Las MASACRES franquistas de REPUBLICANOS en Huesca en 1936. Parte 2, LA MATANZA

Saca Huesca 2 word pressProcede de la parte 1ª:  LAS MASACRES DE REPUBLICANOS EN HUESCA, perpetradas por criminales franquistas en 1936. Parte 1 Preparación de los ASESINATOS

La comandancia entregó a 95 Republicanos presos a grupos de oscenses, que los maniataron en camiones. No se especificó ningún cargo de delito sobre ellos, no fueron juzgados por tribunal alguno, simplemente 95 ó 96 personas fueron linchadas por auténticos carniceros, con la complicidad de los militares y la Iglesia local. Algunas damas de la buena sociedad increpaban con saña a las mujeres que iban camino de la muerte, desde sus balcones señoriales.

Los camiones con presos salieron de la cárcel a media mañana y solo a última hora de la tarde cesó el cortejo de muerte. Cuerdas o alambres servían para sujetar por las muñecas, de dos en dos, a los reos que descargaban de los camiones a culatazos y patadas. Los enterradores no daban abasto en medio de aquella orgía de sangre. La matanza tuvo lugar en Las Mártires, en las afueras de Huesca. Entre los hombres que volvían de la matanza, uno alto y corpulento con “mono” de trabajo manchado de sangre, se ufanaba muy excitado a gritos de haber matado a varias personas “sin malgastar balas”, con una especie de gran cuchillo que portaba, utilizando artes y técnicas propias de su oficio de matarife. Los muros quedaron literalmente acribillados a balazos. Al pie de la pared, la tierra, amasada con sangre, tenía un color parduzco. La cal aparecía salpicada de cabellos y de sesos humanos. Dentro del cementerio, unas inacabables fosas comunes daban testimonio de lo implacable de la represión fascista. A unos 200 metros del camposanto, semioculto en un cañaveral, el cadáver de un obrero que al sentirse alcanzado por las balas había echado a correr para desangrarse bajo las estrellas con las manos atadas. El empleado de banca Emilio Coiduras Ascaso logró zafarse de las ataduras y corrió por el cementerio tratando de salvar la vida. “Emilia, Emilia –gritaba impotente nombrando a su mujer-, por favor, perdóname…”, fue abatido por los implacables perseguidores.

Muchos de los asesinados en Huesca en esas fechas, sobre todo en la saca del 23 de Agosto, aparecen en el siguiente listado, el número exacto oscila entre 96-100:

