas. Son los que defienden o permiten los símbolos franquistas y que se insulte a las víctimas y a sus familiares, los que incumplen la Ley de Memoria Histórica, los que insisten en el “olvido” y en “no abrir viejas heridas”,  los que no reconocen la ilegalidad fundamental del franquismo. Los que se llenan la boca invocando la “ley” y reclamándose “constitucionalistas”.


Documentos: Público (María Serrano, Raúl Bocanegra). El correo web (Francisco Veiga, Mario Daza). InfoLibre (Ángel Munárriz). Cadena Ser (Mari Cruz Barroso). Todos los nombres (María Serrano). Eldiario.es (Juan Miguel Baquero). Radio Recuperando Memoria (Ani García Pérez). imagen (El Mundo)


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