Miles de REPUBLICANOS fueron ASESINADOS en Huelva por los franquistas durante la guerra de España

Huelva word pressEl Gobernador Civil de Huelva, Diego Jiménez Castellano, los tenientes coroneles de la Guardia Civil Julio Orts Flor y Carabineros Alfonso López Vicencio, y los mandos de Asalto decidieron defender a la República. Una columna de militares, milicianos, mineros, organizada por el diputado socialista Juan Gutiérrez Prieto y el federal Luis Cordero Bel llegó a Sevilla el 19. El comandante que la dirigía, Gregorio Haro Lumbreras Haro daba vivas la República puño en alto mientras traicionaba a los Republicanos. Queipo lo envió a combatirles con un fuerte contingente de Guardia Civil. Los Republicanos sufrieron numerosas bajas, siendo fusilados 67 de ellos el 31 de agosto.

El 24 de julio, el comandante José Cuesta Monereo mandó hacia Huelva una columna fuertemente artillada de la legión y el tercio. La aviación bombardeó Bollullos, La Palma, Manzanilla, Villalba o la misma Huelva, la débil resistencia popular fue arrasada. El 29 de julio Huelva y todo el sur de la provincia estaba en manos de los sublevados. En agosto Queipo envió 3 columnas bien armadas, Infantería, Caballería, Zapadores, Ametralladoras, Guardia Civil y aviación, que confluyeron por vías diferentes sobre la cuenca minera, al mando respectivo del comandante Eduardo Álvarez Rementería, el militar Luis Redondo, y el capitán Gumersindo Varela Paz. La columna Redondo alternaba las ejecuciones con misas de campaña. Los bombardeos fascistas de Riotinto, Nerva, Zalamea La Real, Salvochea, segaron muchas vidas civiles, mujeres, mineros. Campofrío, El Madroño y muchos pueblos mineros cayeron, la cuenca sucumbió el 21 de septiembre dadas las limitaciones artilleras de los mineros. Muchos escaparon integrándose en las milicias de defensa de Madrid.

En Huelva hubo poca guerra y salvaje represión. Hasta marzo de 1937 militares, guardia civil y oligarquía local eran dueños de la situación. El gobernador Jiménez Castellano y los tenientes coroneles Orts y López Vicencio fueron fusilados en público en el parque de El Conquero. Propietarios, falangistas, requetés, guardias civiles, militares y curas se lanzaron a una matanza sin precedentes. La huida de los Republicanos la pagaban padres, hijos o mujeres, humilladas por doquier, rapadas, purgadas, violadas, 200 asesinadas. Los fusileros, señoritos, falangistas, de “Escuadra Negra” organizados por la oligarquía onubense, enterraron en 2 meses a 800 víctimas a las fosas del Cementerio de Huelva. En la mayor fosa común de la provincia, en el cementerio de Nerva, los franquistas arrojaron más de 1.400 fusilados. Hay muchas más zanjas en lugares desconocidos de la sierra.

Casi todos los pueblos de la provincia padecieron la indiscriminada y brutal violencia fascista. La cultura Republicana fue arrasada. Alcaldes, concejales, líderes políticos y sindicales, Republicanos, fueron aniquilados con la colaboración de acusadores, chivatos, confidentes, delatores. El silencio impuesto a esos años de plomo se debe a los miles de implicados en la represión. Los afectados fueron trabajadores, campesinos, mineros, pescadores, afiliados a la izquierda. Llama la atención las brutales matanzas de mujeres, como en Zufre.

Las ejecuciones en la provincia se acercan a las 8.000 mil personas, además de los miles que en los siguientes años caerían víctimas de hambre y enfermedad. Desde 1937 a 1939 las crueles pantomimas de los Consejos de Guerra carentes de garantía procesal condenaron a 600 personas a muerte. A mediados de 1937 hubo cientos de fusilados en cunetas y cementerios, como las matanzas efectuadas en Almonaster, 23 personas, 28 en Aroche, 36 en Calañas, 34 en Rosal, 62 en Valverde o 37 en Zalamea. Miles de personas procedentes de Huelva, Badajoz y Sevilla huyeron a a las sierras cercanas y hacia la Extremadura republicana. La aviación y las ametralladoras de Queipo diezmaron esta columna civil en una emboscada mortal cerca de Llerena (Badajoz) a mediados de septiembre. Miles de presos recluidos en campos de concentración en tristes condiciones de vida, hambre, enfermedades, miedo, hacinamiento, miseria, fusilamientos, realizaron una fuerte criba. En la Prisión Provincial perdieron la vida entre 1941 y 1942 unas 200 personas.

Es el legado, inasumido y oculto, de aquella masacre organizada y financiada por los grupos privilegiados que perdieron el control político y social el 14 de abril de 1931. La impunidad de los crímenes franquistas se fundamenta en el enorme peso de la propaganda franquista, la falta de conciencia histórica y voluntad política durante la Transición, la actitud cerril de una derecha que no ha roto con el franquismo, que aborrece de la memoria histórica, que no es otra cosa que la voluntad de que el pasado reciente no sea sepultado para siempre.


Referencias originales: Memoria antifranquista: La represión franquista en Andalucía – Golpe militar y represión en Huelva, Francisco Espinosa Maestre, pg 23. Huelva Información (Rafael Moreno). Todos los nombres (Documento y Mapa de fosas). El País (Lidia Jiménez). La imagen de la fosa común del cementerio de Nerva procede de Junta de Andalucía


Viva La República. FIRMA por el reconocimiento de los Soldados Republicanos Españoles, que sufrieron ejecuciones y exterminio tras su heroico combate contra el franquismo. En Europa se les honra por su lucha contra el nazismo, pero en España siguen olvidados, FIRMA Y COMPARTE AQUÍ

Anuncios