– Algunos procedentes de Almudévar que vinieron a Huesca a defender la legalidad del Gobierno republicano fueron: Máximo Atarés Tolosana, José Azorín Ferriz, Macario Gil Alastruey, José Laliena Lasierra, Francisco Martínez Dena, Desiderio Maurel Puyol, Alberto Pueyo Peleato, Faustino Pueyo Peleato, José Sansan Viu, Pedro Sanz Ciprián, Pedro Sanz Peral, José Sarasa Juan, Inocencio Tolosana Alayeto, Severiano Alvárez Saavedra y Francisco Ciprés López.
Luis Aineto Bimbela Sacristán, miembro de CNT.
José Allué Martínez, natural de Coscullano de 36 años y casado. Era jornalero, cenetista, de su calle fueron fusiladas 4 personas, los hermanos anarquistas Bonet Oberé y Facundo Chías, guardia municipal fusilado en diciembre.
José Arnal Mur de Angüés, 26 años, miembro de la CNT detenido el 24 de julio, soltero y labrador. En Angüés fueron detenidas y asesinadas un gran número de personas tomadas como rehenes por la Guardia Civil del puesto.
Ramón Arriaga Arnal, de Huesca, contable en Tormos, 35 años, casado, culto. Intentó huir a Ayerbe donde lo cogió la Guardia Civil.
Clemente Asún Bergés, republicano de los de toda la vida, de Izquierda Republicana.
Antonio Bajén Blanch de Monzón, albañil. Casado con un hijo, tenía 30 años cuando fue linchado.
Rafaela y Victoria Barrabés Asún, hermanas de 21 y 20 años respectivamente, de las Juventudes Libertarias, hicieron frente a los militares el 19 de julio. Sus 3 hermanos, José, Faustino y Juan Manuel también eran cenetistas.
Eduardo Batalla González, oscense de Izquierda Republicana, abogado empleado en la Diputación, casado y asesinado con 38 años por masón.
María Sacramento Bernués Estallo, casada con Julián Grimal, ambos de la CNT. El 8 de agosto fueron a su casa preguntando a por su marido que pudo evadirse; atraparon a Sacramento, que con 43 años, 3 hijos pequeños, embarazada, fue cargada en el camión para ser linchada.
Lorenzo Bescós Santalucía. Militaba en Izquierda Republicana, concejal y gestor en la Diputación. Acusado de masón, al igual que su hermano Roque.
José Blanch Pujadó. Natural de La Llaneça (Barcelona), 30 años, casado con hijos, regentaba el comercio La Reina de las Medias. Del camión al linchamiento.
Adrián Boned Ulled de Huesca, comerciante de 38 años y soltero. Militante de Izquierda Republicana o del PSOE, antiguo concejal.
José María Borao Belenguer, 21 años, empleado de banca, socialista, detenido el 19 de julio por oponer resistencia a los golpistas. La federación altoaragonesa del PSOE jamás ha tenido ningún reconocimiento para este y otros socialistas linchados por defender la legalidad.
Gabriel Buendía Barea, jornalero de Andújar, 26 años. Había ingresado en la cárcel 2 días antes, probablemente por estar afiliado a algún sindicato de izquierdas.
José Cajal Jalle, panadero de Larrés. Debía de ser de CNT. Detenido con Saturnino Villacampa.
Alejandro Calvo Campo, de Huesca, casado, 3 hijos, alumno de Ramón Acín, lo lincharon con 39 años.
Modesto Casasín Mavilla, albañil de Angüés, 46 años, casado, de CNT.
Francisco Castán del Val, cenetista de Gurrea. Vino a Huesca desde su pueblo para defender el Gobierno legítimo.
Mariano Catalina Mata, 27 años, herrero, detenido por enfrentarse al golpe el 19 de julio.
Emilio Coiduras Ascaso de Ayerbe, 27 años. Vocal del PSOE, presidente del Comité de Banca.
Desiderio Conte Guiral, jornalero nacido en Liesa de 32 años.
Carlos Elías Hernández, pintor madrileño casado.
Martín Escar Belenguer, cenetista, ejecutado el día 22 o 23, con 23 años.
Francisco Escario Allué, alguacil de Lascasas, natural de Fañanás. Tenía 32 años y 4 hijos.
José Espuis Buisán. Carpintero, cenetista oscense de 28 años.
Valeriano Estaún Ramón. Maestro.
Eduardo Estrada Acedos, madrileño, casado, con 2 hijos. 42 años.
Antonio Ferrer Escartín, 36 años, con mujer y 3 hijos, trabajaba en la zapatería La Verdad, actual pastelería Ortíz.
Antonio Forcada Visús, de Loarre. Empleado de banca, secretario de la Agrupación Local del PSOE de Huesca. Tenía 30 años.
Eugenia Funes Tornes, regentaba una frutería, detenida y ejecutada por orden de un industrial falangista, Tenía 34 años y un hijo.
Jesús Gascón de Gotor. Zaragozano, farmacéutico, de Izquierda Republicana colaboraba en el Diario Pueblo. Asesinado el 23 de julio, tenía 39 años.
Alonso Gaspar Soler, de Izquierda Republicana y acusado de masón. Era comandante médico retirado.
Ángel Gavín Pradel. Natural de Alcubierre, 45 años, del PSOE. Abogado laboralista. Acusado de masón. Casado con un hijo.
José María Gracia Bretos, de Bentué de Rasal, ejercía el magisterio e Huesca. Casado con 2 hijos y 46 años.
José María Gracia Cabellud, de Siétamo, 17 años. Sus hermanos Ángeles, Emilia y Benito fueron también detenidos.
Gregorio Gracia Lanuza de Igriés, carnicero, casado, 55 años.
Cándido Iguacel Campo, de Jaca, barbero. Tenía 20 años, apresado el 20 de julio por oponerse al golpe militar.
Manuel Jal Viñola, de Huesca, albañil de 36 años.
Carlos Jos Fontana, panadero en Ayerbe, 29 años, mujer y 2 hijos.
Manuel Lalana Vicente, de La Granja de Almudévar, tenía mujer, 2 hijos y 29 años.
Jesús Lamela Bolea, mecánico de 21 años.
Santiago Lanao Sanvicente, pintor.
Mariano Laplaceta Carrera, de Almudévar, carretero. Lo mataron con 25 años y a su hermana Rosario una semana después, con apenas 19.
Máximo Larripa Bardají de Valfarta. Con otros obreros del pantano de Tormos fue a Huesca a defender la legalidad por lo que fue detenido y ejecutado con 22 años.
Gaspar Larroche Salillas, pintor de 24 años.
Manuel Lasierra, vino desde Alcalá de Gurrea para oponerse a los militares.
Jesús Latorre Clavería.
Alejandro Luzán Biarge, cartero de Grañén, casado con un hijo y 32 años.
Juan Llidó Pitarch de Artana (Castellón). Juez de instrucción en Huesca. Muchas de sus sentencias contra obreros anarquistas llevan su firma. Al final todos fue fusilado junto a muchos de ellos. Los fascistas sabían que no tenía ninguna militancia.
Francisca Mallén Pardo nacida en Loarre, arrestada por auxilio a la rebelión. Tenía 23 años, su hermana Isidra de 18 años había sido detenida una semana antes.
Guillermo Marzal Gómez, hospiciano, hojalatero, sindicalista, acusados de auxiliar a la aviación republicana.
Augusto Miñón Alonso de Bentretea (Burgos), soltero, 37 años, vendedor. Estaría vinculado a algún grupo de acción anarquista.
Pío Monclús Lafarga de 40 años, cenetista, bracero.
Concha Monrás Casas, casada con Ramón Acín. Los falangistas la torturaron obligando a Ramón a entregarse, siendo inmediatamente fusilado.
Santiago Muñoz Nogués, de Ansó, tipógrafo, de la CNT.
Francisco Obis Lisa, de Estadilla. Muerto con 33 años acusado de tenencia de armas.
Pablo Ordás Tafalla. Tenía 25 años, vivía con su hermana casada y con 2 hijos. Jornalero detenido por defender la legalidad en la calle.
Jesús Otal Viela, de Bolea, tenía 22 años, era panadero, de la CNT,
Jesús Pallarés Ferrer, casado, 29 años, detenido por oponerse al golpe militar.
José Pascual Labarta. Jornalero de Alcalá de Gurrea, cenetista activo.
Adolfo Pastor Santamaría. Ingeniero de Caminos de Alcoy. Tenía 36 años casado.
Antonio del Pueyo Navarro, de Unión Republicana, con mujer e hijo, abogado, 37 años, masón, presidente de la Diputación con el gobierno de Portela Valladares.
Francisco Puig Capdevila, de Zaragoza. Con mujer y 2 hijos, oficial de hacienda. Tesorero del PSOE y secretario de las Juventudes Socialistas.
Carlos Raimúndez Marco, de Ayerbe. Ferroviario de 29 años.
Francisco Ramón Doz, de Huerto, jornalero, cenetista, viudo sin hijos, 58 años.
Andrés Rivas Ferrer. Sastre oscense de 48 años.
Saturnino Rodellar García, de Grañén, detenido por una columna militar de Huesca. Labrador de 28 años.
Isaac Royo Alfonso, ingeniero turolense de 33 años, podría haber hecho frente a la rebelión.
José Ruiz Galán natural de Aldeanueva de Ebro, Inspector de Primera Enseñanza, 32 años, casado, miembro del Triángulo Joaquín Costa con el sobrenombre de Libertad.
Antonio Sanagustín Sanagustín, hospiciano de la Puebla de Castro, obrero de 39 años.
Jerónimo Sánchez Cama. De Estada, funcionario de Correos, del PSOE. Tenía mujer y un hijo. 33 años.
Jerónimo Sanz Arbona, de Vir de Bigorre, Francia, peón, casado con hijos, 26 años.
Jesús Sarraseca Fau, cenetista de Gurrea.Tenía 20 años.
Manuel Soneiro Casasnovas. Maestro de Hecho. Soltero de 24 años.
José María Teller Torres (Escartín). Cenetista de Ayerbe.
Fidel Torres Escartín. Hermano del conocido anarquista Rafael, sufrió prisión y continuas torturas.
Ramón Val Bernal. Miembro del Comité de Grañén, 24 años, labrador.
Baltasar Villacampa Oliván, de Nocito, vivía con su mujer y sus 2 hijos. Agente de seguros, tenía 33 años.
Lázaro Viñau Aranda. Jornalero cenetista de Gurrea, tenía 40 años.
Saturnino Virto Anguiano, industrial de San Pedro Manrique (Soria). Tenía 41 años.

Aquél día una losa de dolor y de olvido interesado cubrió la memoria oscense, nadie iba a recordar pues todos éramos cómplices. Pero ya no, ha llegado el momento en que los hechos deben trascender en una ciudad donde nos han vendido que nada ocurrió, que todos fueron buenos y que cuantos colaboraron y callaron deben presidir con sus nombres las calles donde vivimos. El 23 de agosto de 2016 se ha inaugurado en Huesca un memorial para las 548 personas fusiladas entre agosto de 1936 y enero de 1945. La obra, realizada por el artista Óscar Lamora, se sitúa en una pared del cementerio oscense donde fueron fusilados los primeros 95 republicanos. En el acto han participado numerosos familiares de las víctimas.


Documentos: Ver el libro de Víctor Pardo Lancina y Raúl Mateo OtalTodos los nombres. Víctimas y victimarios (Huesca, 1936-1945). Anselmo Gascón de Gotor GiménezMemorial HuescaEntrevista con Víctor PardoCambiar Huesca (Víctor Pardo Lancina). República Huesca. Gracias al archivo fotográfico de Pedro Moliner, de donde proceden las imágenes. Lista de fusilados en Huesca entre julio de 1936 y enero de 1945.


Viva la República Española. Por el reconocimiento de los Soldados Republicanos Españoles, que sufrieron ejecuciones y exterminio tras su heroico combate contra el franquismo. En Europa se les honra por su lucha contra el nazismo, pero en España siguen olvidados, FIRMA Y COMPARTE AQUÍ 

Anuncios